Nuevo aniversario del asesinato del docente Carlos Fuentealba

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    Recuerdo de Carlos Fuentealba
    Recuerdo de Carlos Fuentealba

Nuevo aniversario del asesinato del docente Carlos Fuentealba

04 Abril 2025

El 7 de abril de 2007, el docente Carlos Fuentealba recibió un impacto de una granada de gas durante una protesta gremial en la provincia de Neuquén. Tenía 40 años y dos hijas pequeñas.

Habían pasado varios días sin respuesta al reclamo gremial de los trabajadores de la educación neuquinos, cuando decidieron cortar la ruta nacional 22 a la altura de Arroyito. La reacción del entonces gobernador Jorge Sobisch fue ordenar que despejen el camino, cosa que la policía hizo disparando gases lacrimógenos y balas de goma, acompañados también por un carro hidrante.

Ya cuando estaban en retirada, el cabo José Darío Poblete disparó, a unos dos metros de distancia, una granada de gas lacrimógeno hacia el Fiat 147 donde viajaba Fuentealba y otros compañeros. El proyectil atravesó el vidrio del auto e impactó directamente en la nuca de Fuentealba, causándole hundimiento de cráneo. Con desesperación, los manifestantes llamaron a una ambulancia para que lo traslade al hospital más cercano. Fue operado dos veces pero murió al día siguiente, dejando dos hijas de 19 y 14 años.

En julio de 2008 la Cámara Criminal Primera de Neuquén condenó a prisión perpetua más inhabilitación absoluta y perpetua al policía Darío Poblete, en la causa conocida como Causa Fuentealba I. El 16 de marzo de 2023, en la Causa Fuentealba II, la cúpula policial también fue condenada. Esta segunda parte fue impulsada por la viuda de Fuentealba, Sandra Rodríguez, junto con los sindicatos Aten y Ctera, Internacional de la Educación y el Centro de Estudios Legales y Sociales, quienes solicitaron a la Corte Suprema la reapertura de la causa, con la esperanza de que reciba condenas la cadena de mandos de la Policía y los responsables políticos. Seis de los ocho policías acusados de la represión fueron declarados culpables de los delitos de “abuso de autoridad” y “abuso de armas” por el Tribunal Penal de Neuquén.

Los gremios docentes lo recuerdan cada año emitiendo comunicados que lo homenajean como ejemplo de un trabajador en lucha. Tanto Suteba como Ctera publican en sus portales para fortalecer la memoria sobre este hecho y la historia del docente.

Un ejemplo más de trabajadores que perdieron la vida ejerciendo un derecho como es la protesta, en defensa y reclamo por otros derechos que no se estaban respetando o ejerciendo y que tiene larga data en la Argentina. En 1922 mil quinientos trabajadores fueron fusilados en un episodio conocido como la Patagonia Rebelde. De ahí en adelante, la historia del movimiento obrero argentino tiene entre sus páginas los nombres de quienes resultaron víctimas de la represión estatal, en tiempos de democracia y por supuesto, mucho más masiva y cruentamente en dictadura.

A dieciocho años del suceso, lamentablemente transitamos un escenario parecido al que llevó a Carlos Fuentealba y sus compañeros a cortar aquella ruta. La represión que recibieron tampoco es ajena a la cotidianeidad de trabajadores de cualquier actividad que necesitan visibilizar sus reclamos trasladandolos a las calles. En el capítulo que corresponde a estos tiempos de la historia, tristemente seguimos sumando nombres de víctimas que funcionan como variable de ajuste, ante políticas despiadadas y contrarias a los principios tradicionales del derecho del trabajo.