Venezuela: el fenómeno político de María Corina Machado
Corría el año 2012 en la Asamblea Nacional de Venezuela, y Hugo Chávez, por entonces presidente, presentaba su memoria y cuenta ante los diputados de la nación. El cáncer por el que fallecería un año y tres meses después, ya mostraba su evidencia. Se le veía deteriorado como nunca antes, pero con la jocosidad y altivez que le caracterizaría hasta sus últimos días.
Dio un discurso que se prolongó durante nueve horas, del cual quedó una frase lapidaria que pasaría por siempre a la historia venezolana (y a su arsenal de memes):
―“Águila no caza mosca, diputada”
La frase se dirigía a María Corina Machado, quien intervino en el discurso para retarlo a debatir con ella, y para denunciar sus conocidas expropiaciones, que calificó de “robos”. El entonces presidente le respondió con su sarcasmo habitual:
―“Usted está fuera de ranking para debatir conmigo. Gane unas primarias antes, porque yo la veo que saca 1% en las votaciones”
Un mes después, el 12 de febrero del 2012, Machado obtuvo tan solo un 3.7% con su propuesta de “capitalismo popular” en las elecciones primarias de la oposición, frente al 64.7% del favorito del momento: Henrique Capriles Radonski.
Chávez ganó las elecciones de aquel año pero perdió su lucha contra el cáncer, y doce años después Machado recibió un arrasador 92.35%, en las elecciones primarias opositoras del 2023. ¿Cómo y por qué la ex diputada que no obtenía más del 1% en las elecciones, llegó a convertirse en la líder indiscutible de la oposición venezolana? Para responder esta pregunta, hay que hacerse otra: ¿Quién es María Corina Machado?
María Corina proviene de una familia históricamente adinerada. Es hija del empresario Henrique Machado Zuloaga, gerente de la siderúrgica SIVENSA, la cual Chávez expropió en el 2010. Se formó en tres de las instituciones más prestigiosas y costosas de Venezuela, símbolos de la élite adinerada venezolana que la caracterizarían la mayor parte de su vida política.
Primera inhabilitación (2015-2016)
Las acusaciones de conspiración, traición a la patria y malversación de fondos por parte del gobierno chavista hacia María Corina, fueron varias a través de los años.
En el 2002, María Corina fue cofundadora de la ONG Súmate, una organización creada con el fin de promover la participación ciudadana a través del voto. En 2005, María Corina y el entonces presidente de la asociación, Alejandro Plaz, fueron acusados bajo los cargos de conspiración e intervencionismo extranjero por recibir la suma de 31.000 dólares de parte de la Fundación Nacional para la Democracia3 (un ente que recibe aportes del congreso estadounidense para apoyar movimientos democráticos en el mundo). A pesar de la acusación, la condena nunca tuvo lugar debido a un supuesto vicio del juicio.
Ese mismo año, María Corina viajó a Washington para reunirse con George Bush en la Casa Blanca, generando rechazo por parte de Hugo Chávez y la opinión pública partidaria de su gobierno. Estos dos eventos marcaron la entrada formal de Machado a la política, consolidándose como opositora del gobierno y aliada de Estados Unidos.
En 2010 María Corina fue electa como diputada de la Asamblea Nacional. Durante su ejercicio del cargo en el 2013, el presidente Hugo Chávez falleció y el panorama político venezolano dio un giro inesperado tras la elección del sucesor designado de Chávez: Nicolás Maduro Moros.
El 2014 estuvo marcado por protestas opositoras y una fuerte represión gubernamental en la cual perdieron la vida 4 personas. Ese mismo año, María Corina asistió a la convención de la Organización de Estados Americanos en representación de Panamá, y denunció las violaciones de derechos humanos que acontecían en las protestas venezolanas. El gobierno de Maduro tomó esto como un acto de traición, debido a que la autorización de Machado para representar a Venezuela en la OEA había sido rechazada, y fue destituida de su cargo de diputada electa.
Un año más tarde, en Julio de 2015, la Contraloría General de Venezuela anunció la inhabilitación política de María Corina por un plazo de 12 meses, alegando unas supuestas irregularidades en la declaración de su patrimonio mientras fue diputada. Estas irregularidades nunca fueron detalladas con precisión ni se presentaron pruebas concretas al respecto, y sin embargo le impidieron a María Corina presentarse a las elecciones parlamentarias del 2015.
Segunda inhabilitación (2023-2035)
En el 2019 la oposición argumentó que la reelección del 2018 de Nicolás Maduro fue un fraude político, por lo cual la nación se encontraba en un vacío de poder. En este escenario la constitución contempla la toma de posesión del presidente de la Asamblea, y quien ostentaba el cargo en ese momento era Juan Guaidó, que se proclamó entonces presidente legítimo de Venezuela.
