¿Cómo trabajar la historia del Libertador San Martín desde las aulas?
Se cumplieron 176 años de la muerte del General San Martín, pero algunas preguntas siguen siendo difíciles de responder cuando repasamos su historia. ¿Por qué regresó a América luego de haber vivido y luchado en Europa durante toda su vida? ¿Por qué se dice que respondía a intereses británicos? ¿Qué era exactamente una Logia? ¿Por qué murió en la pobreza? ¿Por qué momento se convirtió en héroe? Este artículo, dirigido a docentes de todos los niveles, invita a problematizar esta fecha desde las aulas y hacia toda la comunidad educativa.
José de San Martin fue un hombre comprometido, audaz y altruista. Puso el proyecto colectivo por delante de la ambición personal. Dedicó su vida entera a la política como posibilitadora de la concreción de las causas que consideraba nobles. No descansó en el goce de sus privilegios. Entendió como pocos el funcionamiento de la política en Sudamérica: a espaldas del pueblo nada, junto al pueblo todo. Sabía que el apoyo de los sectores subalternos, no solo el de la clase dirigente, era condición indispensable para concretar cualquier proyecto político transformador, emancipatorio e igualitario.
Se trata de un personaje histórico pocas veces discutido por la historiografía, no sólo por haber sido empoderado por la pluma liberal de Bartolomé Mitre. Podemos pensar que esto también se debe a que su participación en el escenario americano fue de corta duración, apenas 10 años durante el período independentista. Además, su exilio a Europa -que llega a su fin en Boulogne Sur Mer-, lo mantuvo alejado de las disputas facciosas más lascivas del Río de la Plata, cuyos personajes disidentes al proyecto centralista porteño han quedado por mucho tiempo en el panteón de los “malditos" de la historia argentina.
La difícil tarea de humanizar al “Padre augusto del pueblo argentino, héroe magno de la libertad”. ¿Padre de la patria? ¿Valiente soldado? ¿El mejor compañero? ¿marido ejemplar? ¿Padre amoroso? ¿Señor en la guerra, por secreto designio de Dios?
El mayor desafío para el abordaje de este tipo de efemérides es cómo proponer desde las Ciencias Sociales una mirada deconstructora, que observe, analice y comprenda a estos actores sociales desde sus claroscuros, matices, temores, contradicciones, ambigüedades y falencias. Una perspectiva que parta desde el presente pero que no olvide las diferencias culturales, políticas y de género existentes hace 200 años. Una mirada que problematice y que humanice a nuestros próceres, pero que evite juzgar moralmente con la vara del presente.
Si queremos despertar interés y empatía en nuestros y nuestras estudiantes, podemos tender puentes que ofrezcan la posibilidad de humanizar a este personaje que, si bien fue excepcional en muchos aspectos, también tuvo miedos, incertidumbres y fragilidades. A medida que entronizamos a ciertos patriotas, viejo resabio de la historiografía liberal y del entramado patriarcal, coartamos la posibilidad de que niños, niñas y adolescentes avancen en un análisis propio y en una construcción identitaria que pueda acercarlos a estos referentes. Que posibilite e invite a imitar las cualidades que les resulten válidas, a animarse a participar y comprometerse con las causas sociales más sensibles y a oponerse a las que consideren injustas. Para este fin, una estrategia para trabajar en el aula podría estar relacionada a pensar cuales son las cualidades atribuidas a San Martín que pueden continuar siendo valoradas hoy en día y cuáles no. Su austeridad a lo largo de su vida y tan clara en su vejez, por ejemplo ¿podría ser una de ellas? Su falta de ambición económica fue representada y destacada en numerosas oportunidades. En diferentes películas, en sus memorias y cartas y en la muestra estable de su habitación restaurada el Museo Histórico Nacional. Y este es uno de los valores que en política y particularmente en la actualidad, parecería ser fundamental a la hora de colocar a los próceres en el panteón de los benditos. ¿Qué piensan nuestros estudiantes sobre este atributo? ¿también lo piensan de esta manera?
Detenernos a pensar en sus gustos e inclinaciones personales, más allá de su carrera militar y política, tal vez podría ser otro recurso que interese a nuestros y nuestras estudiantes. Alumno de Fernando Sor, reconocido guitarrista y compositor español, San Martín desarrolló un gran interés por la música. Además de ser aficionado a la guitarra, consideraba que la música era fundamental para sus tropas al momento de las batallas y de esta manera se convirtió en pionero de la música militar local. Tal como afirma Manuel Belgrano en correspondencia en 1814, la música era uno de los rasgos distintivos en la estrategia militar de San Martín: “Los del usted se han portado conservando su lugar con toda formación y a son de clarín, siendo la admiración de los nuestros”.
