Un laconismo impío: acerca de “Odio a Paul y otros cuentos”, de María Victoria Vaca Narvaja
Odio a Paul y otros cuentos (Barnacle, 2026) es el primer libro publicado de María Victoria Vaca Narvaja. Catorce cuentos que tienen la contundencia de un boomerang. Nos llevan muy rápidamente hacia una situación crítica —en la mayoría de los casos— para luego volver sobre nosotros y sembrarnos la inquietud y el asombro.
En pocas palabras, la autora logra conectarnos con situaciones agudas e inesperadas. Como toda buena literatura, lo que nos interesa es el cómo y no tanto el qué. Las temáticas son variadas y hasta podríamos decir, las que se encuentran a menudo en cualquier libro de cuentos; pero, es el cómo están narradas lo que llama la atención.
Vaca Narvaja, tiene un poder de concentración en la escritura admirable y que generalmente es poco común en los primeros libros. Hay una suerte de condensación de la frase, cierto laconismo que adquiere la contundencia de un tiro de piedra en el ojo del lector.
Este modo de escritura denota una ascesis, un trabajo y no un azar creativo. Hay un proceso de destilación de la frase que se hilvana con la siguiente y genera de este modo cuentos breves, concisos y directos.
No hay dilaciones como tampoco hay meros esqueletos del lenguaje. Hay un trabajo con el silencio en donde el lector completa todo con su imaginación. Cuentos como: “Una moneda en el aire” donde la libertad y el azar se entrecruzan; “Desatanudos”, la historia de una ruptura in crescendo que nos deja en carne viva y “Lenguas vivas”, en donde una lengua cobra protagonismo con independencia de su dueño, por nombrar solamente tres cuentos, denotan una escritura incisiva y potente.
El hallazgo de la brevedad en estos cuentos está, justamente, en el trabajo de cirujano que realiza la autora. Cada frase, cada sintagma, está cortado con la precisión de un inteligente y silencioso bisturí. Trazos cortos pero inequívocos.
Hay seguridad en la escritura y lo que queda en el lector es el efecto del asombro y la inquietud.
No hay barroquismo. Tampoco lirismo narrativo. Hay un cuchillo literario que elige no solo la forma breve sino la frase corta y la idea honda.
El cuento que da título al libro y que a su vez cierra el volumen añade un elemento más: el humor. Vaca Narvaja se anima en este cuento a mojarle la oreja al gran Beatle y también, —por qué no— a mojarle la oreja a toda esa literatura un poco solemne y acartonada donde el camino tradicional y acostumbrado suele ser el costado barroco, sin menospreciar ese gran estilo que desde el romanticismo prevaleció en el Río de la Plata.
Hay algo de Robbe-Grillet en estos cuentos. Esa mecánica de la mirada en presente total, como una cámara que filma y a la que el lector asiste en tiempo presente. ¿Se seguirá leyendo Robbe-Grillet?
De todos modos, la diferencia la encontramos en que el pulido del Nouveau Roman permanece en el estilo y aquí el estilo se complementa con una idea, se hace cuento y desdeña evidentemente el largo camino de la novela.
Es un libro que se lee rápido, sí, pero al mismo tiempo el boomerang vuelve y aquello que leímos regresa en algún espacio de silencio, en alguna distracción, entonces nos damos cuenta que los cuentos están ahí. Entran rápido pero no se van, permanecen. María Victoria Vaca Narvaja, nacida en Buenos Aires en 1976, licenciada en Filosofía y coguionista de la animación infantojuvenil AMERITA: Otra imagen del mundo, se demora, va al grano. Escalpelo en mano no solo corta y escarba en el lenguaje sino también en la cabeza del lector.