Feria del libro: Fe y comunidad

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Feria del libro: Fe y comunidad

29 Abril 2026

La Feria del Libro en Argentina cumple 50 años y allí las organizaciones sindicales tienen sus stand. Es el caso de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), los trabajadores estatales nacionales, que el día domingo del Buen Pastor, el pasado 26 de abril, organizó un panel titulado “fe y comunidad”.

“Para nosotros la Feria no es para exponer vanidades sino tribuna que nos permite traer las inquietudes y reivindicaciones de los trabajadores. Por eso la justicia social es central y sobre todo en este tiempo tan vapuleado desde las más altas esferas del Poder Ejecutivo. La justicia social, que pertenece a la doctrina social de la iglesia y que fuera tomada por el peronismo, es la razón de invitarlos a ustedes que practican y sienten la fe en comunidad”, disparó la charla Leticia Manauta, secretaria de cultura de UPCN.

LA MONJA DE LOS ROTOS

El moderador de la charla, el periodista Lucas Schaerer, puso a todos en presencia del Señor vía la señal de la Cruz y luego inició la charla.

La religiosa, Constanza Di Primio, expresó: “La justicia social es el amor de Dios en el mundo. Entonces nunca va ser un robo y desorden. Al contrario, es la expresión concreta del amor de Dios por cada ser humano”.

La monja con 30 años en la congregación Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús a su vez es la coordinadora del centro barrial en Recoleta, en el barrio más pudiente de la Ciudad de Buenos Aires (en la iglesia de la calle Montevideo 1372), que recibe a más de 150 personas excluidas, que viven a la intemperie en la calle, muchas de ellas atravesadas por la adicción a las drogas, el alcohol, sumando problemas psiquiátricos.

“A mí me toca vivirla desde un centro barrial que es parte de la familia grande de los Hogares de Cristo. Nuestra mística es tener la puerta abierta y recibir la vida como viene. Entonces recibimos en rostro lo que deja la sociedad y la huella de la injusticia social en cada vida”, explicó Di Primio, que sorprendió por no llevar hábito, y que cerró con la definición: “revancha de los pobres ". Vivir cada día es una revancha, por eso nosotros debemos acompañarlo a ir sobre la raíz de la injusticia social”.

LA JOVEN LAICA MILITANTE

Sofía Rozen, la más joven del panel, 28 años, fue una laica formada por la espiritualidad salesiana: “Fue en el 2015 que pasé del oratorio y la iglesia a la política. Había llegado Mauricio Macri al gobierno nacional, Francisco al papado y la vida me cambió”, aseveró la universitaria Rozen, que a los 17 años estuvo frente al dilema de irse de viaje de egresados o aceptar la invitación al Vaticano para profundizar su fe y el magisterio de Francisco.

“La actualización doctrinaria universal es él”, agregó la joven laica y militante política que resaltó la encíclica Fratelli Tutti (hermanos todos) “donde enfrenta a la ultraderecha” y sobre la justicia social “que es lo diferenciador del peronismo. Por eso los jóvenes se enamoran de los patriotas, de nuestros líderes políticos, cuando saben su vida”.

EL TEÓLOGO DIGITAL

El teólogo Agustín Podestá reflexionó sobre misericordia versus meritocracia.

“Francisco recordaba que Dios es misericordia y el gran enemigo de la meritocracia es la misericordia, porque la misericordia de Dios es perdonar y amar a pesar del mérito. El Padre ama sin importar el pecado y el mérito, como la parábola del Hijo pródigo. La meritocracia se destruye con el amor de la misericordia. Francisco lo recordó siempre y por eso estos discursos de la meritocracia”, sostuvo Podestá que es miembro de la Universidad del Salvador y evangelizador digital.

“Hoy se puede decir que la justicia social es un crimen. Esto ocurre porque el mensaje del Reino de Dios molesta, pero los católicos deben saber que la justicia social es un principio de la doctrina, por lo tanto, es doctrina. Entonces insultar la justicia social es un problema contra la doctrina. Por eso los católicos debemos redoblar nuestros esfuerzos y allí está el legado de Francisco que es el gran don de Dios para la iglesia en el siglo XXI. No quedemos en una memoria del pasado, usemos la memoria para transformar la sociedad. El Evangelio no te puede dejar tranquilo”, concluyó el teólogo de la evangelización digital, este nuevo continente, como define el Dicasterio de la Comunicación de la Santa Sede donde trabaja Podestá.   

EL SINDICATO EN EL SANTUARIO DE SAN CAYETANO

Inés Varela contó el trabajo solidario con los más pobres que UPCN desde hace 5 años sostienen en el Santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers.

“Vamos dos veces por semana, dos equipos de trabajo que constantemente ayudamos en el comedor comunitario, que estamos en el consejo asesor de la iglesia, que nos sumaron porque nosotros no hacemos para la foto, y hace un año me invitaron a ser ministra de la eucaristía, fue una sorpresa. Además, llevamos cultura con talleres literarios que organizamos con la biblioteca nacional, talleres con adultos mayores que han ido a la biblioteca nacional, que leen y conocen que es un libro. Y a partir de este año estamos a cargo de orientación laboral, que es cada lunes en el Santuario, para que la gente consiga trabajo. Somos un sindicato y su agrupación política que sin parar aporta a la justicia social”, finalizó Varela.

EL CURA DE LA PERIFERIA

“La soledad -aportó el sacerdote Juan Manuel Rega- que impone el capitalismo de mercado es una mezquindad sistematizada que lleva a que cada uno mire su pequeño círculo y una lógica donde el otro es constituido en el enemigo. Frente a este y otros males estructurales se le responde con una estructura de virtud y el nombre político es la comunidad organizada. Vivamos en una comunidad organizada que vive el Reino de Dios, que nos hablaba Agustín, de aquellos que golpean la puerta de la hermana, una comunidad organizada que es capaz de escuchar y comprender a los jóvenes, una comunidad organizada que tenga el trabajo en el centro al trabajo para organizar la vida y sea respuesta a los males estructurales. Demostremos con nuestra vida que es más lindo vivir en comunidad, que es horrible la soledad. Entonces construyamos este reino entre todos porque nadie se salva solo, como decía Francisco”.

Al cierre hubo una confesión: “Volví a la fe por el Padre Pepe Di Paola”, se animó Leticia Manauta, de cultura UPCN.