Guerra entre Estados Unidos/Israel e Irán: no todo sale de acuerdo al plan
Algunos puntos clave para entender la estrategia de los contendientes en Medio Oriente:
1 – Ya van doce días del inicio del ataque de EEUU/Israel a Irán. Una guerra que de improbable hace unos meses fue, paso a paso, haciéndose previsible. La acumulación de activos militares en la región por parte de EEUU y las inaceptables exigencias que la alianza sionista colocó en la mesa de negociaciones fue dando forma a la idea de que una guerra de resultado incierto sería encarada por los atacantes. Si las dudas sobre el paso al lenguaje de las armas se basaban en la alta dificultad de concretar los objetivos políticos con el nivel de fuerza posible de ser puesto en juego. La certeza se basaba en que las exigencias de máxima planteadas a Irán hacían imposible continuar con la diplomacia en primer plano. Por más que un ataque tenía todas las posibilidades de no quebrar al país persa en su determinación de resistir, el ataque se hacía cada vez más inminente ¿por qué?
2 – Muchos académicos y publicistas norteamericanos señalan que en políticas de importancia la agenda de medio oriente (y quizás más) la marca Israel y no EEUU, es una política que se basa en los intereses nacionales de Israel más que en los de EEUU. Israel que fue un estado colonial al inicio, fue visto como un estado gendarme después y hoy es mucho más que eso, es una fuerza que ha logando superar en gran parte su dependencia de occidente mediante su desarrollo, sí, pero especialmente por su capacidad de ser un actor mediante el sionismo en el interior de las políticas de países como EEUU.
Uno de los actores del bando aliado es Israel. De hecho, es la primera vez que EEUU combate una guerra codo a codo con el estado judío, con sus fuerzas en operaciones militares coordinadas, no solo como sostén logístico y apoyo operativo circunstancial. Es sin dudas un salto en la colaboración. Israel de hoy, bajo el timón de una alianza sionista radical religiosa de proyección internacional ejerce influencia decisiva sobre la política de EEUU.
En este sentido la influencia del lobby sionista en EEUU es clave para entender como Trump hoy y antes Biden son arrasados a ir más allá de sus propios intereses (aunque Biden se había declarado sionista, se debía en teoría al movimiento MAGA y al America First). Existe la acertada convicción en Israel de que occidente y especialmente EEUU no los va a dejar en la estacada si ellos toman iniciativas audaces, aún más allá de lo que occidente y EEUU estarían dispuestos, al menos en su retórica de reglas y principios, a aprobar. Y aunque nos coloquemos en el bando “realista” de las RRII, Israel sabe que occidente actuará en última instancia en forma tributaria de un estado judío decidido. Esto va para las fracciones progresistas como los conservadores del sistema político occidental. Como vemos también para la fracción trumpista de establishment de los EEUU.
La decisión iraní de resistir y de responder con la mayor eficacia posible se ve también en otra novedad: el ataque coordinado entre HIzbollah e Irán contra Israel del día 11 de marzo. Esta es también una novedad tal como las operaciones conjuntas entre EEUU e Israel. Nadie duda que Irán ha sido el sustento de HIzbollah en el Eje de la Resistencia (ya explicamos en otros artículos el tema de la “unidad de los frentes”, la “frontera geopolítica”, etc.), sin embargo, el anuncio efectivo de acciones coordinadas con ataque sobre Israel es nuevo. El objetivo militar es claro: saturar las defensas. Y es explícito cosa que ante no lo era. Realmente es una amenaza para Israel y muestra la capacidad recuperación de HIzbollah, otro tema que quizás los aliados no previeron. Esto produce que Israel se vea implicada en una guerra con tropas de tierra, desvíe activos aéreos etc., en Líbano. Y si bien sabemos que Israel fue superior a Hizbollah en esta guerra desde el 7 de octubre, lo cierto es que “en tierra” no le fue sencillo, su victoria se debió a su amplia superioridad en “Inteligencia”. Evidentemente la amenaza de Hizbollah es para Israel grave y suma un actor directo a esta guerra, que cuando se hable de “desescalar”, las negociaciones no solo incluirán el tema Irán directamente, sino que Irán no podrá, si no es derrotada, dejar de incluir a los libaneses en las negociaciones: esto sería una derrota política para Israel.
