Pirelli Merlo: de 1.450 operarios a 650 en menos de dos años
La planta de Pirelli en Merlo está al borde del colapso. En menos de veinticuatro meses, la dotación de trabajadores de producción se desplomó de aproximadamente 1.450 operarios a apenas 650 —una caída del 55%— en el deterioro más profundo que atraviesa la actividad en décadas. La Federación de Trabajadores de la Energía, la Industria, Servicios y Afines (FETIA) advirtió esta semana que la situación volvió a agravarse y que no hay señales de recuperación en el horizonte.
La crisis tiene un nombre preciso para el gremio: importaciones. Mientras el mercado local se inunda de neumáticos de origen asiático que ingresan sin aranceles efectivos ni cuotas, la producción nacional se paraliza línea por línea. Para el secretario general de FETIA, Pedro Wasiejko, "la crisis de Pirelli es una muestra más de las consecuencias que está teniendo la apertura indiscriminada de importaciones sobre la industria argentina: se destruyen puestos de trabajo, se paralizan líneas de producción y se profundiza el deterioro salarial".
Cuatro meses consecutivos sin alcanzar los objetivos de ventas forzaron a la empresa a anunciar un nuevo paquete de ajuste: eliminación de las jornadas de fin de semana y modificaciones en el sistema de trabajo que implican una reducción de ingresos superior al 5%. El golpe cae sobre trabajadores que ya acumulan más de 18 meses de atraso salarial.
La empresa avanzó por etapas. Hace un mes hizo firmar un acuerdo similar a 100 trabajadores del área de mantenimiento y calidad; esta semana le llegó el turno al resto de la fábrica. Germán Palavecino, dirigente de FETIA y operario de la planta, fue directo: "Los acuerdos ya están firmados en su totalidad, la situación es cada vez más grave y no existen señales que permitan prever una recuperación en el corto plazo".
Para FETIA, el caso Pirelli no es un episodio aislado sino la expresión más visible de lo que ocurre en el sector industrial cuando desaparecen las políticas de protección para la producción nacional. El gremio exige medidas urgentes del Estado para frenar lo que describe como un proceso de desindustrialización acelerada.