La Argentina de Milei ante el abismo de una Hipercrisis
Hace ya casi una década, en "Llegó la Supercrisis, evitemos la Hipercrisis" (BAE Negocios 13-05-2018), se definió el concepto que describía un hecho singular de la Macroeconomía Argentina, la confluencia de un Déficit Fiscal Total (1), similar al que determinó la salida del Dr. Raúl Alfonsín de la Presidencia, del Sector Externo (2), que provocó el colapso de la Administración del Dr. Fernando de la Rúa.
Con este marco, en "No hay Superávit Fiscal" (BAE Negocios 22-02-2026), se demostró que la primera condición continua vigente ya que, "el amañado" Superávit Fiscal Primario (SFP) (3)que exhibe la Gestión Libertaria, lejos está de los guarismos que permitirían el pago de los intereses de la deuda del Tesoro Nacional, acumulándose, por no ser honrados, a la Deuda.
En esta misma dirección, en "Nacionalismo vs. Globalización" Parte IV (BAE Negocios 23-02-2026), se constató también que el segundo desequilibrio está presente, producto de las cosmovisiones "globalizadoras extremas" de la actual Administración-contrarias al Nuevo Orden Internacional, hoy vigente- que le impide adoptar las medidas pertinentes para equilibrar la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos.
Ahora bien, este último lejos de resolverse se ha agravado, como indican los datos brindados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) en su informe "Cuenta Corriente Cambiaria" correspondiente al primer mes del corriente año.
Sin lugar a duda, se está acelerando el proceso de...
Deterioro
Al observar el Cuadro, durante Enero de 2026 se registró un Superávit Comercial en Bienes por USD 2,014 mM.
Sin embargo, este flujo positivo fue rápidamente absorbido por dos grandes "drenajes":
un Déficit resultante en Servicios por USD 0,946 mM,
e
Intereses pagados, que alcanzaron los USD 1,997 mM.
Es así, como la "Cuenta Corriente Cambiaria" finalizó el mes (junto con otros desembolsos) con un rojo de USD 919 M.
En el mismo sentido, analizando el "Desglose de la Cuenta Financiera", los argentinos decidieron (lejos de volcar los "dólares del colchón" al Consumo o a la Inversión), comprar la divisa estadounidense por la friolera de USD 2.730 M, cifra que si se repite durante todo el año, resultará en un monto de USD 32.760 M (4).
Es evidente que la gran apuesta de la Gestión libertaria, facilitada por la Ley de Inocencia Fiscal -que las familias gasten sus argendólares (5)-, no solo no se produjo, sino que, continuaron con su acumulación.
Por lo tanto, se demuestra palmariamente que no se transita una Economía superavitaria de una manera genuina, ocurre todo lo opuesto: se esconde un desequilibrio notorio.
Es hora de cambiar, ya que la Supercrisis transita hacia una...Hipercrisis (6)
La anomia que caracterizaría esta etapa, producto de la falta de una referencia política prístina, debe evitarse.
La nueva orientación económica tenderá a alcanzar los Equilibrios Gemelos.
Se requiere un Superávit Fiscal Primario para asegurar los recursos destinados a cumplir con los Intereses devengados de la Deuda Pública.
No obstante, esto exige también un saldo positivo del Sector Externo que garantice la disponibilidad de Reservas Internacionales sin comprometer otras variables y objetivos estratégicos del país.
En este último caso, su desbalance es fruto de decisiones deliberadas, lo que sugiere una reversión sumamente compleja, si no imposible.
Este desajuste se origina en tres factores críticos:
atraso cambiario, la apreciación artificial del peso abarata las Importaciones y obstaculiza las Exportaciones, limitándolas casi exclusivamente a la zona núcleo de la Pampa húmeda y a la producción de Vaca Muerta.
apertura comercial unilateral, se ha liberado la economía sin obtener contraprestaciones ni reciprocidad de los mercados externos.
y
pasividad ante las importaciones subsidiadas, existe una actitud permisiva hacia los productos provenientes de la República Popular China, cuyos subsidios han sido documentados recientemente por informes del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Las medidas que ejecutan los anarcocapitalistas, parecen orientadas a sostener el Déficit Externo bajo objetivos específicos:
desmantelamiento de la industria nacional,
depresión de los precios internos
y
profundización del endeudamiento.
Ante este panorama, urge que la Dirigencia Empresarial, Sindical, Social, Política y Religiosa se convoque, en mancomunión, para impedir una "Hipercrisis", y sentar las bases de un Modelo de Desarrollo Económico Permanente y Sustentable (MoDEPyS) con orientación a la producción.
La Fe del Pueblo argentino acompañará esta iniciativa de su Dirigencia.
Agradecemos la colaboración de Roberto Nuesch.
1-Déficit Fiscal Total (DFT), es la sumatoria de los Déficits: Financiero de la Tesorería Nacional, el de las Jurisdicciones Sub Nacionales y el "Cuasifiscal".
2-Se define como Sector Externo, a la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos, que a su vez está integrada por: la Balanza Comercial (diferencia entre la exportación e importación de bienes); la Balanza de Servicios, resultante de ingresos y egresos monetarios generados por seguros, fletes, turismo, aplicaciones informáticas y otros; la Balanza de Transferencias Unilaterales, que aglutina las remesas, donaciones o ayudas monetarias a no residentes y la Balanza de Rentas, reúne todas las entradas y salidas que se generan por los factores productivos nacionales en el exterior, o de sus titulares no residentes en nuestro país.
3-Superávit Fiscal Primario (SFP): se establece por diferencia resultante (de signo positivo) entre los Ingresos y Gastos corrientes del Sector Público Nacional, para un periodo dado.
4-La Cuenta Corriente Cambiaria (componente clave de la Balanza de Pagos), registra las transacciones económicas de un país con el exterior, relacionadas con el intercambio de bienes, servicios, rentas y transferencias corrientes, pero medido en términos de flujos de divisas.
5-Denominamos "argendólares" a la dotación física de la moneda estadounidense que poseen en su patrimonio todas las personas (humanas o jurídicas) residentes en el país.
6-Se denomina Hipercrisis al estadio anómico posterior a la Supercrisis, provocado por la agravante ausencia de legítimos emergentes políticos que funjan como garantes de la restitución del orden.