3 – El régimen israelí tiene la convicción de que éste es el momento histórico de imponer una situación regional en la que no existan más enemigos ni adversarios con relevancia. Donde todos los regímenes se encuentren a un nivel de monitoreo y/o con estructuras de reproducción que los vuelvan sino títeres, anárquizados o inofensivos. Y en este ítem no tomamos en cuenta las versiones bíblicas del “Gran Israel” del Nilo al Éufrates “donado” por Dios a Abraham, o del mítico reino pos éxodo que abarcó partes de Siria, Líbano, Jordania, etc. Pero lo mencionamos porque está en el discurso de los gobernantes y en parte importante de la elite judía para legitimar su política internacional y regional. Como también están en sus discursos los exterminios de poblaciones por Josué en otro tiempo casi mítico. Preferimos salirnos de lo religioso y pensar que Israel pretende imponer su soberanía plena sobre toda palestina y establecer su “frontera geopolítica” en una enorme superficie de Medio Oriente, adecuándonos a conceptos modernos. Esto va más allá de las opciones de EEUU cuyo horizonte se encueraba más en torno a los “Acuerdos de Abraham”. En este sentido Irán fue las últimas décadas el desafío más importante para la consolidación y el devenir pacífico a la “conquista regional”. Por ello se busca eliminarlo. Después vendrá otros.
4 – El riesgo para EEUU, o más bien para Trump, es indudable. Poco a poco desgasta la base propia MAGA: proteccionista, nacionalista, semi aislacionista (América first) y dudosa de la influencia sionista por sobre los intereses imperiales propios. Supongamos que la política de aranceles de Trump tuviera éxito, este éxito para la población se notaría en una década, no hoy. Y de hecho ha sido golpeada por la corte suprema sostenedora de los valores económicos y políticos del establishment liberal. La política de inmigración logró disminuir la afluencia de extranjeros al país, pero también promovió un clima de enfrentamiento interno desgastante, no solo con “indocumentados” sino que se transformó en un caballito de batalla de toda la oposición progresista con enfrentamientos callejeros muy escenificados y con víctimas fatales. Las vinculaciones con la degeneración global (y relacionada con Israel) del caso Epstein, ciertamente es toda la elite, pero Trump se encuentra entre los más machacados ante la opinión pública. En este escenario vemos que el presidente que venía a poner fin a todas las guerras, se embarca en una intervención tras otra. Y especialmente en una que es promovida activamente por otro país (Israel) y de la cual es dudosa una salida rápida o exitosa. Todo lo contrario del programa inicial de Donald. Con elecciones en unos meses esto es fatal para un político en un régimen como en de EEUU.
5 – El riesgo también es militar. Ya analizamos en otro artículo el concepto de victoria y su manipulación. Puede haber “Victorias pírricas”; victorias que en realidad son derrotas; Victorias parciales, moderadas, totales, derrotas o victorias camufladas por la propaganda, o amplificadas por sus consecuencias y acciones en otros planos, durante o después del choque de las armas. Guerras que parecen terminar y no terminan solo pasan a otro plano más “Gris” o “hibrido”, etc. Lo mismo derrotas. Pero la clave está en los objetivos políticos. La guerra no es la negación de la política, es una forma de esta, o una forma como la diplomacia, la economía, la cultura etc. que combinadas en distinto grado buscan objetivos en el plano de las RRII.
Como vemos los aliados parecen no tener la facilidad que imaginaban. Y esto es clave. Muchas veces los gobiernos y sus analistas de inteligencia cometen errores en la valoración de sus enemigos antes de emprender una campaña. Estos errores se suelen basar en ideas muy arraigadas que tienden a infravalorar las capacidades reales del adversario, su determinación, el contexto geopolítico, o la solidez de sociedades o regímenes. Le pasó a Rusia con Ucrania, le paso a Alemania con la URSS, le paso a nuestro país con Inglaterra. Esto afecta la preparación y disposición de la fuerza propia, que con una valoración real de escenario podría estar preparada de diferente forma para un conflicto que se va a desarrollar de forma distinta a los erróneamente esperado. Claro es ineludible porque a veces el error “está en la naturaleza” del grupo que desarrolla ese análisis. Si la URSS es un grupo de inferiores gobernados por una dictadura inepta se va a derrumbar después de los primeros golpes. Sin los ucranianos son una Nazis Drogadictos (suponiendo que los nazis no saben pelear y son drogadictos, cosa ridícula) una Operación militar especial producirá sin mucha dificultad un cambio de régimen. Si EEUU va a ayudar a la argentina, no es necesario preparar nuestras tropas para un conflicto de varios meses porque los ingleses no podrán responder. Claro nada de eso fue así en ningún caso.
