Leonardo Pflüger: "La reforma de Milei es mala, pero el peronismo debe dar su propio debate sobre la ley de Glaciares"
AGENCIA PACO URONDO dialogó en un nuevo episodio de su podcast en Spotify con Leonardo Pflüger, licenciado en Gestión Ambiental (CAECE) y Especialista en Gestión Pública (UBA). Además, trabajó quince años en el ex Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación y fue Director Nacional de Producción Minera Sustentable. En la actualidad, es docente en UNSAM, UNRN y UCA, y consultor en sustentabilidad y estrategia ESG. Su posición sobre la ley de Glaciares que el gobierno de Javier Milei quiere reformar.
APU: ¿Cómo estás viendo el debate en torno a la reforma de la ley de Glaciares?
Leonardo Pfluger: Es un debate muy chato, donde básicamente todos los involucrados eligieron ponerse en veredas opuestas, sea una u otra. Nadie busca encontrar un punto en común. Por un lado, está la postura del sector minero que me parece que está mal asesorado. Ellos defienden esta reforma que para mi es mala y no lo digo porque crea que la minería no deba hacerse porque impacte sobre los glaciares. No va a impactar como no impacta en otros países que tienen minería y glaciares. Por otro lado, el lado progresista o peronista, están en una postura radicalizada en contra de cualquier reforma. No se buscan acercar posiciones. El gobierno no quiere realizar un diálogo sino que hace todo a las patadas. Me parece que desde el peronismo hay que marcar una postura diferencial, que no significa hacer lo que propone Milei, pero tiene que defender la producción y la industria. El peronismo defendió la minería. En Santa Cruz, fue el kirchnerismo el que alentó la minería. Cuando tenés la postura de "los glaciares no se toca" se hace difícil cualquier diálogo.
APU: ¿Dijiste que al sector minero tampoco le sirve la reforma de Milei?
LP: Coincido parcialmente con las posiciones ambientalistas. La reforma tiene falencias constitucionales, porque entre otras cosas desvirtúa el concepto de presupuestos mínimos que está contemplado en el artículo 41 de la Constitución o no construye procesos participativos legítimos. Mi lectura es que la reforma de Milei va a tener una avalancha de juicios. El sector pide seguridad jurídica y esta reforma no la da, todo lo contrario.
APU: Las mineras acompañan porque hay toda una narrativa a favor de la producción minera pero decís que no están viendo ese problema.
LP: Me siento un poco descolocado. Hablo con gente del sector y reconocen que esta reforma puede generar mucha conflictividad. Pero hay algo como un miedo a hablar o discrepar. Entonces, como mucho sector apoya, el resto acompaña. Yo creo que la ley de Glaciares hay que cambiarla, pero no así, esto es atarlo con alambre, salir del paso de forma desprolija.
APU: ¿Qué le cambiarías a la actual ley de Glaciares?
LP: El artículo 6 que es el prohíbe la actividad minera en ambiente periglaciar. Cuando se aprobó la ley hace 16 años le preguntaba a legisladores nacionales si existía algún antecedente de una ley similar en el mundo. Y te decían, 'no, estamos siendo pioneros'. Bueno, pasaron 16 años y seguimos siendo los únicos. No está bien. Ser pioneros es ser el primero en algo que todo el mundo sigue. Esto es otra cosa.
APU: ¿Por qué es tan malo ese punto?
LP: Nadie se tomó el trabajo de hacer derecho comparado, es decir, cuál es el marco regulatorio en países donde hay minería y glaciares. No somos el único país del mundo en ese sentido. Ningún país del mundo se calienta en definir ambiente periglaciar. Canadá tiene 50% de su territorio que es ambiente periglaciar y hace minería. En Chile hay un inventario de glaciares pero tiene minería. Lo que pasa es que ambos no tienen prohibición. El problema no es el inventario o la definición de ambiente periglaciar, sino la prohibición. El sector minero también mira mal el problema.
APU: ¿Con la definición de ambiente periglaciar se busca proteger a los glaciares y a la zona que los rodea, como forma de asegurarse una protección al recurso hídrico que surge del glaciar?
LP: Es un debate estéril. De un lado del mostrador, se plantea que todo glaciar tiene un recurso hídrico estratégico que hay que defender. Del otro lado, que hay que hacer un inventario para ver cuál es estratégico y cuál no. Le están dando una connotación binaria cuando no debería haberla. Pongo un ejemplo: es como debatir si un árbol produce oxígeno o no, no hay nada que discutir, produce oxígeno. Ahora, si tenés un bosque de 2000 héctares y te planteas arrasarlo completo para producir soja es cuestionable. Si en ese bosque tenés que hacer una ruta que atraviesa solo una parte y para eso tenés que talar algunos árboles, es otro debate. Nadie dejaría de hacer una ruta por talar algunos árboles. Y cada uno produce oxígeno. Lo mismo pasa con los glaciares. Hay que evaluar cada situación. Hay glaciares de escombros que aportan agua pero muy poca. Vas a prohibir la minería por eso, que genera puestos de trabajo y recursos para el país.
APU: Pero justamente en ese ejemplo que das: ¿No está bien, hacer un inventario que determine la capacidad hídrica de cada glaciar?
