Incendios en la Patagonia: "Hablar de intencionalidad es simplificar un problema que tiene muchas causas"
AGENCIA PACO URONDO dialogó con el biólogo, técnico del CONICET, y ex subsecretario de Bosques de la provincia de Río Negro y director regional de Conservación de la administración de Parques Nacionales sobre los diferentes incendios en reservas en Chubut y Río Negro. "Todavía quedan tres focos de incendios, uno muy importante en el Parque Nacional Los Alerces. El 95% de los incendios se originan por una negligencia o un accidente humanos. Pero hay que entender que existen multicausas para explicar lo que ocurre", describió.
APU: ¿Qué puede decirnos de los incendios en la zona de Epuyén y por qué se dan de manera tan seguida?
JG: Hay que entender las causas históricas para comprender por qué ese lugar se prende fuego tan seguido. Ahí hay una reserva forestal muy vieja, con mucha historia, las primeras forestaciones de pino se hicieron ahí. Siempre dijimos que Puerto Patriada es un experimento forestal a cielo abierto. Hay bosques nativos, hay plantaciones, bosques nativos quemados, invasiones de especies. Hay una gran diversidad de situaciones. Pero con los incendios de los últimos años, se fue generando un desierto verde de pino radiata, que crece a muy altas densidades, a 100 mil especies por hectárea. Es enorme. Tiene dinámica de invasión de una especie que se adapta muy bien al fuego. En nuestro ecosistema hay fuego, siempe lo hubo, pero con una recurrencia de 80 años en cada valle. Ahora hay una alta frecuencia de incendios, que se dan cada 5 o 10 años.
APU: ¿Cómo llegó ese pino radiata ahí?
JG: Hay que entender la historia del bosque patagónico y de su gente. Se puede pensar en el Hoyo, Bolsón, Villa Traful, Epuyén. La gente vivió en relación a los acerraderos, que eran los que permitían la materia prima para construir casas y tener leña para el invierno. Después la gente vivía de la agricultura o la ganadería. Así fueron creciendo los pueblos. Cuando empezó a crecer el sector forestal se trajeron profesionales de afuera y esos profesionales evaluaron que nuestros bosques estaban "degradados", porque eran "viejos". Porque no los conocían. Tenemos cirpreses o alerces que tienen 200 o 1000 años. Para aquella concepción se consideraba que eran bosques degradados. Entonces, se consideró reemplazar los árboles nativos por otras especies más comerciales, como el pino. Era una buena idea en ese contexto. Pero pasó que las plantaciones no se manejaron. No había cultura forestal. Las forestaciones se abandonaron en muchos lugares de Patagonia. Como no están manejadas correctamente, son un foco para los incendios. Porque el fuego que viene por abajo, un foco común, no debería ser problema si tuviéramos un buen manejo forestal. Después de cada incendio, el pino rabiata tiene mucha capacidad de regenerarse a muy alta densidad, a 20 mil semillas por metro cuadrado. Es lo que pasa en Puerto Patriada.
APU: ¿Qué es un manejo adecuado de una forestación?
JG: Por ejemplo, en vez de tener 100 mil plantas por hectáreas, se podría tener una situación de mil por hectáreas. Y esas mil plantas bien podadas para que tengan una altura determinada que permitan que el fuego que viene por abajo no llegue a la copa. Ahora, en los Alerces tuviste un incendio muy grande en bosques nativos, donde te da una idea de que ahí también hay que intervenir.
APU: ¿El de los Alerces es el que empezó con un rayo?
JG: Sí, el 9 de diciembre y todavía sigue eh. Actualmente hay tres incendios. El de los Alerces es el más grande y el que más consecuencias tiene para el ecosistema, porque afectó bosques nativos.
APU: ¿Cómo es el día después de un incendio? ¿Queda tierra arrasada? ¿Es recuperable el ecosistema?
JG: Rápidamente el suelo se cubre de especies, por plantas. El primer año es complejo porque el suelo queda desnudo, la lluvia mueve todo y puede ser un problema para la gestión del agua, porque viene con mucho barro. La vegetación vuelve, sea la nativa o la exótica. Tiene una resiliencia muy grande a los incendios. Hay plantas que se adaptan a los incendios. En general enseguida se regenera. Por supuesto, los bosques como los tenemos, altos, eso lleva varias generaciones. Después está la pérdida de vidas humanas o gente que pierde todo.
APU: ¿Cuáles son las hipótesis de los incendios que te parecen más verosímiles? Se habla mucho sobre intencionalidad.
JG: Que se presumen intencionales, hay que decir. Porque hasta el momento todos los incendios que se presumieron intencionales no hubo ninguna prueba que generó alguna condena contra nadie. El 5% de las causas son naturales como los rayos. El 95% son causas humanas, en su mayoría negligencias o accidentes. Está el tendido eléctrico que en estas zonas toca los árboles y no hay mantenimiento. Después está la intencionalidad. Lo que sabemos hasta acá son situaciones interpersonales, de peleas entre vecinos. Después están las acusaciones al pueblo mapuche que no serían capaces de prender fuego en los bosques. El tema es multicausal, como dijimos. Tenemos problemas con el clima, la sequía, la mala gestión de los bosques, la falta de prevención, la falta de recursos. Es un modo de simplificar el problema hablar de intencionalidad. Hay muchos problemas de gestión que viene de hace muchos gobiernos, no solo de este. Falta una mirada estratégica.
APU: ¿Existe algún modelo para aplicar?
JG: De esto debemos salir todos juntos con una mirada que involucre todos los conocimientos. Qué aprendimos de todos los incendios de todos estos últimos años. Aprendimos muy poco. Debimos sacar más enseñanzas. Hay que construir más espacios de diálogo o alianza. Hay que capacitar mejor a los voluntarios, que son importantes pero sin capacitación pueden ser un problema.
APU: Por último: se habla de que uno de los tantos motivos de los focos intencionales tendrían que ver con la minería o las tierras raras. Más allá de lo que señaló sobre la intencionalidad quiero saber otra cosa: ¿las afectadas son zonas que podrían tener una riqueza así, vinculada a la minería o las tierras raras?
JG: Hay un poco de oro, muy poco. En Esquel está el gran proyecto que se quiso hacer en la década de los 90 que siempre está latente. Tierras raras creo que no hay. La minería no sería un factor. Hay una gran resistencia en la zona. No hay ningun proyecto minero en la zona de los bosques nativos de Argentina. No vería ningún vínculo con los incendios. Los proyectos mineros suelen ser muy puntuales y acá hablamos de decenas de miles de hectáreas que se queman todos los años.