En Irán los EEUU evaluaron una operación rápida como en Venezuela (pero con mayor despliegue), la amenaza masiva y/o un duro golpe mediante una decapitación y bombardeo duro, hará colapsar a una tiranía retrógrada, y despreciada por las masas, o impondrá negociación del tipo “Delcy Rodríguez”. Los EEUU (quizás Israel) no entienden o no quieren entender lo que no es como ellos. No interpretaron correctamente el descontento popular, centralmente económico y social. Quizás político, pero eso no implaba alinearse con potencias agresoras. De hecho, la respuesta de la sociedad iraní puede ser otra muy distinta frente a la lucha contra un enemigo externo. Como fue en Argentina en 1982. En realidad, eso suele ser lo más común, aun admitiendo (lo que dudamos) que una parte de la población quiera un cambio radical de régimen político y no sea simplemente opositora, más reformista o más nacionalista, dentro del sistema. Si partimos de que el ´régimen político (usamos la categoría “régimen” en un sentido analítico como podríamos decir “régimen democrático liberal” etc.) es sólido, que se parduzca un colapso no parce fácil de ver. Si la sociedad iraní es nacionalista ante una agresión extranjera, aún menos.
Pero si agregamos que Irán, si realiza un análisis correcto, y se viene preparando para esta situación hace décadas. Que especialmente desde la “Guerra de los 12 días” podo constatar fortalezas y debilidades, propias y de adversarios, para encarar la muy previsible continuación de la agresión… los riesgos para EEUU de tener que enfrentar una guerra prolongada son evidentes, y eso para EEUU ya de por si es una derrota, al menos en sus planes iniciales. Como era previsible Irán demostró hasta ahora ser más sólido y tener una estrategia adecuada para resistir. Y en este caso es de destacar que el actor que resiste no necesariamente necesita una victoria clásica o clara. Solo con resistir y continuar ahí, puede ganar, no perder. Y sin dudas el atacante no gana. Es la naturaleza de la “Resistencia”. Básicamente el riesgo militar de EEUU no es “perder” militarmente, esa posibilidad la descartamos, es que la guerra sea insostenible “políticamente” y no tenga objetivos posibles de ser complidos en un plazo razonable y con un costo adecuando. La estrategia de Irán es nacer costosa políticamente, tensional la logística y capacidades de los EEUU, y provocar costos para el mundo con la prolongación del conflicto. Así volver a sentar a EEUU (quiera Israel o no) en la mesa de negociaciones, sin haber cedido. Si uno lo mide en cantidad de destrucción causada por cada bando… no habrá dudas los aliados estarán muchos escalones más arriba, pero si uno lo mide en cumplimento de los objetivos políticos, estos habrán fracasado. Ese es el costo de Trump y poder cero para toda la política aliada en Medio oriente.
6 – Entonces ¿Cuál es el objetivo político de la guerra? La guerra no es un Wargame donde hay algunos objetivos a conquistar o destruir en un mapa. Quizás se aproxime más a un juego de ajedrez (el wargame más antiguo) en donde debe terminarse con “el rey” cuyo poder militar propio es mínimo pero que es la pieza que da sentido al objetivo adversario, no basta comer muchos peones, alfiles, etc. podes recibir jaque mate si el adversario es hábil. Con jaque mate o muchos jaques, o se anula la posibilidad de movimiento del Rey, la partida está ganada. Claro también se puede ganar por rendición del adversario. Pero la clave es el Rey: el “objetivo político”. En el ajedrez para ello hay que elaborar jugadas, mover piezas, engañar al adversario, prever, pensar estratégicamente, etc. Pero no confundir el mover y comer piezas del adversario con tener una buena jugada.
