Anfiteatro del Limay en venta: advierten sobre millonario loteo "privado" que desafía las leyes ambientales en Río Negro
Lotes desde 130.000 dólares, un decreto provincial a medida y la ausencia de un Informe de Impacto Ambiental público. La comercialización de tierras en plena área protegida reabre una herida que la comunidad ya había cerrado en 2007.
El mercado inmobiliario de lujo parece haber encontrado otra grieta en la protección ambiental de la Patagonia. En el corazón del Área Natural Protegida Paisaje Protegido Río Limay, una de las pocas zonas resguardadas en la estepa y visualmente más impactantes de Río Negro, se promociona hoy un desarrollo exclusivo que ha puesto en alerta a las organizaciones sociales.
Un negocio de "lujo" en dólares
Mientras los mecanismos de control estatal parecen adormecidos, la comercialización de al menos 181 hectáreas del área protegida avanza a paso firme. Las inmobiliarias, encargadas de la venta, ofrecen parcelas bajo el concepto de "lotes rurales" con posibilidades de construcción, una preventa que ya está en marcha.
Los datos del negocio son elocuentes:
• Precios: Las unidades se ofrecen a valores que arrancan en los 130.000 USD y pueden superar los 420.000 USD, todas con costa de río.
• El motivo: Se promociona como una oportunidad de inversión en "tierras vírgenes" con acceso exclusivo al río, omitiendo en la publicidad comercial las estrictas restricciones de uso que, por ley, deberían regir sobre el área protegida.
El muro de silencio: ¿Dónde está el Estudio de Impacto Ambiental?
La normativa vigente en Argentina (Ley General del Ambiente 25.675) y en la provincia de Río Negro (Ley 3.266) es taxativa: cualquier proyecto de esta envergadura debe contar con un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) aprobado y someterse a una Audiencia Pública. Agravando está situación que estamos hablando de un Área Natural Protegida, creada por la Ley M Nº 2946.
Sin embargo, hasta la fecha, el acceso a dicho informe es nulo. Legisladores y organizaciones denuncian un "secretismo administrativo" que viola el Acuerdo de Escazú, un tratado internacional que garantiza el acceso a la información ambiental.
• No hay registros públicos del visado del EIA.
• No se ha convocado a la comunidad para evaluar el impacto de las obras viales, la gestión de residuos y la presión antrópica sobre un ecosistema de estepa y río extremadamente frágil.
• No se tiene en cuenta que es un Paisaje Protegido, donde cualquier intervención por mínima que sea, lo destruye irremediablemente.
La maniobra política: el Decreto 95/24
La sospecha de un “traje a medida” para desarrolladores inmobiliarios se refuerza al observar el calendario oficial. El 13 de agosto de 2024, el gobernador Alberto Weretilneck firmó el Decreto Provincial N.º 95/24, que redefine la Unidad Económica Agraria mínima a preservar y exceptuando en su artículo 8°, inciso c) a “determinados proyectos inmobiliarios”, y dejando su aplicación a criterio de la autoridad competente, en este caso la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático.
Pocos días después de esta modificación normativa, se presentó el proyecto de fraccionamiento del Anfiteatro del río Limay, que igual de expeditivamente, obtuvo el visado necesario para su inscripción catastral. En tan solo nueve meses se cumplieron los pasos burocráticos que dieron inicio a la comercialización activa de lotes protegidos sobre los márgenes del Río Limay.
Tanto para los sectores críticos, así como, para los propios inversores que lo invocan, el Decreto 95/24 aparece como la “llave maestra” para destrabar un negocio inmobiliario que durante décadas había estado bloqueado por la legislación ambiental y las normas de conservación vigentes.
El antecedente de 2007: La historia se repite
No es la primera vez que el sector privado intenta lotear el Anfiteatro. En 2007, un reclamo liderado por organizaciones sociales como la Comunidad del Limay logró frenar un avance similar. En aquel momento, la presión mediática (reflejada en medios como Diario Río Negro y AN Bariloche) forzó al Estado a retroceder, renunciaron funcionarios responsables e incluso se barajó la expropiación de las tierras para asegurar su estatus de protección.
Hoy, la historia vuelve al punto de partida, pero con un mercado inmobiliario más agresivo y un Estado provincial más alineado.
Acciones urgentes
Actualmente, desde la sociedad civil, organizaciones sociales y partidos políticos como el bloque de legisladores de "Vamos con Todos" se exige una respuesta inmediata de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático provincial, dirigida por Judith Jiménez. Piden el cese de cualquier actividad administrativa que convalide el loteo hasta que se garantice el acceso a la información y se verifique la compatibilidad del proyecto con el Plan de Manejo del área protegida.
El Anfiteatro del Limay es un patrimonio que no debería tener precio. Sin embargo, en las oficinas de las inmobiliarias de lujo, ya le han puesto una etiqueta en dólares.