León XIV, la "batalla cultural" y el nuevo orden internacional
Oportunamente, en «El Nuevo, "Nuevo Mundo"» (BAE Negocios, 22-10-2018), se inició el análisis del "Cambio Civilizatorio" que vive la humanidad toda.
Posteriormente, en «El Nuevo Orden Internacional (NOI)...» (BAE Negocios, 21-05-2023), se precisó que, en sus orígenes Occidente es: "un conjunto de países de varios continentes, cuyas lenguas y culturas tienen su génesis principal en Europa", pero al tratarse en lo simbólico de un "icono"[i], su alcance es más vasto y complejo.
En ese entorno, fueron las religiones judeocristianas, las que al construir Cultura[ii], lo crearon y plasmaron con Principios y Valores que permitieron su existencia, superando lo meramente geográfico y constituyendo un conjunto visualizable.
Sin embargo, el mundo no se totalizó y se dividió, prácticamente, en dos grandes bloques: Oriente y Occidente.
Ello intentó zanjarse (luego de la caída del Muro de Berlín y con el "telón de fondo", del fallido concepto, del "Fin de la Historia"[iii]), mediante la instrumentación de una pretendida "Globalización Hegemónica", pero finalmente lo único que se consiguió, fue cuestionar los elementos fundantes de su identidad.
Al mismo tiempo, comenzaba a pavimentarse un camino, a la postre exitoso, distinto, que al edificarse sobre otras premisas (con una moral comprometidamente social) auspiciará en la "Comunidad" (contrario sensu a la especulación como "acumuladora" del Capital), "la virtud" de la Producción y el Trabajo.
Así, en definitiva, el recientemente consolidado Nuevo Orden Internacional (NOI) se constituye en una opción remediadora, capaz de relanzar un "Occidente Ampliado", que ecuménicamente puede (y debe) incluir, también, al Islam.
Ahora bien, como todo proceso de cambio, la conformación de este "Mundo poliédrico", donde los Pueblos son los Sujetos de la Historia y florecen los nacionalismos, ha llegado el tiempo de incorporar: la "Misericordia" y la "Sanación" al arsenal de herramientas que utilizan las Naciones mientras se perfeccionan, coordinan y completan su tránsito.
En este marco, es que se inscribe, con precisión, un extraordinario acontecimiento en curso[iv] : la llegada a Nuestro País del "Conductor Espiritual" de un tercio de los Habitantes del planeta y "Piedra Angular" del Ecumenismo que entrelaza el conjunto de religiones monoteístas...
Su Santidad León XIV
Visita de un Papa, embebido del "Espíritu Sanmartiniano" (que habilita la esperanza de un encuentro trascendente con los Pueblos del Subcontinente), transformado en conductor (de uno de los "ejércitos" en contienda de la "Batalla Cultural"), que "desenvainó su espada" y "ordenó combate" a través de una magistral pieza: su Encíclica "Magnifica Humanitas".
En ella define con precisión el "Teatro de Operaciones": la Inteligencia Artificial (IA) e invita a no negarla sino, por el contrario, a vivirla con plena responsabilidad.
Para logarlo y como ya se reflexionó en su relación con «... el Bien Común» (BAE Negocios 14-06-2026), retoma "las enseñanzas de la construcción de "La Torre de Babel". El acometido parece imponente: una sola lengua, una sola tecnología, una sola dirección. Sin embargo, el proyecto esconde un profundo engaño, es una obra concebida sin referencia a Dios, sustentada por una uniformidad que elimina la diversidad y que, en lugar de la comunión, elige la homogeneización. El resultado que se obtiene no es la unidad, sino la dispersión. Sacrifica la dignidad de las personas en aras de la eficiencia y aspira a alcanzar el cielo sin la bendición de Dios".
O, por el contrario, "la reconstrucción de los muros de Jerusalén por parte de Nehemías, donde el relato muestra cómo la ciudad renace no gracias a la iniciativa de una sola persona, sino a través de la responsabilidad compartida de todo el Pueblo: sacerdotes, artesanos, jefes de familia, mujeres y jóvenes. Es una obra que tiene a Dios en el centro y reconstruye los vínculos, incluso antes que las piedras".
A su vez, sobre este enfoque general, pero ahora reflexionando sobre lo particular (el caso específico de la región), es muy útil incorporar las enseñanzas de Francisco, de feliz memoria, quien el 13 de Diciembre de 2014[v] y con relación a Iberoamérica precisó: "...se deben construir nuevos Modelos de Desarrollo Económico que conjuguen:
· tradición cristiana y progreso civil,
· justicia y equidad con reconciliación,
· desarrollo científico y tecnológico con sabiduría humana,
· sufrimiento fecundo con alegría esperanzadora,
Donde se definen con cierta precisión...
Los modelos en pugna
En los extremos[1]:
· uno sostiene la Globalización de un mundo sin trabajo
y
· el otro, un Nacionalismo de los pueblos, donde todo aquel que lo desee obtendrá su empleo.
El primero se basa en la promoción de actividades extractivas y tecnológicas de muy baja absorción laboral, por lo que debe ser complementado por subsidios que mantengan a la población en condiciones de subsistencia.
El segundo, para que prospere, necesita políticas apropiadas en todos los frentes, ya sea la producción, la comercialización (mayorista y minorista) o el pleno empleo.
Un aspecto esencial es el desarrollo industrial, que tendrá que compatibilizarse con el rendimiento superior de las actividades extractivas por unidad de capital aportado.
Resulta claro que en este debate no solo se ponen en juego las variables económicas, sino que se enfrentan concepciones humanistas y comunitarias diametralmente opuestas.
Finalmente, es una lid imprescindible e imposible de soslayar.
¡Que Dios cubra con su manto protector a los Todos los Pueblos del Mundo!
Nota publlicada originalmente en portal BAE Negocios.
Lic. Guillermo Moreno
Lic. Pablo Challú
Lic. Walter Romero
Agradecemos la colaboración de Roberto Nuesch.
[1] Naturalmente, por construcción de los cuadrantes se derivan, también, dos modelos mixtos. El primero valoriza el trabajo pero, a la par, el aceptar la Globalización implica, en la práctica, su destrucción en el tiempo. El segundo descree del trabajo pero sostiene el concepto de cierta independencia económica en el quehacer nacional.
[i] Icono: signo que mantiene una relación de semejanza con lo representado.
[ii] Se privilegia entre las definiciones de Cultura aquella expresada por el Presidente Perón en un homenaje a Cervantes en 1952: «Cultura es la acción del hombre sobre la Creación».
[iii] Fukuyama, F. (1992). El fin de la historia y el último hombre. Editorial Planeta.
[iv] Por aquello de que "al éxito se lo concibe, se lo prepara, se lo organiza, se realiza y se explota".
[v] Homilia en ocasión de la festividad de Guadalupe, en San Pedro, Ciudad del Vaticano.