Los objetivos públicos aliados claros eran: desarticulación completa del programa nuclear, con abandono del enriquecimiento de Uranio. Recordemos que Argentina un país ampliamente subordinado pero que no fue de confianza en otra época, se encuentra monitoreado por EEUU en sus agencias estratégicas que aún existen. A pesar de ello enriquece uranio al porcentaje mínimo que necesitan las centrales de energía nuclear, a un porcentaje un poco más alto para los reactores (todavía un desarrollo) Carem. Y cerca del 20% para investigación y cuestiones experimentales. Además del monitoreo cedido al extranjero Argentina acordó con el otrora competidor regional, Brasil, por una decisión autónoma de ambos países no entrar en una carrera nuclear.
Irán había alcanzado un “riesgoso” 60% (riesgoso para sus enemigos claro) lo que indica que si bien no dispone de armas nucleares (estas no son solo el uranio enriquecido) se acercaba a un enriquecimiento propio de las bombas atómicas. Sin dudas era una herramienta de presión y negociación iraní: un “ojo… miren que podríamos”. En este tema Irán se había manifestado dispuesto a ceder claramente con un acuerdo que garantice su independencia real y su rol como potencia regional. Otra exigencia aliada era el desarme completo del programa de misiles balísticos. Renunciar a cualquier vector que exceda los 300 Km de alcance (considerado estrictamente defensivo). O sea que Irán perdiera lo que, como vemos hoy, es su principal arma de disuasión estratégica. No nos sorprende. Nosotros los argentinos fuimos víctimas dóciles de exigencias de ese tipo. Y tercero, abandonar al “eje de la resistencia”, o sea su proyección geopolítica regional. Se refiere esta exigencia a un cambio de la política persa hacia la región. Como vemos EEUU le exigía a Irán una rendición. Sin embargo, es de destacar que los objetivos, al menos los de Israel son más amplios: hacer desaparecer a Irán como actor regional, terminar con el régimen y si es posible anarquizar el país. Y estos objetivos un “escalón más arriba” que los de EEUU implican que el Estado Judío haría lo que estuviera a su alcance para que la guerra se desatara.
7 – Veamos algunos puntos que el desarrollo de esta guerra impone en su prolongación. La guerra entre Israel/EEUU e Irán produce una amplia dificultad en la comunicación aérea. Con una tendencia al “cierre” de la comunicación aérea entre Occidente y Asia. La guerra en Ucrania y la Guerra en el golfo. Esto produce el cierre del espacio aéreo Irani y con los ataques iranies en la región se extiende a todo el golfo. Las monarquías son, además de productores de energía, nodos logísticos, políticos y financieros. Si sumáramos la posibilidad de que una crisis entre Irán y Azerbaiyán cortara también ese “estrecho” aéreo, terminaría eliminando toda comunicación directa debiendo hacer grandes rodeos y desbarajustando la comunicación mundial.
8 – Cierre de Ormuz y Bab el Mandeb sin dudas son dos nodos logísticos del planeta por donde circula una parte sustancial del petróleo y el gas (además de los fertilizantes y el aluminio, por ejemplo), y el Bab el Mandeb la circulación se extiende a toda clase de productos manufacturados entre Europa y Asia. La capacidad iraní se basa en una estrategia, capacidad operativa y geografía que parecen los EEUU no haber evaluado con claridad en sus planes. El estrecho de Ormuz tiene unos 30 km en su punto más angostos desde las islas controladas por Irán y una profundidad de 40 a 60 mt. en su parte más profunda que es la que canaliza a los grandes barcos. Podemos admitir que era muy probable que EEUU e Israel pudieran destruir la armada iraní convencional. Sin embargo, para “cerrar el estrecho” no es necesario una flota cual bloqueo tradicional que gane la superioridad marítima sobre el adversario. Se puede bloquear con la simpe amenaza y alguna que otra operación. Unas lanchas rápidas camufladas en la costa; buzos tácticos colocando minas, misiles de corto alcance… para mencionar posibilidades obvias al alcance de Irán y conocidas. Mientras Irán controle la costa de su país podrá disponer de esas herramientas suficientemente pequeñas, difusas, como para que una armada de gran tamaño no pueda eliminarlas sin conquistar sus bases. Por ello las flotas comerciales del mundo muy difícilmente acepten transitar Ormuz desafiando disposiciones expresas de Irán. En realidad, pueden hacerlo bajo protección de unidades de los EEUU, pero eso encarece enormemente el costo, los seguros el tiempo, arriesga realmente a las unidades de superficie norteamericanas, etc. Salvando las distancias podemos comparar la intención anglo francesa de navegar libremente los ríos argentinos y su imposibilidad de hacerlo a la fuerza hasta que no se produjo un cambio de régimen político por una acción de traición interna. La Confederación no ganó una batalla, pero impuso tales costos que los aliados de entonces no podían sostener; una intervención en tierra les implicaba una decisión arriesgada que no pudieron tomar. Destruyeron nuestra flota, pero al final se avinieron a las condiciones argentinas.