LP: No, porque estamos poniendo el carro delante del caballo. El inventario debe ser exhaustivo, tiene que poner todo como sucede en todos los países del mundo. Después, si tenés un glaciar de escombros que entra en conflicto con un proyecto, se evalúa proyecto por proyecto. Así se hace en los países que tienen minería y glaciares. Por ejemplo, hay una mina en Chile - a la altura de San Juan - que funciona hace más de 20 años. Tiene 15 glaciares de escombros a su alrededor. Trece están intactos. No es cierto que la minería arrasa con los glaciares. Dos no están intactos, los tuvieron que sacar. Eran dos glaciares que no aportaban mucha agua y en cambio la mina generó más 20 mil puestos de trabajos, directos e indirectos. Claro, si decís que cada gota de agua no se toca, no hay debate posible.
APU: Con la reforma de Milei: ¿Se le da más poder a las provincias para que definan qué proyecto se aprueba o no?
LP: El poder ya lo tienen porque tienen la competencia de hacer el estudio de impacto ambiental, sea una mina o cualquier emprendimiento. El estudio lo hace el privado pero lo evalúa el Estado. En Argentina, es competencia de cada provincia. Vale para una mina o una fábrica de zapatos. La reforma le da una potestad adicional, que es sacar del inventario un glaciar. Yo digo: no tenés que sacar nada, tenés que hacer un estudio de impacto ambiental que demuestre que es más conveniente el proyecto minero en cuestión que mantener ese glaciar. Vuelvo al ejemplo de la mina en Chile. Del otro lado de la cordillera hay un proyecto en San Juan, que se llama Pachón. Es un proyecto de cobre. Arriba hay un glaciar de escombros de 4 hectáreas. Ese glaciar no alcanza para abastecer una hectárea de vid. No es razonable no hacer un proyecto minero por cuidar un glaciar así. No la hace ningún país del mundo. No lo hace Canadá. Hoy la única amenaza a los glaciares no es la minería, es el cambio climático. La minería puede afectar algún glaciar puntual. No tiene sentido la prohibición.
APU: La primera ley de Glaciares fue vetada por Cristina. ¿Con qué argumentos?
LP: Muchos gobernadores peronistas, de provincias mineras, le dijeron que la ley era problemática así como estaba. Principalmente, Gioja, gobernador de San Juan. Con buen tino, Cristina la vetó. Después se insistió con una ley similar. Cristina no iba a pagar el costo político de vetar otra vez la ley. No se quiso construir un espacio de diálogo entre los sectores. No se quiso escuchar al sector minero. También hay que decir que el sector minero no supo expresarse como corresponde porque estaba y sigue estando mal asesorado.
APU: ¿Por qué el peronismo ahora tiene una posición tan fuerte contra la reforma? ¿Porque la quiere sacar Milei o porque últimamente le cuesta vincularse con el sector productivo?
LP: Parte y parte. En el último tiempo el peronismo ha tomado como propias ciertas banderas de la izquierda y de la oposición a un supuesto extractivismo, concepto con el que no estoy de acuerdo. Se levantaron banderas de un pseudo ambientalismo que tiene posturas anticapitalistas. El capitalismo tiene problemas pero hay que resolverlos con políticas públicas no con una postura dogmática de oposición. El peronismo se está olvidando de las banderas de la producción que siempre caracterizaron al movimiento. Eso tiene impacto también en el electorado. Es un peronismo que no se hace cargo de los temas, porque hace muchos años que el sector minero le viene diciendo que esta ley es un problema. Después la reforma la termina haciendo otro.
APU: Te hago las dos últimas preguntas. La primera: está la objeción a la capacidad de las provincias de controlar a empresas que son muy poderosas. ¿Qué opinás?
LP: Tenemos un régimen federal que surge de la constitución. Si no les gusta, cambien la constitución. Después, hay un prejuicio sobre las provincias. Yo creo que actúan con mucho profesionalismo y tienen capacidad para controlar. Por supuesto, esas capacidades van creciendo a la par del desarrollo productivo. Hay que promover el desarrollo productivo y usar los beneficios para fortalecer las capacidades institucionales. Se puede hacer. Hay provincias que lo hicieron muy bien. Hay una visión porteñocéntrica de gente que no tiene la menor idea de lo que es un proyecto minero y de la capacidad de las provincias. Está el clisé de decir que las provincias son corruptas.
APU: La última: ¿Te parece necesario una empresa minera estatal?
LP: No. En su momento, YPF fue muy importante para el país. Pero estamos en otros tiempos. Está bien que la aerolíneas de bandera sea estatal porque se ocupa de rutas que no son rentables pero importantes para el país. Y el sector privado no se va a ocupar de lo que no es rentable. En el caso de la minería es rentable que hay inversión privada. El Estado debe destinar esos fondos para otras cuestiones que son muy importantes. En la mayoría de los países no hay empresas estatales mineras. Ni siquiera en Cuba, donde hay minería y se ocupan empresas privadas extranjeras. Tiene minería de níquel y cobalto que desarrolla una empresa de Canadá. Después el Estado debe sumarse en lugares donde no sea tanto negocio para el privado. Por ejemplo, agregar valor. Vamos al caso del litio. Argentina no puede producir baterías de litio, ni Estados Unidos puede hacerlo. Pero sí podríamos hacer cátodos de litio, que es un paso intermedio. Un privado no lo va a hacer pero sí el Estado. No es fácil pero se podría hacer.
En el último tiempo el peronismo ha tomado como propias ciertas banderas de la izquierda y de la oposición a un supuesto extractivismo, concepto con el que no estoy de acuerdo. Se levantaron banderas de un pseudo ambientalismo que tiene posturas anticapitalistas.