Willy Quiroga (Vox Dei): “Tuvimos la suerte de nacer en una época donde la música era un campo abierto”

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    Willy Quiroga
    Foto: Mariano Nieva
APU ENTREVISTAS

Willy Quiroga (Vox Dei): “Tuvimos la suerte de nacer en una época donde la música era un campo abierto”

14 Abril 2024

Willy Quiroga, bajista, compositor y cantante de Vox Dei, conversó con AGENCIA PACO URONDO sobre su mítica trayectoria en el rock argentino.

Agencia Paco Urondo: ¿Qué sentís cuando alguien te señala como uno de los pioneros de nuestro rock?

Willy Quiroga: Siento como que hice el trabajo por el cual uno viene a este mundo. Por suerte no lo hice solo, tuve buenos compañeros todo el tiempo. Siempre seguí adelante, bien apoyado por estos buenos músicos, con ellos aprendí mucho. Se aprende con quiénes saben más que uno.

APU: Aparece en tu mundo Elvis Presley, primero, y los Beatles después, y ahí el rock and roll entra a tu vida con tus primeras bandas, Los Chúcaros y Los Topos.

W.Q.: Empecé haciendo folklore, después vino uno que me dijo si quería aprender a tocar el bajo, que es fácil y le digo “bueno, dale”. Me enseñó. Claro, empecé a los 17, pero cuando habían pasado cinco años, en el 62, aparecen los Beatles. A Elvis Presley y Bill Haley los conocía desde los 12 años, pero a los 22 aparecen los Beatles y ya directamente me compré una guitarra eléctrica y empecé a hacer sus temas con Los Topos, y me fue bien.

APU: Después aparecerá Match 4 que se convertirá en Vox Dei y presentará Caliente en 1969, su primer disco, ingresando a la escena grande del rock nacional en ese famoso Luna Park del 71, compartiendo cartel con Manal, Almendra y Los Gatos.

W.Q.: Todo eso se lo debemos a los temas que compusimos en la primera época de Vox Dei. “A nadie le interesa si quedás atrás”, que tuvimos que cambiarle el nombre por SADAIC, pero todo el mundo lo conoce por “Total qué”; “Canción para una mujer que no está”; “Presente”; “Azúcar amargo”. Son los temas que nos insertaron dentro del rock, pero hacía menos de un mes que había salido el disco y la gente no nos conocía, fuimos como banda invitada.

Cuando nos tocó el turno, empezamos con “Total, qué” y la gente armó un escándalo, empezaron a saltar, a gritar. Después tocamos dos más, porque todas las bandas podían tocar tres temas, nada más, que no recuerdo cuáles fueron porque estaba tan emocionado por el recibimiento que nos dio la gente y la explosión que no me los acuerdo. Vino el locutor y pidió que “prendan las luces del Luna Park para que Vox Dei vea su gente”.

A nosotros, éramos quilmeños, nuevos, no nos conocía a nadie. Fue la primera banda con un nombre en latín. Lo cierto es que el locutor preguntó si la gente quería un tema más, hicimos “Presente” y ahí fue una fiesta. La gente empezó a bailar, fue una locura. Cuando termina el tema, se acerca locutor y dice “si había tres grandes bandas en la Argentina, ahora hay cuatro porque se acaba de agregar Vox Dei”.

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APU: ¿Cómo se conocen con Ricardo (Soulé), Rubén (Basoalto) y Yodi (Godoy), para empezar a transitar esta historia que tiene más de 50 años maravillosos?

W.Q.: La historia es muy larga y tiene muchas aristas. Lo conocí a Ricardo en el Nacional, de Berazategui, yo era de los muchachos que estaban en el club, pegado. Jugaba al handball y la gente gritaba “¡Soulé, Soulé!”. No tenía la menor idea de quién era. Ahí no pasó nada, me hice conocido con otro guitarrista con el que tocábamos en una pizzería que se llenaba, tocábamos todos los días. Un día vino la prima de Rubén Basoalto junto con la que después sería mi señora, nos escucharon, les gustó y se fueron.