Algo parecido podemos señalar para Bab el Mandeb. Donde los Huties muchísimo menos potentes que Irán ya han mostrado su capacidad. Y aquí entre otra estrategia Irani, la del “Eje de la Resistencia”, la “Unidad de los frentes”, se refiere la unidad de los frentes de combate una especia de “si atacan a uno todos respondemos” esto amplifica la amenaza iraní a toda la región, obligando a los aliados a dispersar fuerzas: Líbano, Irak, Yemen. Y en el caso de Yemen, agrega la amenaza concreta de otro nudo logístico clave bajo presión. Si a esto agregamos los ataques iranies contra las bases de EEUU y contra la infraestructura de las monarquías, pareciera que los persas le impusieron a los aliados una sorpresa estratégica con respuestas que no tenían en agenda. Les cabe la sentencia de von Moltke “todo plan termina ante el contacto con el enemigo”.
9 – Mayor efectividad de los misiles iranies. La “guerra de los 12 días” nos dejó el resultado de que la “Cupular de Hierro” era eficaz pero no inexpugnable. Frente al mito de la invulnerabilidad había sido penetrada. Es una realidad que para cualquier análisis serio no existe nada invulnerable, ni ningún arma milagrosa, por lo tanto, los relatos y mitos para el consumo popular o de los partidarios deben ser descarados. En torno al 20 % de los ataques iranies impactaron en territorio israelí en esa ocasión. Y no debemos olvida que las informaciones provenientes de Israel “también” están sometidas a censura, manipulación, propaganda y guerra psicológica. La nueva respuesta iraní nos sigue mostrando eficacia y a su vez aprendizaje. Es de tener en cuenta que la doctrina de misiles y drones implica considerar que muchos de estos serán interceptados, pero que en la “saturación” algunos pasaran y esto es lo importante. Puede que las defensas israelíes intercepten el 80 o 90 % de los vectores lanzados por Irán. Sin embargo, los persas han mejorados la capacidad de que algunos lanzados para pasar, lo hagan y muchos destinados a ser señuelos obliguen a la defensa israelí a consumir una cantidad de interceptores muy elevada para los estándares de reposición. Y esto en una guerra prolongada puede ser muy grave.
10 – En el mismo sentido los ataques con Drones (principalmente con drones), sobre las bases de EEUU y las monarquías del golfo es una apuesta iraní que según parece también sorprendido a los agresores. Existían una doble idea de “santuario”. Las monarquías se sentían impunes por tener bases norteamericanas. Y los norteamericanos también al estar instalados en países “neutrales” que le servían de cobertura militar. Irán en realidad blanqueó la situación. Los militares occidentales serios reconocen que a los persas les asiste todo el derecho de atacar a sus enemigos donde se encuentren. Los golpes a las bases norteamericanas y a las monarquías tienen un múltiple efecto. Primero, Ia degradación de la capacidad norteamericana de alerta temprana al destruir o dañar radares claves del sistema defensivo.
Irán ha logrado impactar o degradar al menos cuatro emplazamientos clave de radares de alerta temprana. El Sistema AN/TPY-2 en Emiratos Árabes Unidos, es el golpe más duro ya que es el “ojo” del sistema de defensa de área a gran altitud. El Radar AN/FPS-132 de Qatar. Es un radar de alerta temprana de largo alcance diseñado para detectar lanzamientos desde miles de kilómetros. Radares de Defensa de Punto (AN/MPQ-65 en Kuwait y Bahréin) se destruyeron tres unidades. Estos son los radares dirigen las baterías Patriot PAC-3. En los ataques del 6 de marzo, Irán utilizó una táctica de “enjambre” donde los primeros drones actuaron como señuelos para que los radares se encendieran y revelaran su posición. Y allí actuaron los misiles diseñados para seguir la señal del radar que impactaron en tres unidades en Kuwait y las cercanías de la Quinta Flota en Bahréin.
