Mercedes Pérez Sabbi: "La lectura de 'La grasita' rompe la barrera del silencio en las escuelas"
APU entrevistó a la escritora Mercedes Pérez Sabbi sobre su libro La grasita, la primera novela juvenil sobre el bombardeo a Plaza de Mayo del 16 de junio de 1955 que fue publicada en 2022 por Comunicarte. El libro recibió el Premio Novela Histórica de la Asociación de Literatura Infantil y Juvenil (ALIJA).
El 16 de junio pasado se cumplieron 71 años del bombardeo de 1955. Este ataque de la Armada argentina con apoyo de sectores de la Fuerza Aérea fue el mayor atentado terrorista de la historia argentina, con más de 300 muertos civiles entre los que había también niños y 1.200 heridos. Ese jueves de junio desde el mediodía hasta las 17.40 horas cayeron más de 100 bombas con el objetivo de matar a Perón y amedrentar a la población. Cabe resaltar que esta masacre fue silenciada por décadas y recién a partir de 2005 por iniciativa de Néstor Kirchner, la Secretaría de Derechos Humanos inició las investigaciones del hecho.
La grasita, con ilustraciones de la artista santafecina Raquel Cané, está atravesado por estos hechos y fue adoptado en muchas escuelas como texto complementario. Pérez Sabbi narra el horror desde la mirada de Clarita, una niña hija de un almacenero de un pueblo de la provincia de Buenos Aires, que viaja a la Capital para conocer la ciudad y que el día del ataque aéreo estaba en Plaza de Mayo. Este hecho marca el fin de su infancia entre palomas, aviones y cenizas.
El libro tiene una excelente reconstrucción del contexto histórico con fragmentos de tangos, nombres de golosinas y juegos infantiles de los años 50 y menciones a artistas de la época. El gesto de Mercedes fue el dar a Clarita una mirada sensible, esperanzadora y con pinceladas de humor, a pesar de los hechos tan dolorosos.
Mercedes nació en Buenos Aires, es escritora de literatura infantil y juvenil y Licenciada en Ciencias de la Educación. Trabajó como maestra, asesora pedagógica y coordinadora de Proyectos y Programas del Plan Nacional de Lectura. Tiene publicados cuentos y novelas en Argentina, México, Cuba y España. Le encanta visitar escuelas para compartir sus libros con los chicos y chicas de todo el país
AGENCIA PACO URONDO: ¿Cuánto de lo autobiográfico y de lo ficcional hay en La grasita?
Mercedes Pérez Sabbi: La grasita, de alguna manera, soy yo. Pero también son mis amigas de la infancia, mis primas de Tapalqué, mis alumnas de Catán, mis lecturas, mi familia. Los personajes están empapados del universo de mi infancia y de mis experiencias de vida: mis amores, desamores, logros, fracasos. Porque toda novela es una alquimia de fragmentos con componentes difíciles de determinar cuánto hay de realidad y de ficción.
APU: ¿Cómo trabajaste la voz de la narradora en La grasita para que la novela haya tenido tan buena recepción en niños, jóvenes y docentes?
MPS: Trabajé la voz y la mirada de Clarita (la grasita), una niña de los años 50. Esa conjunción es la que le da verosimilitud a la narradora. La novela transcurre entre los 10 y los 12 años de Clarita y me puse en la piel de esa niña, hija de un almacenero de ramos generales de Maizoro, que es un pueblo ficcional, inspirado en mis días de niña en Tapalqué, en la provincia de Buenos Aires. Tuve muchas lecturas de la época para usar un lenguaje acorde. Por ejemplo decir "Vos sos un tarúpido", hoy ya no se usa, pero era muy común en aquellas infancias.
APU: Definiste al bombardeo del 16 de junio de 1955 como “nuestro Guernica silenciado”. ¿Qué podés ampliarnos sobre esto?
MPS: Diría que el bombardeo de junio del 55 ha sido peor que el de Guernica, porque este ocurrió durante la Guerra Civil Española, por la legión Cóndor de la Alemania nazi, no fueron los militares españoles los que llevaron a cabo la masacre. En cambio el bombardeo a Plaza de Mayo fue realizado por la Armada argentina y sectores de la Fuerza aérea, en democracia, no olvidemos eso, un jueves al mediodía a a población civil. ¿Puede haber algo más horroroso que una masacre de estas características? Y a esta masacre se le agrega el silencio. Porque los jóvenes de hoy y gran parte de la docencia desconocen la magnitud de este hecho. Por eso me parece que la lectura de La grasita rompe la barrera del silencio en las escuelas.
APU: Tu libro anterior, Manuela en el umbral, ya es un clásico de la literatura infantil y juvenil en la temática de dictadura y desaparecidos. ¿En quiénes te inspiraste para escribirlo?
MPS: Me inspiré por un lado en las propias vivencias porque yo era una joven estudiante en la dictadura. Viví las desapariciones de compañeros, vecinos, amigos. Pero la historia de Manuela que tiene a sus dos padres desaparecidos surge del relato de una compañera de mi hija, Anahí, que me contó que a los cuatro años tuvo un sueño negro y se despertó llorando, con fiebre. Y desde ese día no vio nunca más ni a su mamá ni a su papá. La crió su abuela y le iban llegando cartas de su mamá, después supo que estaban escritas por su tía, para tranquilizarla. Los esperó siete años, por eso el título. Porque ¿puede haber un lugar más incómodo que el umbral para una espera?
APU:¿Qué te gustaría transmitirles a los jóvenes lectores de La grasita?
MPS: Mi deseo es que La grasita permita a sus lectores entender el inicio de esta trama de odios que hoy se manifiestan en actos cotidianos plagados de violencia e injusticias. Por el arte se conoce la historia y se construye la memoria. Hace un tiempo leí un grafiti que decía: "El que sueña solo, sueña. El que sueña con otros hace historia". Espero que los jóvenes tengan sueños colectivos.