Cuando los trabajadores toman la palabra, la cultura deja de ser privilegio
El orgullo de la identidad trabajadora
Hay algo profundamente político en el hecho de que un sindicato —una organización de trabajadores— ocupe un stand en la Feria del Libro. No como espectador. No como invitado de segunda. Sino como protagonista pleno, con producción editorial propia, mesas de debate, talleres de formación, presentaciones de revistas y un acto central que desbordó de compañeros venidos de todas las provincias del país.
La coordinación del stand estuvo a cargo de la Secretaría de Cultura de UPCN Seccional Capital, bajo la conducción de la compañera Leticia Manauta. La Secretaría viene organizando el stand de UPCN en la feria hace 24 años, donde viene expresando una concepción filosófica y política muy clara: la cultura es un territorio de disputa, y los trabajadores tienen no solo el derecho sino el deber histórico de habitarlo.
Desde sus propias organizaciones, el movimiento obrero argentino tiene una larga tradición de producción cultural que suele ser invisibilizada por el canon liberal hegemónico a la hora comprender la cultura. La visión elitista —esa que reduce la cultura a lo académico, lo urbano y lo exportable— choca de frente con una realidad que la Feria del Libro 2026 volvió a confirmar: los trabajadores escriben, debaten, piensan, crean y publican. Y cuando lo hacen desde sus sindicatos, lo hacen desde una perspectiva que ninguna editorial del mercado puede ni quiere replicar.
La política cultural de UPCN parte de un principio fundacional del Pensamiento Nacional: el trabajador no es un receptor pasivo de la cultura dominante, sino un sujeto creador, portador de una identidad que hunde sus raíces en la tierra, en el pueblo y en las luchas de su tiempo y las épicas de la liberación. Cada actividad en el stand fue una demostración cotidiana de esta convicción.
El acto central y la presencia federal
El momento culminante de la participación de UPCN en la Feria se vivió el 4 de mayo en la Sala Cortázar del Pabellón Amarillo. Allí, más de 250 compañeras y compañeros se reunieron en un acto que tuvo la envergadura simbólica y política que da cuenta de una potente organización.
La actividad se enriqueció con la presencia del Secretario General Andrés Rodríguez que con junto a las delegaciones llegadas desde las distintas seccionales del interior del país fue una imagen que habla por sí sola. UPCN es la representación de la federalización del sindicalismo: es una organización nacional en el sentido más profundo del término, donde los compañeros La Pampa, Chubut, Río Negro, Neuquén, Misiones, Entre Ríos, Salta, Jujuy, Catamarca, Santiago del estero, La Rioja, San Luis, Santa Fe. tiene voz, protagonismo en tanto productores de cultura.
Esa unidad federal no fue escenografía. Se construyó a lo largo de toda la feria, con mesas específicas dedicadas al interior del país: la mesa patagónica del 1° de mayo, las presentaciones de las delegaciones de Santiago del Estero, Salta y Jujuy durante el fin de semana del 2 y 3 de mayo, y la histórica Mesa Salamanca como expresión de la raíz profunda del sindicalismo del noroeste argentino. Cuando el 4 de mayo todos esos compañeros confluyeron en la Sala Cortázar, no fue un encuentro casual: fue la síntesis política de semanas de trabajo colectivo. Y sobre todo de pensar la cultura de manera popular y federal desde una perspectiva obrera.
Los números del protagonismo popular
Las cifras que dejó la participación de UPCN en la Feria Internacional del Libro 2026 son elocuentes por sí solas. No hablan de presencia testimonial: hablan de un sindicato que decidió apostar en grande y que tiene la infraestructura organizativa, la vocación política y el arraigo popular para sostenerlo.
▸42 actividades: desarrolladas a lo largo de los 19 días de feria, de lunes a viernes de 14 a 22 horas y los fines de semana de 13 a 22 horas.
▸1.830 asistentes estimados: en total, consolidando al stand de UPCN como uno de los de mayor convocatoria en todo el predio.
▸6 ejes temáticos: que vertebraron toda la propuesta programática, garantizando coherencia política y diversidad de abordajes.
