La batalla cultural libertaria contra Perón

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La batalla cultural libertaria contra Perón

08 Mayo 2026

La derecha libertaria fue exitosa en su batalla cultural. Logró demonizar la palabra “kirchnerismo”, al punto de que, muchos que antes se definían más kirchneristas que peronistas, corrieron a refugiarse en el antes maldito “pejotismo” y comenzaron a autopercibirse peronistas.

Los libertarios, que han demostrado un gran dominio de las redes, aplicaron el viejo concepto militar de “al enemigo que se retira, persecución y aniquilamiento”. Y se lanzaron a una campaña feroz contra Perón, Evita y todo lo que huela a peronismo.

En 2020, escribiendo sobre los ataques al Papa Francisco, me encontré con los sitios de internet 4chan, Reddit, y los grupos Alt-Right, Qanon, Boogaloo, alentados por personajes como Steve Bannon, Peter Thiel y otros.

En nuestro país, los adelantados de la nueva derecha fueron youtubers “El Presto”, “Tipito Enojado”, Álvaro Zicarelli, y otros, con 200 o 300 mil seguidores cada uno. Fueron los verdaderos gestores de la batalla cultural, mucho antes de que Milei fuera candidato. Dicho sea de paso, hoy muchos de ellos quedaron afuera y se han transformado en duros opositores.

Recuerdo que intenté inútilmente convencer a varios referentes nacionales del kirchnerismo sobre el peligro que significaban estos muchachos, que hacían un video de YouTube y tenían 80 o 90 mil jóvenes mirando en directo. Las respuestas que encontraba eran: “yo no miro YouTube”.

Claro… un día nos despertamos y descubrimos que en San Antonio de los Cobres, en Salta —donde jamás había pisado un dirigente libertario— Milei ganó con el 63%.

¿Cómo hizo campaña?

Por YouTube, Twitter y todas esas plataformas que muchos “vivos” decían no mirar.

Esta introducción intenta llamar la atención de los compañeros sobre lo que está ocurriendo nuevamente en las redes sociales. Voy a referirme solamente a Instagram, que es la plataforma que más frecuento.

Los libertarios han emprendido una campaña feroz contra Perón, Evita, Isabel y todo lo que huela al peronismo histórico. El vocero más estridente es un personaje payasesco: Diego Recalde, pero detrás de él aparece Agustín Laje, el verdadero cerebro, un tipo inteligente, muy formado y políticamente peligroso.

La página de Diego Recalde, con 176 mil seguidores, tiene publicaciones tituladas: “Perón y las menores”; “La riqueza oculta de Perón y Eva”; “Perón fue fascista”; “El aliado nazi de Perón”; “Perón no creó el aguinaldo”; “Leyes robadas por el peronismo”; “La doble cara de Eva Perón”; “El autogolpe de Isabel”; “Videla: la represión la ordenó Perón”; “Massera era el candidato peronista”; “Crímenes de lesa humanidad del peronismo”; “Martínez de Hoz era peronista”; “Videla era peronista”; “Perón los exterminó en Ezeiza”, etcétera.

Luego aparecen otras páginas, como “Datos para variar”, con 200 mil seguidores, y muchas más que reproducen los videos de Recalde y otros personajes menores. Algunos de esos videos alcanzan niveles enormes de circulación, con 2,5 millones de visualizaciones.

Más de un compañero me repite: “yo no tengo Instagram”. Otros me dicen: “no les des bola, esas mentiras se caen solas”.

Pero yo, que - a mi edad - me puse a hacer videos en Instagram, recibo sorpresas todos los días. Por ejemplo: un video contando que las vacaciones pagas fueron establecidas por Perón tuvo 1,5 millón de vistas, y otro sobre el aguinaldo superó las 600 mil.

¿Y por qué ocurre eso?

Porque una gran mayoría de los jóvenes que miran esos videos no sabe que esas conquistas fueron obra del primer peronismo.

¿Y por qué muchos jóvenes no conocen casi nada de la obra del peronismo entre 1945 y 1955, si durante 16 años gobernamos el país y manejamos la educación, los medios públicos, las universidades, el CONICET y buena parte de los espacios donde se produce y difunde conocimiento?

La respuesta es incómoda: la mayoría de nuestros intelectuales orgánicos y cuadros culturales mostró poco interés en reivindicar y transmitir la obra del primer peronismo.

Un capítulo especial merece el relato sobre los años setenta que difundieron durante años los medios públicos y universidades, aun las creadas por nuestro gobierno. El relato del último Perón “facho”, “creador de la Triple A”, el que “traicionó a los jóvenes”, etcétera.

Un relato repetido hasta el cansancio y que funciona como justificación retrospectiva del error político de enfrentar a Perón y continuar la lucha armada entre 1973 y 1976, contribuyendo al caos que terminó debilitando y erosionando al gobierno constitucional de Isabel Perón.

Lo triste y trágico es que ahora la derecha libertaria, toma exactamente ese mismo relato, que durante años, difundieron Bonasso, Feinmann, Verbitsky y otros tantos repetidores, para golpearnos con el mismo argumento: “el Perón facho que traicionó a los jóvenes”.

Una vez más se repite la vieja historia antiperonista: izquierdas y derechas convergen para destruir la identidad peronista del pueblo argentino atacando la imagen de Perón.

Frente a este nuevo intento de destruir la memoria del peronismo, aparece la esperanza: una nueva generación sub-30, menos atravesada por el viejo relato liberal y progresista, y con ganas de recuperar la historia nacional.

En ese sentido, cobran actualidad las palabras de nuestro Papa Francisco en su mensaje a los jóvenes del 26 de mayo de 2018:

En un joven, una utopía crece bien si está acompañada de memoria y de discernimiento. La utopía mira al futuro, la memoria mira al pasado, y el presente se discierne. El joven tiene que recibir la memoria y plantar, arraigar su utopía en esa memoria.”

Discernir en el presente su utopía, los signos de los tiempos, y ahí sí la utopía va adelante pero muy arraigada en la memoria, en la historia que ha recibido.”