El Alcalde Milei: migración, crisis y estigma, viejos chamullos argentinos
El 5 de mayo de 1996, en la Temporada 7, Episodio 23, de los Simpson el Alcalde Diamante usa a los inmigrantes como chivo expiatorio. El episodio se emite en medio de un debate migratorio en Estados Unidos. El presidente Bill Clinton había firmado la Ley de Reforma de la Inmigración Ilegal y Responsabilidad del Inmigrante (IIRIRA), que endureció las causas de deportación y habilitó el discurso antiinmigrante en medios y discursos políticos, asociando a los migrantes con aumento de impuestos, delincuencia y saturación de servicios. El episodio anticipa los debates que reaparecerían con fuerza en la era Trump.
En la serie , un presentador de TV, atorrante y acomodaticio dice “Un oso, o un animal grande parecido a un oso, muy probablemente un oso deambula por Evergreen Terrace”. El Alcalde Diamante crea una patrulla con equipamiento militar de alta tecnología cuyo costo se refleja en un aumento de impuestos. Cuando una turba critica los impuestos, Diamante —en lugar de asumir su gasto desmedido— desvía la ira hacia los inmigrantes indocumentados y anuncia la “Proposición 24” para deportar a todos los inmigrantes.
La estrategia del Alcalde Diamante desplaza la responsabilidad sobre el aumento de impuestos, construye un “enemigo interno” y oculta el verdadero problema que queda oculto tras una cortina de humo.
Unos años después Daniel Hadad que junto a Ariel Doman llevaban adelante en Argentina la revista, “La Primera de la Semana” publican, en su número del 4 de Abril de 2004 la nota “La invasión silenciosa”.
“Los extranjeros ilegales ya son más de 2 millones. Les quitan el trabajo a los argentinos. Usan hospitales y escuelas. No pagan impuestos. Algunos delinquen para no ser deportados”, decían en ese entonces. La foto que ilustraba la nota era un elemento fiel del desprecio por la verdad propio de los agentes cooperativos de manipulación de lo real que se hacen llamar periodistas. Unos mentirosos, dicho en cristiano.
La foto fue intervenida digitalmente, se le quitó la remera al protagonista de la misma, se lo puso con el Obelisco detrás y se le simuló la falta de dientes. Era una foto falsa. Algunos podrían decir que fue un efecto de sentido, o post verdad y coso…
En el momento de publicación de la nota el país llevaba 21 meses en recesión. El desempleo alcanzaba el 15,4%, y la deuda externa superaba los US$ 146.000 millones. Apenas 8 meses después estallaría la crisis de diciembre de 2001 con el corralito y la renuncia de De la Rúa.
El texto firmado por Luis Pazos construía al migrante como chivo expiatorio: “a diferencia de la inmigración que soñaron Sarmiento y Alberdi, no vienen de las capitales de Europa. Llegaron de Bolivia, Perú, Paraguay” y lo asociaba a la delincuencia y degradación moral, sosteniendo que “los eran “sucios, hacinados, borrachos, promiscuos, tramposos y delincuentes”, además manipulaba cifras y afirmaba que había “más de 2 millones de extranjeros ilegales”, cifra que no se sostenía con ninguna fuente oficial ya que los censos mostraban que la población nacida en países limítrofes se mantenía estable entre el 2% y 3% del total desde 1869.
El chamullo de “La invasión silenciosa” opera en tres niveles, en lugar de interrogar al Estado por sus políticas económicas responsabilizaba a los migrantes por la falta de trabajo y servicios, construía un enemigo interno, militarizaba el fenómeno migratorio y legitimaba políticas de exclusión y corría el eje de la crisis al focalizar la atención en un supuesto “problema migratorio”, que ocultaba las causas verdaderas (pido perdón a progresistas y postmodernos por el uso de esta palabra) de la crisis: las políticas de ajuste estructural, la convertibilidad sobrevaluada y la fuga de capitales que conducirían al colapso de 2001 (entiendo, de todos modos, que los vendedores de monorrieles puedan decir que es más complejo).
Como señaló la investigadora Elizabeth Jelin en 2006: “Bolivianos, paraguayos, peruanos, chilenos y uruguayos han sido chivos expiatorios muchas veces de un discurso político que prefiere no asumir su propia responsabilidad”.
Un chamullo tan viejo como Civilización o Barbarie de Sarmiento o esa mentira literaria que fue El Matadero.
Macri(s). Racismo blanco sobre negro
La presidencia de Mauricio Macri (2015-2019) estuvo marcada por una profunda crisis económica que se agravó progresivamente. En 2016 hubo recesión del -2,1% del PBI, con una inflación del 40%; en 2018 una nueva recesión del -2,5%, devaluación del peso superior al 50% y acuerdo con el FMI por US$ 57.000 millones (el mayor en la historia del organismo, por ahora…) y en 2019 una caída del PBI del -2,2% y pobreza que superó el 35%.
