Alejandro de los Santos: un afroargentino en la Selección de Fútbol Nacional

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    Selección Argentina Campeon sudamericano 1925
    Foto: Seleccionado argentino Campeón Sudamericano 1925- Fuente: equiposdefutbol2.blogspot.com

Alejandro de los Santos: un afroargentino en la Selección de Fútbol Nacional

21 Junio 2026

Alejandro de los Santos, afroargentino nacido en Paraná, Entre Ríos, integró el plantel de la Selección Argentina que conquistó el Campeonato Sudamericano de 1925, actual Copa América. Brilló en Sportivo Dock Sud, El Porvenir, San Lorenzo y Huracán, donde también desarrolló una trayectoria como director técnico. Convertido en uno de los grandes ídolos de El Porvenir, desde 2014 el microestadio cubierto del club lleva su nombre. 

En diálogo con APU, el historiador Francisco Sosa reconstruye su recorrido deportivo y familiar para indagar en una historia que permite visibilizar la presencia afrodescendiente en el fútbol y en la Argentina del siglo XX. Sosa es doctor en Historia por la Universidad de Buenos Aires y becario posdoctoral de la Universidad Nacional de San Martín. Investiga la historia de lxs africanxs esclavizadxs y sus descendientes en Entre Ríos, así como la presencia afrodescendiente en la historia argentina. 

AGENCIA PACO URONDO: En el contexto de un nuevo Mundial, ¿qué significado tiene que uno de los primeros futbolistas de la Selección Argentina haya sido un afroentrerriano?

FS: Tiene un significado poderoso, justamente por lo discordante que resulta frente al sentido común construido sobre la identidad argentina. En general, cuando se piensa en la Selección Nacional y en la historia del fútbol argentino suele aparecer una imagen asociada a una Argentina blanca y europea. Basta con leer los debates sobre ese tema que se suscitaron en los últimos mundiales para confirmarlo. Entonces, que uno de los primeros futbolistas de la selección haya sido afrodescendiente irrumpe como un dato que desacomoda ese relato, y que fuera entrerriano lo vuelve aún más disruptivo.

Porque incluso entre quienes se han tomado el difícil trabajo de visibilizar a los afrodescendientes en Argentina existe una disparidad entre lo que sabemos sobre Buenos Aires y el resto del país. En este sentido, que Alejandro de los Santos fuera negro y entrerriano no sólo muestra que Argentina también es afro, además nos invita a buscar y conocer más sobre la historia de los afrodescendientes en el interior del país.

APU: ¿Por qué consideró importante dedicar una investigación a la figura de Alejandro de los Santos?

FS: Hay varias razones. Por un lado, existe una razón académica. Conocí la historia de Alejandro de los Santos durante 2022, cuando se propagó a través de medios de comunicación y redes sociales, en medio del debate por el color de la piel del seleccionado nacional y el racismo en Argentina. En ese momento me encontraba realizando mi tesis de doctorado. Y conversando con un colega arqueólogo que también investiga sobre la temática en Entre Ríos, decidimos empezar a buscar más información. Concretamente, en mi investigación de doctorado abordé la trayectoria de africanos esclavizados y sus descendientes en Paraná durante el siglo XIX. Por esa razón la historia de Alejandro me interpeló desde el principio. Se trataba de un jugador negro que había nacido en Paraná. Sus padres habían vivido en la ciudad en el período que estaba investigando. Y ahí puse el foco en tratar de reconstruir su historia familiar. 

Por otro lado, hay una razón que va más allá de lo académico, se trata de contribuir a la construcción de una memoria colectiva que incluya a los afrodescendientes y que considere la problemática del racismo. En Paraná existen varias iniciativas en ese sentido. Una de ellas es el “Contrafestejo”, una fiesta que se viene realizando desde octubre de 2002 (como reacción al “Día de la Raza”), y consiste en una recreación de la ceremonia del fuego, templado de tambores y desfile de llamadas de candombe. Además, en 2017 se conformó la Asociación Civil “EntreAfros”, una organización de activistas afrodescendientes que apuesta por el reconocimiento, la visibilización y la puesta en valor de la memoria afro en Entre Ríos. En este sentido, desde mi lugar como historiador, y junto con otros colegas que integramos grupos de investigación y el Grupo de Estudios Afrolatinoamericanos (GEALA), buscamos sumar a esas propuestas.

APU: ¿Qué desafíos encontró durante la investigación y qué fuentes le permitieron revisar y reconstruir aspectos poco conocidos de su biografía? 