En aquel tiempo María Corina en un gesto de intransigencia, solicitó que la Asamblea hiciera uso del artículo 187.11 de la constitución, que entre otras cosas, contempla el uso de fuerzas extranjeras en el país, sosteniendo que esta era la única manera de avanzar contra el régimen de Maduro, ya que consideraba que “ir a las elecciones con delincuentes era claudicar”. Esta propuesta no contó con el respaldo unánime de la oposición. Guaidó y otros líderes opositores mostraron reservas sobre la activación del artículo 187.11, lo que generó tensiones dentro de la coalición opositora y una crítica de María Corina hacia Guaidó.
La proclamación de Guaidó fue respaldada por la oposición venezolana y ampliamente aceptada por la comunidad internacional, recibiendo el reconocimiento de más de 60 países. Sin embargo, no fue posible derrocar al gobierno de Maduro.
En el 2023, con todo el apoyo internacional pero con el chavismo aún gobernando dentro del país, la oposición al gobierno de Maduro, decidió disolver el gobierno de Guaidó y Maduro inhabilitó a María Corina Machado por segunda vez en su carrera política, pero esta vez con la prohibición de ejercer cargos por los próximos 15 años, bajo el supuesto motivo de apoyo a sanciones internacionales contra el país.
Elecciones 2024
El 28 de julio del 2024 marcó un antes y un después en la forma en cómo se venía desarrollando la política venezolana hasta entonces.
A pesar de su inhabilitación aún vigente -que el Consejo Nacional Electoral se encargó de ratificar, impidiéndole inscribir su candidatura- , María Corina lideró el bloque opositor como la representante elegida para enfrentar a Maduro. Sin embargo, algunos candidatos opositores cuestionaron esta victoria debido a que Machado no permitió que el Consejo Nacional Electoral supervisara las elecciones primarias opositoras, designando como reemplazo a la organización de la cual fue cofundadora y que le valió su primera inhabilitación: Súmate.
Ante la ratificación de la inhabilitación, Machado eligió como primera opción a la profesora y académica Corina Yoris, quien fue igualmente rechazada por el CNE por supuestos fallos informáticos en su registro. Como segunda (y definitiva) opción propuso al diplomático Edmundo González, cuya vida política se reducía a la ocupación del cargo de embajador en un par de ocasiones.
La decisión de proponer como candidatos a dos personas que contaban con poca o nula trayectoria política, en vez de alguno de los representantes de otros partidos del bloque opositor, reafirmó la imagen de Machado como líder y protagonista del movimiento que esperaba poder derrocar a Maduro en las elecciones, contando además esta vez con el apoyo mayoritario de sus pares opositores; situación bastante inusual en la política venezolana reciente.
María Corina cambió muchas veces su postura con respecto a la vía electoral. Ya en las elecciones parlamentarias del 2005, se sumó al llamado a la abstención al voto por parte de la oposición, que dejó la mayoría del parlamento en manos del chavismo. En las elecciones posteriores, apoyó la vía democrática a pesar de no presentarse directamente (hasta su elección como diputada en el 2010). En el 2015, decidió separarse de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y de la postura de sus pares opositores, fundando su propio partido (Vente Venezuela) y lanzando candidatos independientes.
Tuvo posiciones similares en las elecciones del 2018 y el 2020, hasta que decidió presentarse en las primarias de la oposición en 2023. Cabe destacar, que estos cambios de posición por parte de Machado se dieron en un contexto en el cual el sistema electoral siguió siendo el mismo durante todos los años de su participación política.
Las elecciones del 2024 no fueron concluyentes: el oficialismo anunció la victoria de Maduro por un 51,2%, sin presentar las actas electorales para validar dicho triunfo debido a un supuesto hackeo informático del sistema electoral. Por otro lado, la oposición anunció una victoria arrasadora de González con más de un 60%, presentando como prueba una supuesta muestra de las actas electorales, recolectadas a través de testigos de mesa que participaron en las elecciones.
Entonces, ¿quién es María Corina Machado? Las masas opositoras de exiliados la catalogan como una salvadora, el oficialismo como “pro-yankee y fascista”, la izquierda internacional como una alternativa al chavismo dudosamente derechista cuyo liderazgo corre el riesgo de acabar con todos las conquistas sociales impulsadas por Chávez, la derecha internacional la ve como una potencial aliada, y la opinión pública la ha catalogado bajo las más variadas etiquetas a lo largo de su vida política durante los cambios de rumbo que ha tomado.
Las posibles explicaciones de su crecimiento político de los últimos años son muchas y muy distintas: el apoyo indiscutible de Washington y los medios de comunicación internacionales. El ascenso de la derecha en el mundo, que ve con buenos ojos a “uno de los suyos” gobernando en el patio trasero de Estados Unidos, el ocaso de los líderes opositores anteriores, que nunca lograron derrotar al chavismo y que abonaron el terreno para que María sea “la última esperanza”, el declive de la condición de vida en Venezuela, que hace que nada parezca peor que continuar con Maduro, o la exitosa campaña, personalidad aguerrida e histórica intransigencia de Machado, que le ha ganado adeptos. De cualquier manera, algo es cierto: María Corina Machado hoy en día se parece más a un águila que a una mosca.