Esto por un lado impide a las defensas de los países de la región disponer de tiempo de activar sus defensas correctamente. Pero a su vez disminuye el tiempo en que Israel puede interceptar los ataques iranies, si antes casi desde que salían de sus lanzaderas los sistemas israelíes y se sus aliados actuaban, ahora la detección es mucho más próxima en muchos casos. Así aumenta la eficacia iraní lo que le permite que con menos lanzamientos se mantenga la amenaza. Segundo, obliga a EEUU a dispersar sus capacidades en múltiples escenarios que comienzan a reclamar reposición de sus arsenales (y no tomamos en cuenta en este análisis a la misma Ucrania). Tercero coloca bajo amenaza toda la infraestructura critica de las monarquías, a energía en general afectando el mercado mundial. Pero también la misma infraestructura critica para la supervivencia en el desierto como el agua. Y evidentemente saca del circuito mundial de “los CEOS” y de turismo esos países. ¿quine va a ir a Doha, a Abu babi etc.? Para que la confianza en que tener tropas de EEUU en el país sea nuevamente un hecho de seguridad y no de riesgo, EEUU debería lograr una victoria clara, cosa que aún no se ve.
Por último, es de destacar en este punto que Irán arriesga que estos pases ´puedan implicarse mucho más eficazmente en su contra, más que con sus FFAA (cosa posible pero no central, EEUU e Israel debería coordinar operaciones con otras fuerzas lo que es muy difícil, o suele ser muy difícil) sino “lubricar” las finanzas de los agresores. Y por otro lado como el bloqueo de Ormuz, es Irán también un perjudicado, la principal fuente de divisas es la exportación petrolera y esta sin dudas se verá afectada por esta guerra. Ciertamente Irán ante una cuestión de supervivencia pude decidor absorber estos costos, pero en una situación económica y social tensa implicara un gran sacrificio (aunque puede ser asumido como impuesto por el enemigo esto es claro). Por ello Irán señala que “no hay bloqueo” sino solo a sus enemigos. En realidad, algunos funcionarios irónicamente declaran que “no hay bloqueo” sino que “los barcos no quieren pasar”; aunque el mismo Ayatollah supremo indicó hoy que Ormuz será clave para la estrategia iraní y de hecho los ataques al neutral Oman implican justamente la decisión iraní de no dejar puertas abiertas a cualquier alternativa segura.
11 – La prolongación de la guerra produce tensiones mercados petrolero, gasífero y otros como aluminio o fertilizantes. Evidentemente en esta situación de supervivencia Irán está dispuesta a soportar las consecuencias económicas. Sin embargo, las tensiones sobre países productores del Golfo a medida que pasen las semanas afectarán su situación, de hecho, su estrategia diplomática previa a la guerra fue intentar “ponerse de costado”, evitar el conflicto si era posible, sostener su expelente relación con EEUU y en algunos casos con Israel, e intentar evitar que Irán los considerara objetivos. Trump ha anunciado este día 10 de marzo que, por un lado, sostendría los seguros de las compañías que decidieran seguir operando en el golfo; y segundo que la guerra “terminará rápido”. Ambos anuncios produjeron un freno en el alza de los precios. Sin embargo, si bien EEUU puede cargar sobre sus espaldas los seguros, lo cierto es que la guerra no terminará rápido, al menos que EEUU renuncie a varios de sus planteos hacia Irán. Entonces el trasladando a los mercados será imposible de evitar. Los anuncios de Trump no tienen como referencia la guerra en sí, sino “calmar a los mercados”. Los precios ya se mueven en forma muy volátil llegando a superar los 110 uss el barril brent el 9 de marzo ante el recrudecimiento de la guerra y las amenazas en Ormuz. Los anuncios de Trump y sus medidas intentando facilitar la comercialización de petróleo ruso, señalando que la guerra terminara rápido, etc. produjeron una baja del barril 90 USS. Sin embargo, los precios difícilmente puedan ser controlados con una prolongación de la guerra, de hecho, este 12 de marzo subió nuevamente a 110 uss. Mientras los Iranies puedan siquiera como amenaza tener acceso al control del estrecho de Ormuz la posibilidad de precios superiores es real. Esto afectara las economías dependientes de la importación y a las que no regulan sus mercados. Los países desarrollados (Japón, por ejemplo) están liberando sus reservas estratégicas de petróleo para evitar una estampida de precios que produzca una crisis en su economía con aumentos notables de los precios de la energía (plásticos, fertilizantes, derivados diversos). Ciertamente esto golpeara los bolsillos de los consumidores locales, aunque beneficiara a los exportadores. En EEUU exportador, que además tomo el control del petróleo venezolano, esto tendrá un doble efecto si no intervienen drásticamente en el mercado para evitar la (ya existente) estampida de los precios internos.