FS: Como mi investigación era sobre los afrodescendientes en Paraná, primero puse el foco en su historia familiar. Y había un dato para revisar: en la mayoría de los relatos sobre la vida de Alejandro, empezando por su biografía escrita en 2015, se afirmaba que era hijo de una pareja de esclavos fugitivos de Angola, que habían logrado fugarse nadando por las costas del océano Atlántico hasta alcanzar un barco.

Al buscar su partida de nacimiento, sin embargo, encontré que ese era un dato erróneo. Los padres de Alejandro eran argentinos. Eso me llevó a seguir buscando a sus antepasados en Paraná. De esa forma encontré el registro de matrimonio, en el cual se podía ver que José Manuel, el padre de Alejandro había nacido en Paraná, mientras que Antonia, la madre, provenía de Río Cuarto (Córdoba). 

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Alejandro de los Santos jugador afro de El Porvenir
Foto: Alejandro de los Santos en El Porvenir. Fuente: soydelporvenir.blogspot.com

APU: ¿Este error sobre el origen de los padres de Alejandro de los Santos podría interpretarse como una forma de extranjerizar a su familia y desvincular sus raíces argentinas? 

FS: Sí, creo además que el modo en que eligió contar su historia pone en evidencia los mecanismos discursivos que operan para invisibilizar a los afrodescendientes en Argentina. Quiero decir, que circulara una historia errónea acerca de sus padres, sin ningún tipo de cuestionamientos, muestra que para la mayoría de las personas involucradas en su transmisión esta historia resultó verosímil. Pero en realidad los registros civiles daban otras pistas que fueron claves. Primero, decían que la familia de Alejandro en Paraná había vivido en lo que allí se conoció como el “barrio del tambor”. Un lugar en el que, de acuerdo con historiadores y arqueólogos que lo estudiaron, los afrodescendientes vivían y se reunían a tocar candombe durante el siglo XIX.

Es probable, entonces, que la familia de Alejandro llegara a presenciar esas fiestas. Gracias a los registros eclesiásticos, de hecho, pude confirmar que su familia había tejido lazos de compadrazgo con los vecinos negros del barrio. Otra pista que me permitió avanzar con la investigación fue la de los nombres de los abuelos de Alejandro. En concreto, el de su abuelo paterno: Joaquín de los Santos, de quien se aclaraba además que era africano. Porque en mi tesis doctoral había reconstruido la trayectoria de un soldado negro que se llamaba así. 

El desafío fue encontrar evidencias que confirmaran que se trataba de la misma persona. Principalmente, porque al momento de ser bautizado en 1857, José Manuel fue registrado como “hijo natural”. La omisión del padre en ese documento me impidió entonces seguir la pista más allá de lo que el propio José Manuel declaró y quedó registrado en su partida de matrimonio y en las partidas de nacimiento de sus hijos. No obstante, no encontré a ninguna otra persona llamada de esa forma, que fuera africana y que haya vivido en Paraná por esos años, por lo que todo indicaba que el abuelo de Alejandro fue aquel soldado negro a quien yo había identificado durante mi investigación.

APU: ¿Entonces qué aspectos de la vida de Alejandro de los Santos ayudan a comprender mejor la experiencia de los afroentrerrianos?

FS: Reconstruir la trayectoria de la familia de Alejandro en Paraná muestra que su historia está conectada con la historia de la esclavitud y el racismo, Quiero decir, que no nos habla de la esclavitud en Angola, sino de la de los africanos que llegaron al Río de la Plata como producto del tráfico y tambien de aquellos descendientes de esas personas que vivieron en Paraná. Nos habla de la historia de los soldados negros que combatieron junto a los líderes revolucionarios y los caudillos provinciales, de la comunidad afrodescendiente en Paraná, el “barrio del tambor” y las zonas en que habitaban. Y nos habla del racismo, un problema social que cambia de forma según la época, pero sigue intacto. 

Joaquín de los Santos el abuelo de Alejandro fue un hombre conocido entre los vecinos de Paraná, a punto tal que un diario local le dedicó un artículo para homenajearlo luego de su muerte. De acuerdo con este, Joaquín había sido esclavo y durante el período revolucionario había integrado los ejércitos de Manuel Belgrano, Gervasio Artigas y Francisco Ramírez. Es probable que su participación armada le permitiera conquistar su libertad. A su vez, las fuentes dan cuenta de que participó en la batalla de Caseros, formando parte de la “Tercera Compañía del Batallón Urquiza”. Su actuación en el ejército lo haría beneficiario de una pensión otorgada por el gobierno provincial. Esta, sin embargo, resultaría insuficiente.