En este contexto de ajuste, desempleo creciente y pérdida de derechos, Marcos Peña, como estratega del gobierno promovió discursos de odio hacia los inmigrantes como operación política para extremar fronteras con los “otros” y apuntalar la idea de una “comunidad plena exenta de conflictos”.
Macri vinculó reiteradamente inmigración y juventud con delitos. El discurso oficial construyó a los migrantes como “delincuentes, peligrosos, alteradores de la paz social”. La titular de Amnistía Internacional Argentina, Mariela Belski, afirmó que los migrantes eran “solo un chivo expiatorio de Macri” en un contexto pre-electoral.
Por su parte Jorge Macri como Jefe de Gobierno porteño planteó la propuesta de cobrar servicios a los bonaerenses y propuso “Un muro contra la barbarie" en junio de este año al presentar nuevos agentes policiales. Macri declaró: "Si del otro lado de la General Paz reina el caos y el desorden, nosotros vamos a ser un muro contra la barbarie y el desgobierno". Los Macri asocian la inmigración y a los residentes de la provincia de Buenos Aires con la ilegalidad, la inseguridad y el desorden.
El vago del Kremlin
La administración de Javier Milei asumió en medio de una crisis heredada, pero profundizó el ajuste fiscal. Para 2025-2026, la economía muestra signos de recesión, con una inflación alta y una pobreza que supera el 35%.
Ante ello el especialista en comunicación del gobierno, con pocas ganas de trabajar usa una fórmula vieja y confiable y comienza a erigirse un discurso antiinmigrante que busca construir un "chivo expiatorio" para desviar el mal humor social.
En 2025 Milei presentó el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) N° 366/2025 y señaló sobre la normativa anterior "invita al caos y al abuso de vivos que lejos están de venir de forma honrada".
Este año dijo que los extranjeros deberían pagar por los servicios públicos: "Eso de que vengan, usen nuestros recursos y se vayan, no”, en consonancia con Jorge Macri. Además acusó al presidente español Pedro Sánchez de usar inmigrantes para que "voten por él" y "perpetuar su tiranía"
Además ha catalogado la cuestión migratoria como un problema de seguridad, asociando extranjería con delincuencia o terrorismo. El propio Santiago Caputo, el asesor monotributista amigo de los contratistas del estado más ganadores de los últimos tiempos fue uno de los principales impulsores del DNU 366/2025.
En estos últimos días durante el programa La Trinchera, Sarubbi Benítez calificó al territorio bonaerense como un territorio "sin salvación".
"Ya la provincia de Buenos Aires, en mi humilde opinión, sobre todo lo que tiene que ver con el conurbano, esa inmensa porción de gente, desde mi punto de vista ya no tiene salvación, para mí ya no hay retorno... pase lo que pase, gane quien gane, va a seguir siendo lo mismo, porque vos tenés un problemita cultural y de marginalidad que ni siquiera empezó con el kirchnerismo, muchísimo antes. Empezó más precisamente con las cabecitas" y propuso la esterilización forzada, la construcción de un muro y otras estupideces.
Hace un largo tiempo, a inicios de los 200 Anibal Ford señalaba la relación entre comunicación, cultura y la apertura de “nuevas agendas geopolíticas” como la migración, la xenofobia y la discriminación. Ford señalaba que estas agendas operan para desviar la atención y comprometía la posibilidad de discutir agendas políticas en tanto las cuestiones se dirimen en términos de actores buenos o malos.
Hoy, en este museo de grandes novedades, que pasa desapercibido a los militantes de la indignación fácil el Alcalde Milei echa mano a las estrategias que parodiaban los Simpson para ocultar recesión, deuda, desempleo, endeudamiento, inflación y ajuste. En todos los casos, la agenda migratoria funciona como un distractor que trata de ocultar las verdaderas causas de la crisis y construye un enemigo externo para despolitizar el conflicto y naturalizar las desigualdades.
El vago del Kremlin, el asesor Caputo, utiliza el viejo y confiable mecanismo del chivo expiatorio migratorio. La continuidad del patrón —desde 1996 hasta la actualidad, pasando por 2000, 2017 y 2025— muestra que la estigmatización de los migrantes es un recurso político, que se actualiza con cada crisis pero mantiene su misma lógica de ocultamiento y desplazamiento. No es tan complejo. Desde civilización o barbarie, desde el chamullo de oligarca enojado que es El Matadero mienten, mienten y esperan que algo quede.
Christian Dodaro es investigador, docente y doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires (UBA), especializado en comunicación, cultura popular y acción sindical. Ha escrito artículos en diversos medios y participado en proyectos académicos sobre comunicación popular y comunicación sindical.