Su vida en un mundo extraño
Tal como trabajamos día a día en las aulas, tener en cuenta el contexto internacional se torna fundamental para estudiar la praxis política de estos personajes históricos. San Martín cumplió un rol fundamental como militar, como político y como referente social de un mundo convulsionado por sucesos históricos trascendentales entre los que se destacan la Ilustración, la Revolución Francesa, el Imperio Napoleónico, las revoluciones antiabsolutistas en América, la Santa Alianza y los diversos intentos de organización nacional. Como militar, su saber profesional le permitió desempeñar un papel decisivo en tareas como la creación del Regimiento de Granaderos a Caballo, la conducción del Ejército del Norte y la preparación de su plan continental: liberar a Chile y de allí embarcarse hacia el Perú y terminar con el poder realista en Lima.
Como político, participó orgánicamente del armado de estrategias y tácticas trascendentales, pero nunca dejó de expresar sus planteos aun cuando estos suponían la desobediencia a órdenes con las que no comulgaba. Su apoyo a José Gervasio de Artigas, que le valió el enfrentamiento con el poder central del Directorio de Buenos Aires, es claro ejemplo de ello. Porque aun no estando de acuerdo con la totalidad de su plan político, decidió no enfrentarlo. Como gobernador de Cuyo, promovió la educación, la industria y la agricultura. Creó un sistema impositivo equitativo para que pagaran más los que más tenían. Su impronta marcó una forma de hacer política, porque en cada instancia supo defender los intereses de los sectores subalternos, a quienes creía parte fundamental de todo proceso de transformación.
Nacido en Yapeyú en 1778, San Martín emigró a España con su familia a sus 8 años. Entre 1793 y 1795 durante la guerra entre España y Francia, tuvo una participación muy importante en cada combate y ascendió rápidamente en sus grados militares. En la guerra contra Napoleón y ya como Teniente Coronel, fue condecorado con la medalla de oro.
Cuando se produjo la revolución de mayo de 1810, pidió el retiro del ejército español para sumarse al proceso revolucionario americano. En septiembre de 1811 salió de Cádiz para Londres, donde existían grupos revolucionarios como la “Gran Hermandad Americana”. Esta logia había sido fundada por Francisco de Miranda, un patriota venezolano que se proponía liberar América utilizando ayuda financiera de los ingleses. Durante sus cuatro meses de estadía en Londres, San Martín tomó contacto con los miembros de la “Gran Hermandad” y luego se dirigió al Río de la Plata. Cuando llegó a Buenos Aires, comenzó a participar de los círculos sociales y políticos más relevantes. Se vinculó a los grupos opositores al Triunvirato, entre los que estaban Bernardo de Monteagudo, y creó, junto a su compañero de viaje Carlos de Alvear, la Logia Lautaro. Se trataba de una sociedad secreta de discusión política, cuyos objetivos principales eran la Independencia y la Constitución Republicana. También participó de las tertulias porteñas, espacios no solo recreativos, sino también de debate ideológico en el que hombres y mujeres intercambiaban sus posicionamientos. Allí conoció a Remedios, hija de Don Antonio Escalada y su esposa Tomasa, con quien se casó en 1812. Él tenía 34 años. La diferencia de edad entre ambos podría ser una cuestión interesante para pensar en las aulas los hábitos sociales de la época desde la ESI. ¿Qué opiniones se generan entre nuestros y nuestras estudiantes cuando analizamos los matrimonios entre personas de tan diversa edad?
Hacia 1816 el escenario político del Río de la Plata continuaba agitado por la revolución y la guerra.. El 24 de marzo se reunió el Congreso en Tucumán. A San Martín le preocupaba acelerar la sanción de la independencia tal como evidencia la correspondencia que le envía al diputado por Cuyo, Godoy Cruz. «¿Hasta cuándo esperaremos para declarar nuestra independencia? ¿No es cosa bien ridícula acuñar moneda, tener el pabellón y escarapela nacional y, por último, hacer la guerra al soberano de quien se dice dependemos, y permanecer a pupilo de los enemigos?»