Según el artículo antes mencionado, Joaquín pasaría los últimos años de su vida pidiendo limosnas para sobrevivir. La publicación exponía además la existencia de un problema racial en Paraná: Joaquín no era respetado porque era negro. Dicho de otro modo: su condición racial le había impedido gozar de los honores reservados a los blancos. Por todo eso, creo que al rectificar la historia familiar de Alejandro nos encontramos con una historia que es mucho más nuestra que la que se había contado hasta ahora.

APU: ¿Puede considerarse entonces a la familia de los Santos como símbolo de una historia que durante mucho tiempo permaneció invisibilizada?

FS: Sí, porque los argentinos no estamos acostumbrados a imaginar a los afrodescendientes como parte de nuestra nación. Al contrario, el sentido común dice que descendemos de los barcos. Este es un tema que ha sido ampliamente trabajado por historiadores, antropólogos y sociólogos en nuestro país. Ellos coinciden en señalar, justamente, que existe una creencia arraigada en la excepcionalidad argentina, que nos diferencia de los países vecinos, a la vez que invisibiliza internamente a nuestros compatriotas “no blancos”, entre los que se encuentran los afrodescendientes. 

Esa imposibilidad de aceptar, de imaginar a los afrodescendientes como argentinos hizo que el redescubrimiento de un jugador negro en la selección nacional se convirtiera en una historia digna de ser contada y, al mismo tiempo, en una historia que necesitaba ser explicada. Porque el sentido común marca que no hubo negros en Argentina, y si los hubo desaparecieron en el siglo XIX. Entonces, resultó más fácil creer que unas personas nadaron a través del océano Atlántico hasta alcanzar un barco para huir de la esclavitud en Angola, como se afirmo acerca de sus padres, que pensar que Alejandro era un jugador de fútbol que había sido convocado a la selección argentina por el simple hecho de que era argentino. 

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Alejandro de los Santos jugador afro de Huracán
Foto: Alejandro de los Santos jugador afro de Huracán. Fuente: cahuracan.com

Entre la gloria y el racismo

APU: ¿Qué formas de discriminación y de representación racial podían experimentar los futbolistas afrodescendientes en la Argentina de comienzos del siglo XX?

FS: Esta es una cuestión que estoy empezando a estudiar ahora. Aunque estoy en una etapa exploratoria, puedo decir que las representaciones que circulaban sobre Alejandro en los medios deportivos eran ambivalentes. Por un lado, exaltaban sus cualidades como futbolista y, por el otro, reproducían estereotipos asociados a los africanos, a quienes se juzgaba de forma negativa o eran tenidos como objetos de burla. Uno de esos estereotipos era el que unía a los afrodescendientes con la música y el baile, como si se tratara de una característica propia de su “raza”.

APU: ¿Existen registros acerca de la discriminación racial que haya sufrido de los Santos?

FS: A propósito de esto, en un artículo de El Gráfico, publicado cuando Alejandro jugaba en Huracán, y que llevaba el más que sugerente título “Alejandro de los Santos, el negro que nunca hizo ‘cosas de negro’”, su autor que firmaba como Borocotó, se encargaba de aclarar que Alejandro no era de “esos negros”. En un pasaje, afirmaba: “No sos de aquellos (personas de origen africano), pero tampoco hiciste ‘cosas de negro’. Derecho siempre; gente en todo momento”.

Y tambien curiosamente, expresaba “Negro lindo… ¡Quién te viera con un tamboril al hombro, caminando de costado como si se te fuera quedando el globo en el verde, dándole a la lonja y sintiendo en la médula el cosquilleo ese que dice de nostalgias de raza, de visiones de otras edades!”. Como si se tratara de una cuestión hereditaria, en otro párrafo señalaba: “… la sangre de tu tata te dio el sentido del movimiento, del ritmo, de la elegancia… y por ella vos sabes llevar la guinda pegada con goma laca sobre el empeine…”. 

APU: El reconocimiento a Alejandro como futbolista convivía con representaciones cargadas de prejuicios raciales ….

FS: Así fue. Por ejemplo, en la prensa de la época Alejandro también era objeto de burla por su apariencia física. En otro artículo, publicado en el diario Crítica en 1931, bajo el título “Negro lindo”, el autor que firmaba como Bravo, incluía una viñeta protagonizada por el jugador. Si bien el texto que la acompañaba destacaba su calidad de juego y su “caballerosidad”, la caricatura exageraba el tamaño de sus labios y dientes, dándole rasgos simiescos.

