César González: “La clase media tiene que explicar por qué votó a Milei”
César González, escritor y cineasta, analizó diversas cuestiones de actualidad a raíz de la implementación del nuevo régimen penal juvenil, que bajó la edad de imputabilidad a 14 años.
González dialogó el sábado 12 de septiembre con "Más o menos bien" (Radio Con Vos, sábados de 18 a 20hs). A continuación, sus principales declaraciones y luego la nota completa:
“La sociedad estaba y está demandando este tipo de leyes, que sabemos que son acciones demagógicas, que no son ni siquiera parches, y que son simplemente un poco darle de comer a ciertas pulsiones de una bronca que es muy válida de nuestra ciudadanía, que es la bronca por ser asaltada y por ser violentada en la cotidianidad. Hay estudios de sobra, estadísticas, donde los menores de entre 13, 14, y 15 años que cometen delitos de gravedad son un número muy irrisorio”.
“Hay que empezar desde antes, es siempre una reacción muy en diferido al problema. Estamos hablando de un país que, en estos momentos, está siendo arrastrado hacia un nivel de indigencia masiva y de pobreza estructural que no justifica el delito, pero que lo explica”.
“Lo escondés al problema, pero sigue estando. Se dejó pasar una oportunidad en los 12 años del kirchnerismo de sancionar una nueva ley que sea más realista. La que estaba vigente era una ley de la dictadura, la ley de minoridad. El problema continúa”.
“Nunca nadie pregunta por qué la clase media vota mal. La clase media siempre sabe por qué vota, en cambio, el pobre vota mal. Al pobre se lo mide en términos morales. ¿Cómo aplica la moral del bien y el mal al voto? Solo porque son pobres. Ya es agotador, hay una obsesión de que los pobres expliquen su voto. ¿Y cuándo lo va a explicar la clase media? La gente inteligente, ilustrada, académica que votó a Milei, los artistas supuestamente sensibles, los que lo siguen apoyando. Es siempre el chivo expiatorio perfecto para todo el pobre: para el certificado de militante, para echarle la culpa de los males del país, para construir una épica. Hay que empezar a desmontar, o ponerlo sobre la mesa”.