La prima de Rubén se lo encuentra y le pregunta qué estaban haciendo, a lo que le contesta que armaron un grupo, que eran tres, pero querían uno más. Entonces la prima le dice “allá en Berazategui hay un flaquito que toca la guitarra y canta”, así que me fueron a buscar y ahí se armó. Por eso le puse el nombre Match 4, porque estuve en la escuela oficial de Aeronáutica y tiene que ver con la barrera del sonido en la aviación. Cuando nos hicimos conocidos con la gente de Mandioca, nos aconsejaron cambiar el nombre y yo encontré una frase que decía “vox populi, vox dei”, referida a la voz del pueblo. Y de ahí salió.

APU: El gran momento que va a quedar para toda la vida es la aparición de esa obra conceptual que fue La Biblia ¿Cómo lo pensaron, cómo nació ese disco?

W.Q.: Después del primer disco que te comenté, que hasta el día de hoy tenemos que tocar sus canciones, nos dijimos “bueno y ahora qué hacemos”. Se nos ocurrió hacer una obra, pensé en el Martín Fierro, pero a Ricardo no le pareció, ya tenía otra idea.

Él es muy religioso y seguramente que vino por ahí. Sabíamos que tomar ese camino iba a generar controversias dentro de la mentalidad de la sociedad argentina de ese momento, con respecto a lo que tiene que ver con la Iglesia y con la Biblia.

APU: ¿Cuál fue la reacción de la cúpula de la Iglesia cuando se enteran que había un grupo de rock que le estaba poniendo música a los textos sagrados?

W.Q.: Nadie pensaba que hubiera algo censurable o de mal gusto, pero lógicamente la Iglesia no sabía eso. Más de uno dijo “cómo estos hippies que usan camisetas desteñidas van a grabar la Biblia” y hubo otra gente que dijo la van a hacer y la van a hacer bien. Es la que se armó, pero la Iglesia no sabía nada. Hubo una llamada telefónica, fuimos, les llevamos las letras.

Fue la mayor satisfacción del mundo cuando Monseñor Graselli nos dijo que era impresionante, que cómo se podía describir el Génesis con tan pocas palabras; que él, como hombre de la Iglesia, hubiera necesitado utilizar más para explicarlo. Pasaron de pensar qué es lo que van a hacer estos locos a sentirse tan sorprendidos, para nosotros fue buenísimo.

APU: ¿Y se plantearon cómo iba a ser tomado por la comunidad rockera? ¿Cómo recordás que el público y la prensa lo tomaron?

W.Q.: El público rockero sabía, por lo que habíamos hecho con el primer álbum, que iba a sonar muy bien. Los que tuvieron dudas fueron los que no son rockeros, las escuelas religiosas (una dijo que estábamos haciendo un engendro, no habían escuchado nada, pero ellos ya sabían).

“Monseñor Graselli nos dijo que era impresionante, que cómo se podía describir el Génesis con tan pocas palabras”.

APU: En 1997 hicieron una nueva versión, con otros invitados, incluyen “El manto de Elías” que tal vez iba a ser un futuro disco, pero quedó ahí ¿Por qué tomaron la decisión de volver a grabar La Biblia, en estos términos, y muchísimos años después?

W.Q.: Fue una decisión, para mí, estúpida. Habíamos conseguido grabar para CBS, una compañía muy fuerte en ese momento, había vuelto Ricardo y les dijimos de grabar un álbum nuevo. El director del CBS estaba emperrado que teníamos que grabar La Biblia. Le respondimos “está la Biblia del 71, la del 88”… En fin, la cosa es que para no perder de firmar con CBS se grabó otra vez y se nos ocurrió agregar “El manto de Elías” porque, en un momento dado que estábamos hablando con Ricardo sobre cuestiones bíblicas antes de empezar a grabar, se sacudieron unos álamos y volvieron a quedarse quietos. Le pregunto si lo vio, me dice que no y le cuento que de pronto los árboles se movieron como diciendo “sí, estamos escuchando lo que hablan”. “Lo mismo que le pasó Elías”, me contesta, y de ahí salió toda la historia. Hice toda la música de los dos movimientos y Ricardo hizo la letra.