▸Más de 250 personas: en el Acto Central del 4 de mayo en la Sala Cortázar, con delegaciones de todo el país.
▸Cerca de 100 certificados: entregados en actividades de formación cultural, reconociendo el compromiso de los asistentes con su propio desarrollo.
▸Más de 100 asistentes: en la presentación de la Revista Escenarios N.° 67 de la Secretaría de Profesionales, el 11 de mayo.
▸Cerca de veinte delegaciones de diferentes organismos del Estado: articulados en las actividades del stand: Seccional Capital y Buenos Aires. Delegaciones de Salud, Cultura, Hospital Posadas, Hospital Garraham, PAMI, ANSES, FFAA, Lotería, Ministerio de Interior, Secretaría de Trabajo, Congreso, Auditoria de CABA, Sedronar, Secretaría Transporte, Andis , Vialidad, Senasa, Sigen y otros, reflejan la vocación de UPCN de construir Estado desde adentro.
▸Participación de las Secretarías: de Profesionales, Condiciones Y Medio Ambiente de Trabajo (Cymat), Secretaria de Igualdad de Oportunidades y Trato (SIOT), Acción Social, Escuela Sindical, Juventud de Nación, entre otras
Detrás de cada número hay compañeras y compañeros que dieron su tiempo, su saber y su militancia. Hay jubilados que escribieron sus emociones en talleres de escritura. Hay profesionales de la salud de los hospitales Garrahan y Posadas que enseñaron RCP. Hay jóvenes de la Juventud del Consejo Directivo Nacional que llevaron el debate generacional. Hay trabajadores del interior que viajaron horas para estar presentes. Eso no se mide en estadísticas, pero lo explica todo.
Ejes políticos y memoria histórica
Una de las características más salientes del stand de UPCN en la Feria 2026 fue su compromiso con los debates que la Argentina necesita dar. No se trató de una programación culturalmente aséptica ni políticamente neutral: cada actividad tuvo una intencionalidad, una perspectiva, un horizonte de sentido.
80° Aniversario del primer gobierno peronista. La historia del peronismo es, en muchos sentidos, la historia del movimiento sindical argentino. UPCN lo sabe y lo celebró: con la presentación del fascículo conmemorativo, con mesas de debate que recuperaron la gesta del 17 de octubre, con la convicción de que el primer gobierno de Perón marcó un antes y un después en la relación entre el Estado y sus trabajadores. El 80° aniversario no fue una fecha de almanaque: fue una oportunidad para volver a preguntarse qué significa el peronismo hoy, en un contexto donde las conquistas de aquella época están siendo sistemáticamente atacadas. UPCN se para en el lugar que la historia del movimiento obrero le demanda recuperando las banderas de una patria libre, justa y soberana.
50° Aniversario del golpe militar. La memoria no es solo pasado: es presente y es política. UPCN convocó mesas de debate con mirada del interior del país para reflexionar sobre el golpe del 24 de marzo de 1976 y sus consecuencias sobre el movimiento obrero, el Estado y la sociedad argentina. Fue una apuesta consciente por una memoria que no se cierra en el relato porteño-céntrico, sino que incorpora las voces de las provincias, de los trabajadores estatales perseguidos, de las comunidades que sufrieron la represión en silencio. Identificar el golpe de estado como una de los momentos más oscuros para nacionalidad es también dar cuenta que la dictadura tuvo como intención romper con una estructura económica de características industriales como también señalar que los militares señalaron como principal enemigo a la clase obrera y a sus organizaciones gremiales.
Comunidad y Fe. El pensamiento nacional latinoamericano tiene en la dimensión espiritual y comunitaria una de sus raíces más profundas. UPCN lo reconoció con una actividad dedicada a la perspectiva humanista y cristiana de la justicia social, que convocó desde el primer domingo de feria —el 26 de abril— a una reflexión sobre los valores que deben orientar la acción colectiva. Justicia, solidaridad, bien común: conceptos que el neoliberalismo pretende vaciar de contenido y que el sindicalismo nacional tiene la obligación de reivindicar. Así también se celebraron espacios de reflexión en el marco del primer aniversario del fallecimiento del Papa Francisco, como también se contó con la presencia del Padre Toto quien expresó la importancia de la iglesia en las comunidades golpeadas por las consecuencias del liberalismo imperante.
