Caso Víctor Balza: “No voy a parar hasta que el asesino de mi hijo vuelva a estar preso”
El 8 de noviembre de 2003 Víctor Balza, de 18 años, fue perseguido y arrestado por oficiales del Subcomando de Don Bosco, en Villa Itatí, Quilmes. Dos móviles de la fuerza se habían enfrentado con un grupo de personas por un supuesto robo, pero el joven nada tenía que ver. Durante el procedimiento, le dispararon por la espalda, a cuarenta centímetros de distancia, lo trasladaron a la Segunda Comisaría de Bernal, y al día siguiente falleció en el Hospital de Wilde.
La versión policial alegó intentos de fuga y portación de armas, pero las pericias y varios testimonios confirmaron que el ex policía Norberto Darío González fue el autor material del disparo y que Balza falleció después de no recibir atención médica durante un día y medio. Las personas a cargo de revisarlo, que no detectaron la lesión, fueron imputadas, pero resultaron sobreseídas por la Cámara de Apelaciones de Quilmes. A su vez, el fiscal Alfredo Samprón Noel asistió a la dependencia policial y no ordenó medidas. A la familia le dijeron que había muerto por golpes tras haber caído de un techo.
A lo largo del tiempo hubo idas y vueltas judiciales, incluyendo tres juicios, pero González recién fue detenido de manera efectiva en 2021, aunque en abril de este año le concedieron el beneficio de la prisión domiciliaria. Si bien repitió los argumentos de la solicitud del año pasado, tomaron en consideración una operación que debía realizarse su esposa. En 2015 fue condenado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego a una pena de doce años de prisión, la cual fue ratificada en las subsiguientes instancias judiciales bonaerenses. González insiste todavía ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que no ha tratado el caso.
En 2023 se colocó una señalización en la Segunda Comisaría de Bernal a modo de homenaje. Nora Torres, madre del joven, sufrió amenazas desde el inicio del caso y señala una mayor cantidad de responsables, más allá del autor material, sobre todo por omisión. Continúa denunciando, además, la violencia policial, en especial en la zona del denominado Triángulo de Bernal. En diálogo con AGENCIA PACO URONDO, enfatiza en la impunidad garantizada por el poder judicial
Agencia Paco Urondo: ¿Qué reflexión puede hacerse ante un nuevo aniversario?
Nora Torres: Ya no sé qué palabras ponerle. Es una vergüenza, es una justicia que nunca llega. Es una paz que nunca la tenemos. Siempre busca excusas para poder estar en libertad y la justicia eso lo avala. No vemos la justicia para mi hijo, sino para su asesino.
Voy a seguir luchando como mamá, no voy a parar hasta que González vuelva a estar preso, que cumpla lo que tenga que cumplir. ¿Cuántos meses hay que regalarle? Le voy a preguntar a la justicia después si estos meses se los regalamos como premio por asesinar a mi hijo, o este tiempo en libertad se le computan para que siga cumpliendo todo lo que tenga que cumplir.
APU: ¿Cuál es la situación procesal del condenado en la actualidad?
NT: El asesino de mi hijo sigue con arresto domiciliario. Mi abogado presentó hace dos semanas un escrito exigiendo que se aceleren los exámenes médicos para que vuelva a la cárcel. La respuesta del juzgado fue que el 18 de febrero le van a hacer una pericia a la mujer para ver si ya se puede movilizar por sí sola, y dicen que es la fecha más próxima. Va a seguir gozando de su libertad con su familia, va a pasar las fiestas. Da mucha bronca e importancia ver que el asesino goce de todos los beneficios. No es de ahora, desde el primer momento que lo asesinó tuvo siempre los tuvo todos.
Soy consciente que cuando cumpla lo que tenga que cumplir va a salir en libertad y va a seguir gozando de su familia y su vida. Mi hijo Víctor no está más físicamente, vive cada día, hora, minuto y segundo en nuestros corazones. Espero que la justicia sea justa, y que este asesino vuelva cumplir los años donde le corresponde. Es muy doloroso, por más que él cumpla nunca va a ser justicia porque se van a cumplir 23 años del asesinato por la espalda. Que le quede claro, nunca va a dejar de ser un asesino, vaya a donde vaya.