APU: Para el público más joven, fue deslumbrante verla desplegada en un escenario con muchísimos invitados.

W.Q.: Para mí es difícil tratar de diseccionar todos los sentimientos o cosas que pudieron llegar a suceder en ese momento. La verdad, lo viví desde adentro, no sé lo que vivió la gente afuera. El hecho de tocar los dos temas de apertura, los movimientos de “El manto de Elías”, fue maravilloso. Hacerlo en público. Pero no nos dieron ningún Oscar por eso.

APU: Pero genera reconocimiento. Recuerdo verte tocando con La Renga, o Diego Arnedo parando el show de Divididos para pedir un aplauso cuando se enteró que estabas ahí ¿Cómo viviste lo que sucedió en la Legislatura porteña cuando fuiste distinguido como personalidad destacada de la Cultura?

W.Q.: Todo esto tiene que ver con las cosas que uno aprende, porque hay personas que nacen con la capacidad de aprender, de mirar, observar, y hay otros que nacen desgraciadamente sin esa capacidad de guardar cosas para que les sirvan como experiencia. Nací con esa capacidad y se lo agradezco a la vida. Si lo usas bien, te sirve. Soy respetuoso, para mí todos los músicos son importantes, comprendo que nadie tiene que ser igual a mí, por ejemplo. Cuando alguien dice “yo, la verdad que en su lugar”, lo miro y le digo “vos en su lugar no tenés la menor idea de lo que hubieras hecho”. La vida te dice que las cosas son de una manera que no es fácil de explicar.

Cuando me dijeron lo de la Legislatura… bueno, perfecto, debo haber hecho algún par de cosas.

Sé que hice cosas que estaban bien, pero también hay otros personajes que me maravillan, como Elton John, Pastorius, Soda, Spinetta, un montón de gente. Y cuando vos estás orgulloso de ser lo que sos, no te vas a poner a comparar con otros, si soy mejor o menor: somos iguales. Cada uno cumple la tarea que puede, de la mejor manera posible. Hasta el ladrón trata de hacer lo mejor que puede. Si lo enganchan parece que no la hizo bien.

Aparte, tuvimos la suerte de nacer en una época donde la música era un campo abierto, estaba todo virgen. Si nombro las bandas que estaban en ese momento ninguna se parece a la otra. Los Gatos, Almendra, Manal, después Arco Iris, Sui Generis, todas las bandas de esa época tenían un campo abierto adelante como para desarrollarse. Hoy día es bastante más complejo, hay tantas bandas que se parecen unas a otras, se hace difícil destacarse.

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APU: Fueron afortunados, pero también han sido generosos para todo lo que vino después, siento que las bandas suelen caer en la trampa de parecerse demasiado a su influencia.

W.Q.: No es fácil, la perfección no existe y entonces siempre se cae en ese tipo de cosas. Uno no puede evitar que en su cabeza esté toda la música que escuchó y, en algún momento, algo parecido va a salir. Aparte, no son muchas las notas que tenemos desde hace miles de años y si hablamos de Beethoven, de Lizt, de la Sonora Matancera, la Sonora Santanera, toda la música que tengas en tu cerebro, decís ¿todo eso nada más que con esas notas? Las combinaciones entre esas pocas notas ¿cuántas son? Y sin embargo se pueden hacer millones de combinaciones. Algunas se van a parecer, pero vos fijate que de toda la música que conocés, la mayor cantidad no se parece, es una locura.

APU: Nunca subestimaste al público, para vos es importantísimo, siempre actuaste de manera generosa con el público.

W.Q.: Por supuesto, uno hace lo que hace porque lo hace de una manera determinada y que a la gente le gusta, pero después son ellos los encargados de que sigas así y que te sigan apoyando durante los años. Entonces ¿quién sos vos para decirle que no a una foto? Todas las fotos que quieras porque hemos hecho este camino, juntos.

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