APU: Entre las distintas hipótesis sobre su ausencia en el Mundial de 1930, algunas señalan que pudo haber influido un factor racial. En aquellos años, el fútbol sudamericano, incluido el brasileño, estaba atravesado por fuertes prejuicios en torno a los jugadores afrodescendientes. ¿Cree que el caso de Alejandro de los Santos puede entenderse en ese contexto? 

FS: Es probable, teniendo en cuenta que otro de los estereotipos que circulaban en torno a la figura del futbolista, era el que asociaba a los afrodescendientes con comportamientos inapropiados o pautas culturales que eran concebidas de manera negativa. La expresión que resumía esa mirada, como el título de Borocotó, era “cosas de negros”. 

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Alejandro de los Santos en Huracan
Alejandro de los Santos jugador afro en Huracán. Fuente: cahuracan.com

La memoria afroentrerriana

APU: ¿Alejandro de los Santos es una figura de referencia dentro de la provincia o todavía permanece relativamente desconocida para el público general?

FS: Todavía permanece relativamente desconocida. En el relevamiento que hice para saber qué se había escrito sobre Alejandro en los últimos años encontré sólo dos publicaciones locales. La primera es de julio de 2024 y se trata de un artículo del diario Uno de Entre Ríos que se titula “El jugador de origen angoleño que jugó para Argentina y era de Paraná”. Fue publicado en medio de la polémica desatada luego de que se filmara a los jugadores de la selección cantando una canción con contenido racista. Justamente en la canción se aludía a Angola, y la publicación utiliza esa referencia para hablar de Alejandro de los Santos, de quien se pensaba que era hijo de padres angoleños.

El segundo es un relato deportivo de no ficción publicado en septiembre de ese mismo año. Se titula “El primer campeón de América paranaense” y fue escrito por Walter Martin Rodríguez Gómez. Forma parte de una convocatoria realizada por la revista Hazañas de la Editorial Municipal de Paraná, cuyo objetivo fue propiciar el rescate de historias valiosas del deporte paranaense y traerlas al presente. Por fuera de ello no encontré ninguna otra alusión a Alejandro de los Santos en la provincia. 

APU: Teniendo en cuenta que clubes como El Porvenir y Huracán han destacado su paso por esas instituciones mediante homenajes y reseñas, ¿existen en Entre Ríos espacios públicos, actividades educativas o iniciativas culturales o proyectos que reivindiquen la figura de Alejandro de los Santos?

FS: Es una deuda pendiente . Quizás esto se relaciona con que él se fue a vivir a Buenos Aires siendo todavía un niño. Y fue allí donde comenzó a jugar al fútbol, convirtiéndose en un deportista destacado. 

APU: Más allá de la trayectoria deportiva de Alejandro de los Santos, ¿por qué considera importante recuperar su historia y la de otras familias afrodescendientes para comprender el pasado de Paraná y de la Argentina? 

FS: La historia de Alejandro de los Santos es excepcional por los logros deportivos que cosechó a lo largo de su carrera, primero como jugador y luego como entrenador. No así por ser afrodescendiente. En Paraná, como en otras ciudades de la región rioplatense, los africanos esclavizados y sus descendientes ocuparon un lugar central como mano de obra en las estancias, talleres y hogares de los vecinos más encumbrados de la sociedad a lo largo del siglo XIX. En el censo de 1824, el único que registró el “color” de los habitantes, el 22% fue señalado como “negro/a” o “pardo/a”. Si bien ese porcentaje puede haber disminuido como consecuencia de la inmigración europea masiva registrada en la segunda mitad del siglo, la población afrodescendiente continuó existiendo en la ciudad. 

Distintos registros, como relatos de viajeros o memorias de la época, muestran además que tuvieron una participación activa en la vida cultural de la ciudad. Así como había reuniones en el “barrio del tambor” para tocar candombe, participaban en los carnavales, y fundaron un club social que organizaba bailes e incluso llegó a presentar una obra de teatro. De modo que la presencia afro en Paraná fue importante, aunque no siempre haya sido suficientemente recordada. En este sentido, me parece necesario rectificar la historia de Alejandro de los Santos para incorporarla a nuestra historia colectiva. Este proceso comenzó a revertirse en las últimas décadas, aunque todavía queda mucho por hacer. 

* Por decisión de la autora la nota contiene lenguaje inclusivo.