¿Por qué Milei?

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    Sobre el fenómeno de Javier Milei
DEBATES

¿Por qué Milei?

15 Agosto 2023

La empleada de un comercio que no cobró el aguinaldo. El que maneja una moto sin seguro por la avenida a toda velocidad y cargando una mochila de Pedidos Ya en su espalda. La que tiene que ingeniárselas para llegar al trabajo porque el colectivo no entra a su barrio. Las mesas de trueque en los barrios. El vecino que se levanta todos los días a ver como crece el basural de la esquina de su casa. El emprendedor al que le aumentaron todos los costos de la cadena. La estudiante que consiguió un laburo donde le pagan lo suficiente para alquilar un monoambiente pero tiene que endeudarse para cubrir otros gastos. El que no puede comprarse herramientas para su trabajo. El que trabaja con 50 grados de calor en la siesta de enero para tener cada vez menos. La familia que ajusta consumos y aún así cada mes gasta más y más en alimentos. La persona que perdió a un familiar en medio de las restricciones por la pandemia.

¿Cuánto tiempo puede sostenerse un escenario así sin que todo estalle?

Siete millones de personas votaron por Javier Milei y le otorgaron una victoria en 17 de los 24 distritos de todo el país. Lo hizo sin fiscales, sin un aparato territorial. Ganó el voto bronca, el hartazgo. Enojarse con el resultado es no ver el problema. El combo explosivo de un presente económico incierto y la pasividad del gabinete nacional han reunido los requisitos necesarios para exasperar a cualquiera. El sistema político no ha sabido responder a las demandas de la sociedad en esta última década. El goteo de esta crisis fogoneada por la inflación, la deuda y la precarización laboral (sumado a una pandemia) ha provocado un daño profundo en el tejido social. Los desaciertos de las gestiones del macrismo y el peronismo en estos últimos ocho años han alimentado a un candidato que se presenta como antisistema y cosecha la adhesión de multitudes.

¿Qué es lo que ha posibilitado que la figura de Milei penetre entre los sectores populares? ¿Y en las juventudes? “Nosotros nunca vimos bien al país” dice una chica de 20 años cuando le preguntan sobre este punto. Incertidumbre, desesperanza, tristeza, preocupación, angustia, hartazgo, bronca, fueron las palabras más repetidas en un informe sobre salud mental realizado por el Observatorio de Psicología Social Aplicada de la UBA. Para el 81% de las personas encuestadas el principal problema era la inflación y el 76% consideraba que el Estado no estaba realizando las acciones adecuadas para paliar la crisis económica. Muchos afirmaban no tener precisiones sobre su futuro después de la pandemia y que su cuadro mental había empeorado. No fue un voto ideológico, fue un voto material. Los números del INDEC revelan que uno puede cobrar un salario de un empleo registrado y aún así ser pobre, como lo es el 45% del país. Por eso no puede explicarse la totalidad del resultado de Milei como un voto a favor del conservadurismo. Es probable que las ideas estrafalarias de Milei en contra de la educación sexual integral, el sistema de salud público, las universidades, los derechos laborales y la economía no tengan un peso dramático para quienes definen su voto.

La granada liberal dejó aturdido al búnker de Unión por la Patria, que amontonó discursos de Juan Grabois, Leandro Santoro y Sergio Massa en clave de campaña del miedo. Salir a asustar no funciona, primero hay que convencer. El único representante del peronismo que ayer hizo algo parecido a un discurso de futuro y compromiso democrático fue Axel Kicillof, el único que tenía algo para celebrar. Fue un discurso de conciencia histórica. Convocó a la unidad democrática, pidió a la dirigencia pensar en el resultado y llamó "novedad inquietante para nuestra democracia" a la escasa participación electoral.

En estas condiciones se confirmó el escenario de tres tercios que vaticinó Cristina en mayo. La vicepresidenta decidió poner estratégicamente a Javier Milei en el ring para drenar algunos votos de Juntos por el Cambio, ¿estamos en condiciones de observar cuál fue el costo de esa decisión? Las PASO son un buen termómetro, ordenan el panorama, definen quienes participan y son una herramienta del electorado para hacer notar sus demandas o castigar una gestión. No determinan una elección. ¿Se puede revertir en 60 días? Puede que Massa tenga más posibilidades de crecer si se considera su porcentaje como un piso y si se tiene en cuenta que lo de Bullrich podría llegar a ser un techo. Será interesante ver desde qué lugar se enfoca la campaña a partir de ahora. Habrá que prestar atención a otras experiencias democráticas recientes como España, donde el presidente Pedro Sánchez logró frenar a una ultraderecha que lo daba por muerto.

La comparación de Milei con Donald Trump y Jair Bolsonaro es inevitable, pero encierra una distancia. Trump y Bolsonaro tuvieron a los medios tradicionales en contra y supieron movilizar pasiones electorales a través de las redes. La figura de Milei nació en televisión, se alimentó ahí, fue celebrado por el periodismo, parte del sistema político (incluso por el propio Alberto Fernández en 2018) y cuando se dieron cuenta del monstruo que habían creado ya era tarde.

En provincias como Santiago del Estero, el Frente Cívico ya había tenido el año pasado su peor elección desde 2005. Ayer obtuvo un 53%, un número bajo si se considera que en las PASO de 2019 el porcentaje fue del 65,40%. Fue una sorpresa que Milei quedara cerca de un 30% en la provincia, quitando votos a otras fuerzas políticas. La fuerza más golpeada fue Juntos por el Cambio. Gerardo Zamora alerta desde hace un tiempo sobre las consecuencias de la pandemia en el desempeño electoral de los oficialismos que han sufrido pérdidas.

Horacio Rodríguez Larreta fue el gran perdedor de esta elección. Arriesgó capital político, intentó separarse de la figura de Macri, sumó al cuestionado Gerardo Morales (que venía acarreando semanas de represión) como vicepresidente y erró. En Jujuy, tierra dominada por Morales, Juntos por el Cambio se quedó con un 20% y detrás de Milei, que obtuvo el 39%.

La ausencia estatal en un contexto económico tan delicado puede agravar el cuadro. Un informe de la Universidad Católica Argentina (UCA) daba cuenta de lo crítico que podría llegar a ser el escenario social sin una contención estatal entre los sectores más vulnerables. ¿Un plan económico que propone motosierra y dolarización es practicable en estos términos? Los gobiernos que llegan con una tijera no la tienen tan fácil y en el pasado se han encontrado con el músculo de la protesta social cada vez que han intentado avanzar sobre educación, salud o derechos laborales. El problema, en este caso, es la inexistencia de una estructura que a Milei le otorgue contrapesos ante a sus ambiciones. Algo de ese rol le correspondía a la desteñida UCR en el espacio de Cambiemos. Esto nos pone ante una época incierta, con un comportamiento social que ya no puede anticiparse.