La Asamblea por el agua de Jujuy marchó en contra de la Ley de glaciares
En el marco de la Campaña Plurinacional “La Ley de Glaciares no se toca”, la Asamblea por el Agua de Jujuy se convocó este martes 7 de abril en la Plaza Belgrano de San Salvador de Jujuy para protagonizar una jornada de lucha en defensa del agua y los territorios.
La movilización se realizó en un contexto de máxima alerta. Días previos, la Asamblea había advertido que “ha comenzado la cuenta regresiva para el tratamiento de la reforma de la Ley de Glaciares”, denunciando intentos de acelerar su aprobación en favor de intereses extractivistas.
Bajo la consigna “La Ley de Glaciares no se toca”, y con definiciones contundentes como “el agua vale más que todo” y “sin agua no hay vida”, la jornada expresó un fuerte rechazo a cualquier intento de modificar una ley clave para la protección de los bienes comunes. “El agua de Jujuy está en peligro, sumate a defenderla”, fue uno de los llamados que atravesó la convocatoria.
En la provincia, donde existe un relevamiento de 255 glaciares, la defensa de esta ley adquiere un carácter urgente: se trata de reservas estratégicas de agua dulce fundamentales para la vida, el trabajo y los ecosistemas. Desde la Asamblea advirtieron que habilitar actividades en zonas periglaciares implicaría un daño ambiental irreversible.
La actividad se enmarca en un plan de lucha sostenido por la Asamblea por el Agua, en articulación con organizaciones de todo el país, como parte de una respuesta federal frente al avance de políticas que ponen en riesgo los bienes comunes.
Como cierre de la jornada, se realizó una movilización hacia el Ministerio de Ambiente, donde se presentó una nota formal dirigida al ministro Leandro Álvarez. En el documento, firmado por vecinxs e integrantes de la Asamblea, se expresa el rechazo a la modificación de la Ley 26.639 y se advierte sobre las graves consecuencias ambientales y sociales que podría implicar su reforma.
La nota remarca que los ambientes glaciares y periglaciares constituyen fuentes esenciales de agua dulce y denuncia que su posible habilitación para actividades extractivas pondría en riesgo no solo los ecosistemas, sino también a comunidades originarias, campesinas y a toda la red hídrica que atraviesa distintas provincias del país. Asimismo, cuestiona la falta de consulta a las poblaciones afectadas y exige una definición clara por parte de las autoridades provinciales.
“Sin glaciares sanos no hay agua pura” y “no hay licencia social”, advierte el documento, que también interpela directamente al Ministerio sobre su responsabilidad en la protección del agua como bien común.
Sin glaciares no hay agua, y sin agua no hay vida. La consigna, repetida en las calles y en los documentos presentados, sintetizó la urgencia de una lucha que continúa y se profundiza en todo el país.