12 – La clave militar de la ofensiva del bloque sionista es degradar, hasta anular las capacidades iranies en general, lo que parece posible, aunque es muy difícil de verificar salvo por el ritmo de lanzamientos iranies. Habrá que ver los éxitos sobre las fábricas subterráneas, los depósitos etc. La clave son los radares y las lanzaderas de misiles. Sin embargo, esto es mucho más difícil para los drones. Esto es una acción que parece posible de éxito. Aunque no podemos evaluar a que nivel. Los drones pueden ser lanzados con facilidad por mecanismo fáciles de mover y relativamente baratos. Los misiles, sería más difícil para Irán sostener lanzamientos numerosos. sin embargo, después de 12 días de campaña aérea de los EEUU e Israel la capacidad iraní de seguir lanzando continúa.
Evolución de la capacidad de respuesta, iraní será la clave para saber cómo esta guerra que se extiende fuera de las (In) previsiones de los atacantes. Una disminución del ritmo de lanzamientos puede ser causa del éxito de la ofensiva (sin dudas muchas lanzaderas han sido destruidas), como de la decisión de Irán de dosificar y/o lanzar solo bajo condiciones más seguras y efectivas. Es una ecuación en la que el tiempo juega a favor de los persas.
13 – Los costos para EE.UU. y tensiones en su arsenal de misiles, es una de las claves de la estrategia iraní. No sabemos ni podemos evaluar con minian certeza las posibilidades iranies de mantener la producción de drones y misiles, ni siquiera la evolución de sus capacidades ofensivas en ese sentido, salvo por las acciones concretas.
Sin embargo, si podemos evaluar las capacidades de EEUU. Los costos para los atacantes son muy altos especialmente con una prolongación del conflicto y con demandas en Ucrania superpuestas, más la necesidad de mantener presencia en otros escenarios. Esto ya se había evidenciado en la “Guerra de los 12 días”, fue público que la capacidad israelí (que depende de EEUU y de Alemania) fue puesta al límite con las andanadas iranies. Irán tomo nota con más eficacia que los Aliados. Ciertamente este error se debe de una valoración distinta del conflicto que se desarrolla hoy. Mientras que Irán lo evaluó correctamente las capacidades y déficits de los aliados y comprendido la significación de su superioridad táctica preparándose para una guerra prolongada donde el enemigo dispone de superioridad militar, intenciones de descabezar las institucione y caotizar la sociedad. Específicamente los persas vieron (lo que todos los analistas saben en realidad), específicamente el cuello de botella de la logística para las baterías antiaéreas y las posibles debilidades que en el sistema de alerta radarizado. Ahí concentraron sus esfuerzos.
Existe un desbalance entre la defensa y el ataque en los que hace a costos. Veamos. Un misil Tamir de la cúpula de hierro cuesta unos 40000 USS mientras que los Grad y los drones de Hizbollah cuestan entre 500 y 5000USS. Un Patriot de mayor alcance y poder cuesta unos 4 o 5 millones, un misil balístico o crucero iraní de los más sencillos, pero una amenaza que hay que derribar, cuesta entre 10000 y 500000 USS. Un SM3 para las amenazas más complejas cuesta entre 10 y 25 millones, mientas que un Kheibar iraní entre 1 y 2 millones. Un Tomahawk de 2.5 millones cuesta lo mismo que 125 drones Shahed iraníes de unos 20.000 USS. Como vemos la estrategia de saturación parece correcta.