Libros con vocación de liberación: la producción editorial propia
Uno de los aspectos más reveladores de la madurez política y cultural de UPCN es su producción editorial propia. El sindicato no va a la Feria del Libro a comprar libros de otros: va a presentar los suyos. Y esto se hizo presente en la misma estética del stand. Esa sola decisión rompe con décadas de pasividad cultural del sindicalismo y ubica a UPCN en la tradición de las organizaciones populares que entendieron que el libro es también un instrumento de transformación.
Los Libros Premiados constituyen el corazón de la política editorial de la Secretaría de Cultura. A través de convocatorias que premian la creación de los propios trabajadores, UPCN convierte al sindicato en una usina de talento popular. Escritoras y escritores ven reconocida su obra desde una organización que los contiene y los valora. Es el antídoto perfecto contra la lógica del mercado editorial, que publica lo que vende y vende lo que el poder cultural de turno consagra.
El Libro Salamanca es una de las apuestas editoriales más significativas porque encarna en papel la impronta federal del sindicato, en esa actividad participaron las delegaciones de La Pampa, Neuquén, Rio Negro Chubut. Salamanca no es un lugar cualquiera: es un símbolo de la resistencia obrera, de la organización sindical en condiciones adversas, de la identidad trabajadora de las provincias que el centralismo porteño suele olvidar. Que UPCN dedique un libro a recuperar esa historia no es un gesto folclórico: es un acto político de reparación histórica.
El Fascículo del Éxodo Jujeño es, quizás, la pieza editorial más cargada de simbolismo en la feria de 2026. El Éxodo Jujeño de 1812 es una de las gestas populares más subestimadas de la historia argentina: una movilización masiva de pueblo, animales y bienes para no dejar nada en manos del enemigo, una demostración de que la independencia no fue un proceso de élites sino una construcción colectiva. Recuperar esa historia desde el sindicalismo, en un año en que la retórica del ajuste pretende convencer a los trabajadores de que no tienen historia ni proyecto, es un acto de resistencia cultural de primera magnitud.
El sindicalismo como columna vertebral de la cultura nacional
Hay una pregunta que recorre de manera implícita toda la participación de UPCN en la Feria del Libro 2026: ¿para qué sirve un sindicato en tiempos de ajuste? La respuesta que da UPCN con su accionar es contundente: para exactamente lo mismo que siempre, pero con más urgencia.
El sindicalismo sirve para defender el salario, sí. Pero también para defender la identidad. Para recuperar la memoria histórica cuando el poder pretende borrarla. Para crear cultura cuando el mercado la convierte en mercancía. Para hacer que los trabajadores del PAMI, del ANSES, del SENASA, del ENACOM y de cientos de organismos del Estado nacional se reconozcan como parte de un proyecto colectivo más grande que la suma de sus contratos de empleo.
En un contexto donde el discurso dominante intenta convencer a la sociedad de que el Estado es el problema y los trabajadores estatales son privilegiados parasitarios, UPCN eligió la respuesta más inteligente y más profunda: mostrar quiénes son de verdad. Profesionales que enseñan RCP en la Feria del Libro. Jubilados que escriben sus emociones en talleres. Jóvenes que debaten el presente y el futuro. Trabajadores del interior que viajan para participar de una mesa sobre su propia historia. Militantes sindicales que publican libros que el mercado no publicaría jamás.
Eso es UPCN en la Feria del Libro 2026. No un espectador de la cultura ajena. No un invitado de protocolo. Sino un actor político-cultural de primer orden que entiende —como Perón, como Jauretche, como tantos pensadores del campo nacional— que la batalla por las ideas es tan importante como la batalla por las condiciones de trabajo. Y que quien pierde la batalla cultural, tarde o temprano, pierde también las demás.
La cultura es trinchera. UPCN lo sabe. Y en La Rural, durante 19 días de mayo, lo demostró.