A principios de 1817 comenzó el cruce de los Andes, hacia el que partió junto a un numeroso, heterogéneo y comprometido ejército. Para San Martín, la conformación de un ejército de voluntarios, que tuvieran plena convicción de dar su vida por la emancipación, haría la diferencia. Lo que separaba a los revolucionarios americanos entre la victoria y la derrota era la conciencia de que mediante su participación en esta gesta, sus condiciones materiales cambiarían rotundamente. El hecho de que San Martin acordase la liberación de los esclavos alistados en el ejército al regreso de la batalla, es prueba de esto. Resulta fundamental hacer hincapié en esta cuestión desde nuestras aulas, ya que como sabemos, no son los dirigentes y dirigentas en soledad los que hacen la historia de nuestras gestas, sino que ellos cumplen el rol de interpretar a un grupo de hombres y mujeres que también hacen a la condición de posibilidad para la concreción de las causas colectivas. Al partir lo despidieron su esposa y su hija Mercedes Tomasa de San Martín, de un año de edad. Los roles de maternidad y paternidad asignados a cada género y propios de cada época y cultura podrían ser una temática para pensar con nuestros y nuestras estudiantes desde la ESI. ¿Qué implicancias sobre las tareas de cuidados de niños y niñas tenían las campañas militares? Se le otorga la valoración correspondiente en el proceso de independencia al rol de las maternidades que cumplían estas tareas? ¿Qué margen de posibilidades de deconstrucción masculina existía para los varones si el rol asignado a los grandes líderes políticos era el de tener que abandonar su hogar sin saber si volverían?
En 1821 llegó con sus tropas a Lima y proclamó la Independencia del Perú. Nombrado “Protector”, condujo una reparación histórica para los sectores olvidados de la sociedad. Para llevar adelante estas medidas rupturistas apeló al legado Artiguista y Bolivariano, conciliando a diversos sectores revolucionarias en un amplio frente político que uniera el antiabsolutismo liberal conservador de la aristocracia criolla y de las burguesías comerciales, con el antiabsolutismo liberal democrático de campesinos, artesanos y sectores medios. En 1821 creo la Orden del Sol y validó los títulos nobiliarios de Castilla, pero su objetivo era detentar el poder suficiente para suprimir la esclavitud, la mita, la encomienda, el yanaconazgo, el tributo y crear la Biblioteca Nacional del Perú, elementos fundamentales para la emancipacion social. En sus palabras: “sería un crimen consentir que los aborígenes permaneciesen sumidos en la degradación moral en la que los tenía reducido el Gobierno español y continuasen pagando la vergonzosa exacción que con el nombre de ‘tributo’ fue impuesta por la tiranía como signo de señorío”. A otras formas de trabajo forzado invisibilizadas, como las desarrolladas por los hijos de los esclavos que trabajaban en las plantaciones también les puso fin. Liberó a los hijos de los esclavos, afirmando: “una porción numerosa de nuestra especie ha sido hasta hoy mirada como un efecto permutable, y sujeto a los cálculos de un tráfico criminal; los hombres han comprado a los hombres, y no se han avergonzado de degradar a la familia que pertenecen, vendiéndose a otros. Yo no trato, sin embargo, de atacar de un golpe este antiguo abuso; es preciso que el tiempo mismo que lo ha sancionado lo destruya; pero yo será responsable a mi conciencia pública y a mis sentimientos privados, si no preparase para lo sucesivo esta piadosa reforma, conciliando por ahora el interés de los propietarios con el voto de la razón y la naturaleza”.
La vida de San Martín atraviesa un tiempo transicional crucial en la conformación de las subjetividades y en la forma de hacer política de nuestro continente. Si bien se trata de un personaje que genera pocas polémicas historiográficas y públicas, su legado en nuestra historia cumplió un objetivo indiscutible: llevar a cabo un proceso revolucionario e independentista que cambió la vida de las personas. El desafío que tenemos por delante es pensar la mejor manera de transmitir su pensamiento y su praxis política en las aulas, rescatando sus virtudes pero problematizando su proyecto y acercándolo a las realidades de nuestros y nuestras estudiantes. quedan preguntas pendientes.
¿Por qué regresó a América luego de haber vivido y luchado en Europa durante toda su vida? ¿Por qué se dice que respondía a intereses británicos? ¿Qué era exactamente una Logia? ¿Por qué murió en la pobreza? ¿Por qué momento se convirtió en héroe?