28Febrero2017

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Milagro Sala: condenada por protestar

“Los escraches fueron y son repertorios de protesta usados por distintos sectores sociales, en diferentes momentos históricos, y al menos en comparación con los cortes de ruta es muy poco frecuente su criminalización.”

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Por Mauro Benente*

En el día de ayer el Tribunal Oral Federal de Jujuy dio a conocer una de las sentencias más preocupantes de los últimos años. Por unanimidad los jueces entendieron que la acción penal del delito de amenazas por el que estaba acusada Milagro Sala se encontraba prescripta. Sin embargo, y esto es lo preocupante, condenaron como autores materiales del delito de daño agravado a Graciela López y Gustavo Salvatierra a penas de dos y tres años en suspenso. También condenaron a Milagro a tres años en suspenso por instigar a la realización del delito de daño agravado.

Los hechos que se investigaban datan del 16 de octubre de 2009 cuando el entonces Senador Gerardo Morales estaba en el Consejo de Ciencias Económicas de Jujuy para dictar una charla sobre control de fondos públicos y sufrió un escrache. López y Salvatierra fueron condenados por haber realizado el escrache y Milagro por su instigación.

Hasta el tres de febrero, día en el cual se darán a conocer los fundamentos, hay varias cuestiones que quedarán en la penumbra. De todos modos, es muy difícil que se esclarezcan algunas cuestiones: no será sencillo entender cómo los magistrados entienden que el Consejo de Ciencias Económicas es un espacio público –sustento para aplicar el agravamiento del daño-; tampoco será fácil comprender cómo sustentar una condena de instigación a partir de los dichos de un único testigo –algo no tan raro en los juicios- que desde 2016 trabaja en la gobernación de la provincia. Según creo, estos puntos oscuros difícilmente se esclarezcan cuando se hagan públicos los fundamentos. De todas maneras, la condena presenta elementos todavía más preocupantes.

Milagro Sala, Graciela López y Gustavo Salvatierra fueron condenados por realizar un escrache. Los escraches representan, como la huelga, el corte de calle, el cacerolazo, un repertorio de las acciones colectivas de protesta. Durante la década de 1990 el escrache fue un repertorio utilizado y popularizado por la agrupación Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio (HIJOS), pero con el estallido social de 2001 fue reapropiado por clases medias que “escrachaban” bancos, jueces de la Corte Suprema, y durante el conflicto suscitado a partir de las resolución 125 del 2008 Agustín Rossi, por entonces jefe del bloque del Frente Para la Victoria en la Cámara de Diputados, también sufrió escraches. Los escraches fueron y son repertorios de protesta usados por distintos sectores sociales, en diferentes momentos históricos, y al menos en comparación con los cortes de ruta es muy poco frecuente su criminalización.

Milagro había sido detenida por protestar, por organizar el 14 de diciembre de 2015 un campamento en una plaza pública y en las calles aledañas. Ahora Milagro es condenada por instigar a escrachar, a protestar. Si uno revisa los documentos de HIJOS, queda claro que en un contexto de impunidad construido por la ley de punto final, obediencia debida y los indultos, el escrache era un dispositivo para poner en evidencia a quien pretende pasar desapercibido. El escrache era un mecanismo para quitar un disfraz, para mostrar que quien se presentaba como un simple vecino en realidad era un represor, para mostrar que detrás de la imagen había otra realidad. El escrache era un dispositivo para desnaturalizar, para no asumir como natural la impunidad. De alguna manera, Milagro Sala, Graciela López y Gustavo Salvatierra fueron condenados, en un juicio plagado de irregularidades, por poner en evidencia que Gerardo Morales no era quien decía ser.

Hay que poner el foco en las irregularidades del juicio, pero también hay que insistir en que la protesta no es un delito. En el 2009 se quiso poner en evidencia que Morales no era quien decía ser, y no prestamos suficiente atención. Ahora hay que estar muy atentos y recuperar el profundo sentido del escrache: hay que poner en evidencia a quienes en nombre de la República y las libertades encierran a aquellos y aquellas que realmente defienden la República y las libertades a través de la protesta social.

*Doctor en Derecho (UBA). CONICET/UBA/UNPAZ.

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