EEUU e Israel pueden fabricar cientos de misiles interceptores al año, mientras que Irán puede ensamblar miles de drones al mes. De aquí se deduce la estrategia iraní. Aguantar semanas o meses con capacidades de respuesta, obligando a sus adversarios a mantener un nivel de consumo alto, más alto que su nivel de producción. Son públicas las advertencias del mismo pentágonos sobre el riesgo de agotamiento de inventarios. No hay que ser exagerados con esto, EEUU no está al borde de vaciar su cargador y no tener más balas: por ejemplo, EEUU dispone de 15 batallones de patriots, con entre 3 y 5 baterías de 8 lanzadores, en todo el mundo… pero ciertamente el problema existe. Se estima que la mitad o más de las baterías existentes están involucradas en esta guerra. Y que se lanzaron unos 800 patriotos los tres primeros días de guerra. muestras que Loocked Martin producía en el 2025 unos 600 patriots al año. Los datos son contundentes. El hecho de que los panes de EEUU se derrumbaron al contacto con el enemigo (parafraseando a von Moltke) es un poco injusto con el muy capaz mariscal alemán, ciertamente él no se refería a errores de apreciación del escenario tan grandes. En estos días un nuevo portaaviones se dirige al escenario de guerra (no sabemos se para sumarse o para reemplazar al Gerald Ford) y también se está trasladando un sistema de defensa antimisiles THAAD desde corea del sur hacia el golfo para reemplazar la destrucción causada por Irán. Está diseñado para interceptar misiles balísticos de alcance medio cuando caen sobre el objetivo, lo que muestra la preocupación de los aliados. EEUU tiene espalda y puede absorber militarmente su error, políticamente está en veremos.
14- Dentro de los parámetros que los iranies pensaron la guerra su contraofensiva es exitosa. La guerra es una “guerra sin contacto” donde el “intercambio de salvas” es la característica. Los aliados son una fuerza cara y altamente tecnologizada, Irán es una fuerza barata y masiva. En el plano de los objetivos estrictamente militares Irán ha ejecutado una estrategia de “saturación y ataque en profundidad” contra radares de alerta temprana. Esto afecta claramente la capacidad defensiva de los aliados. Por otro lado, muestra capacidad (con un efecto operativo en este caso desigual) de alcanzar o amenazar todas las bases de EEUU e inclusive los hoteles donde los efectivos de EEUU descansan. Como de golpear a Israel e instalaciones de las monarquías del Golfo, Para cada objetivo hay un tipo d armas particular. Por ejemplo, los misiles con municiones racimo explotan y desparraman una cantidad de pequeñas cargas imposibles de detener, no causan un daño grave a un objetivo sólido, pero sus múltiples impactos difundidos por diversos canales, amplifican y sostienen la idea de que el estado iraní está de pie y responde.
15 – Podemos apostar que Irán no está al borde del colapso, y que la guerra puede prolongarse semanas. Que más allá de las declaraciones no hay un triunfo en el horizonte, y que si Trump proclamara “ganamos los Ayatolas están de rodillas” para poder retirarse y vender una gran victoria, en realidad políticamente habría perdido. Creemos que esto no sucederá por ahora. Que el sistema iraní parece sólido y dispuesto a aceptar el desafío. Quizás EEUU destine más y más fuerzas los próximos días, y quizás decida una operación terrestre. Irán no es invadible dentro de la situación actual hay que ver un mapa, pero podría intentarse algún golpe en algún lugar estratégico si los aliados consolidan el dominio total del aire. Esto aun no lo han logrado, la eliminación de la aviación iraní no implica la eliminación del sistema antiaéreo de media y baja cota, que sigue en pie inclusive con sus mandos centrales, lo que haría sumamente riesgosa una operación táctica de desembarco aéreo. Quizás EEUU apuesta a las islas de Ormuz para arrebatarle a Irán ese punto tan clave en su estrategia. No sabemos. Lo cierto es que como no preveían los aliados (pero si nosotros) la guerra se prolongara y costara mucho más de lo esperado y políticamente quizá aún más. Los dados están en el aire.
* Artículo publicado en el portal noticiaspia.com