Un año del crimen de Ramiro Dina: "Estamos seguras que murió por los golpes de la policía"

  • Imagen
    Ramiro Dina

Un año del crimen de Ramiro Dina: "Estamos seguras que murió por los golpes de la policía"

15 Febrero 2026

El caso de Ramiro Dina, ocurrido el 9 de febrero de 2025, conmocionó a la comunidad de Viedma y Carmen de Patagones. Tras asistir a un partido de fútbol y ser interceptado por efectivos policiales en la Ruta Provincial 1, el joven de 22 años fue detenido y trasladado a la Comisaría 30 del Barrio Guido, donde horas después falleció. La versión oficial temprana atribuía el deceso a una descompensación, pero la familia denunció que Ramiro fue entregado con golpes y signos de violencia, y que no entienden qué pasó entre su detención y su muerte.

La investigación judicial siguió con la recolección de testimonios y pruebas forenses, aunque hasta el momento no se ha informado públicamente sobre detenciones ni imputaciones contra los policías involucrados, lo que ha profundizado la indignación de la familia y de sectores de la comunidad que apoyan su reclamo. Organizaciones sociales y vecinos se han solidarizado con el pedido de justicia desde aquel 9 de febrero. El caso se convirtió en símbolo de denuncias más amplias sobre uso de la fuerza y la respuesta de las instituciones frente a muertes bajo custodia policial en la provincia.

AGENCIA PACO URONDO dialogó con Leonella Dina, hermana de Ramiro, quién aporto su testimonio para profundizar la descripción del caso a un año del hecho.

Agencia Paco Urondo: ¿Qué hechos derivaron en el crimen de Ramiro?

Leonella Dina: Nosotros somos oriundos de Carmen de Patagones, una ciudad al sur de Buenos Aires. Somos comarca de Viedma que pertenece a la provincia de Rio Negro. En 2025 el club del que era hincha mi hermano sale campeón y eso le da la clasificación para un campeonato de verano que se llama Copa de Campeones, donde intervienen equipos de San Antonio Oeste, de Carmen de Patagones y de Viedma.

El 9 de febrero de 2025 se jugaba a las 13 horas en una cancha alejada de Viedma, a unos diez kilómetros por la Ruta 1. Va con la hinchada en un micro que habían contratado. Ingresan a la cancha sin ningún inconveniente. Una vez terminado el partido se retiran y esperan el colectivo alquilado para regresar. Mi hermano les avisa a sus compañeros que no va a regresar en él, porque lo va a hacer con su hermana. Somos tres, yo soy la mayor con 31, Guillermina con 26 y Ramiro con 22. La realidad es que se confundió y creyó que una de nosotras estaba en la cancha. 

Una vez que no nos encuentra en la cancha decide volver caminando. La seguridad privada del predio da aviso que estaba corriendo en la ruta una persona. Allí toma intervención la policía de Rio Negro. Un efectivo que estaba apostado en un puesto de avanzada lo sale a perseguir. Mi hermano había corrido un kilómetro aproximadamente e ingresa a un barrio privado llamado Costanera Sur, que estaba en el kilómetro 9 de esa ruta. Detrás entra el policía que lo venía persiguiendo, quien da la voz de alto y lo detiene. 

APU: ¿Qué sucede una vez que lo detienen?

LD: Pide refuerzos a la Comisaria 30 del Barrio Guido. Llegan dos patrulleros y lo tienen durante cuarenta minutos. Luego aparece tirado sin vida en la comisaria, brutalmente golpeado. Aún no está determinado si la golpiza mortal fue en el barrio privado, en la ruta mientras lo trasladaban, o en la comisaria. Después lo arrojan sin vida. Testigos que pasaron cerca afirman que escucharon los gritos de Ramiro pidiendo que no lo golpeen más. 

Llega la médica 16:45 y certifica la muerte de Ramiro. Allí comienza la investigación a manos de los mismos oficiales hasta que llega el fiscal, quien pide la intervención de la Policía Federal que será veedora de todo el procedimiento. Recién a las 18 llega mi cuñado por el tumulto en el barrio y ve una persona tapada con una frazada. Después de tenerlo treinta minutos en la comisaria recién ahí se dan cuenta quién era la persona que habían matado. Comienza a darse cuenta por la descripción de los vecinos que podía ser Ramiro. Yo llego a las 20 horas, justo cuando lo están llevando con una bolsa negra. No me brindan información, voy a la morgue del hospital. Armaron una guardia con seis patrulleros para que no me acercara.

APU: ¿Luego qué ocurre?

LD: Me dirijo a la fiscalía porque el comisario no me había querido dar información. El fiscal me muestra una foto y lo reconozco por el pantalón y las zapatillas. Al otro día se hace la pericia forense, que demoró cuatro horas. El fiscal consideró que el motivo de muerte había sido un edema pulmonar agudo. Cuando fuimos a retirar el cuerpo nos encontramos que le habían desfigurado la cara de tantos golpes. Estaba repleto de hematomas.

Mi hermana y yo nos constituimos como querellantes y empezamos con la investigación porque estábamos seguras que el motivo de su muerte fueron los golpes propinados por la policía. El resultado de la autopsia tardó cuatro meses, el informe final tardó tres meses más y se determinó que había fallecido de un edema pulmonar agudo con causas derivadas del consumo de cocaína. Apelamos esa primera autopsia y es aún peor porque la perito se contradice más en sus afirmaciones y declaraciones.

APU: ¿Cómo procedió la justicia?

LD: La versión que quisieron instalar es que mi hermano falleció debido al consumo de drogas. Nosotras sabemos que fue por golpes y malos tratos. Sospechamos que además hubo abandono de persona porque nunca lo asistieron cuando estaba agonizando. Falta tomar testimoniales que certifiquen esas sospechas. El avance de la causa se hace cuesta arriba porque los testigos tienen miedo de la policía y se sienten intimidados.

Sentimos que la justicia que está dilatando la investigación y el esclarecimiento. Nosotros aportamos todas las pericias, sin embargo, la fiscal no avanza lo necesario. Por otra parte, sentimos que los medios oficiales tapan la información y no quieren hablar de la causa. Los funcionarios nunca nos atendieron y los policías siguen en funciones en otras reparticiones. Son ocho que se encuentran en condición de investigados, ni siquiera de imputados. Sin embargo, no descartamos la colaboración de tres o cuatro efectivos más. 

APU: ¿Cuáles son las acciones para seguir visibilizando el caso de Ramiro?

LD: Seguiremos haciendo marchas. En Carmen de Patagones sólo hicimos dos, una de velas y otra para la conmemoración de su cumpleaños. En Viedma hicimos varias en frente del Consejo Deliberante. Además, impulsamos otro tipo de acciones, como eventos solidarios en la plaza. La comunidad acompaña bastante y cree en nuestra versión de los hechos. 

Este 9 de febrero, al cumplirse un año, buscamos hacer algo diferente y pensamos en una caravana por la ruta donde lo agarró la policía hace un año. Participaron más de veinte autos. Fuimos desde el kilómetro 9 hasta Viedma, la costanera, el centro, y concluimos en el Barrio Guido donde mataron a Ramiro. Allí realizamos un festival cultural.