Joan Vezzato y el ajuste en la Ciudad: “No se sabe si es incapacidad de gestión o una decisión de imitar a Milei”

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    Joan Vezzato
    Foto: Milagros González
APU EN GELATINA

Joan Vezzato y el ajuste en la Ciudad: “No se sabe si es incapacidad de gestión o una decisión de imitar a Milei”

22 Julio 2024

APU Stream, el programa de la Agencia Paco Urondo que sale los sábados de 11:30 a 14 hs por el canal de Youtube y Twitch de Gelatina, dialogó con el politólogo Joan Vezzato sobre la situación actual de la Ciudad de Buenos Aires.

Agencia Paco Urondo: En el contexto de crisis nacional, la Ciudad de Buenos Aires parece pasar bajo el radar.

Joan Vezzato: Hay una idea generalizada e instalada de que es una ciudad con muchos recursos y, efectivamente, por lo menos en términos presupuestarios, lo es en comparación con otras jurisdicciones tanto provincias o municipios. Es cierto que tiene una particularidad, no termina de ser una provincia pero tampoco es un municipio por la cantidad de competencias que tiene, pero no hay duda de que tiene muchos recursos. En los últimos dos años, y este pareciera que va a una situación similar, acumuló un superávit. 

Uno podría decir que estamos en medio de una crisis económica y los recursos no aparecen y no se ejecutan las políticas, o por lo menos las que deberían ser prioritarias en un contexto de emergencia. Es llamativo como Jorge Macri logra eludir el ojo de la tormenta en el marco de la discusión de la crisis más nacional, pareciera que todavía no le llegó el telegrama de lo que está viviendo la ciudad. Es grave en términos de las personas en situación de calle, pero pensar el empobrecimiento general, no está escindido de la cuestión nacional. 

APU: Los números de pobreza e indigencia son muy altos.

JV: En la Ciudad la indigencia se duplicó de un año a otro. Es el récord histórico desde que se mide, mucho más alto incluso que en la pandemia. Uno puede buscar algunas explicaciones de eso y podría decir que hay un Estado nacional completamente corrido. En la pandemia, con aciertos y defectos, intentaba llegar a los sectores más vulnerables. Hubo distintas políticas, como el IFE y la Tarjeta Alimentar. Todas esas políticas están planchadas, algunas no existen más y otras están erosionándose esos ingresos. En paralelo, está pasando exactamente lo mismo con las de la Ciudad de Buenos Aires, como por ejemplo las de asistencia alimentaria o el subsidio habitacional, que impacta mucho a las personas en situación de calle ya que se da cuando hay riesgo inminente. 

APU: Fue una de las herramientas usadas por Mauricio Macri en su época ante desalojos.

JV: Sí, acompañaba con eso y hoy está hoy congelado. El último monto, por lo menos que figura en los datos públicos es de $50.000, que es el mismo que hace casi un año. Es claro que uno no alquila ni un cuarto de una habitación en la Ciudad. Eso sumado a la crisis económica más general, como ajustes en distintas áreas específicas, por ejemplo la Dirección de Atención Inmediata, que destina recursos al programa Buenos Aires Presente, que tiene a cargo los paradores. Además, hubo tres fallecimientos en el marco de la ola polar que tuvimos. Es una situación bastante compleja y lo preocupante es que no pareciera que se asuma desde el gobierno con las posibilidades que tiene.

Es cierto que desde un gobierno subnacional es muy difícil resolver esta cuestión, que tiene que ver con una discusión más macroeconómica de la falta de crecimiento del país hace muchos años. Ahora, lo único que se está haciendo pareciera que es una política más de securitización en el sentido de enfocarlo desde el orden. Hubo una campaña a principio de año que mostraba una esquina con alguien en situación de calle, un título que decía “orden y limpieza” y abajo sin la persona. Es un horror e insólito, como si fuera un tema de orden público e higiene urbana. 

APU: Diego Kravetz, secretario de Seguridad porteño, se refirió en una entrevista de alguna manera que parece entender a las personas en situación de calle como una cantidad estanca y peligrosa.

JV: Sí, sobre todo cuando después está la situación de los paradores, al no tener presupuesto. Ya las personas están en una situación muy complicada estando en la calle, los invitas a un lugar donde en muchos casos separan a la familia. Una ciudad que tiene muchos recursos, en medio de una emergencia social y una crisis económica bestial que te duplicó la indigencia, podría hacer un esfuerzo mayor. Personal de salud me contaba que sacaron un protocolo en el cual intentan, forzosamente a través de la Ley de Salud Mental, hacer internaciones obligatorias para personas en situación de calle como si todas tuvieran padecimientos mentales. En realidad, no todos los casos son así sino que tiene que ver si pueden poner en riesgo a otro o no.

Hay un manejo que pareciera más bien no tener claro el enfoque o bien enfocarlo directamente desde una línea de seguridad pública. Eso parece muy cruel y, también hay que decirlo, muy a tono con la época. Una lógica de la crueldad que muchas veces está imperando con el discurso de deslegitimar, o de quitarle valor, a los gestos de solidaridad. Las autoridades de la Ciudad prefieren que el porteño en vez de ser solidario con un vecino, que ve que está pasando frío, llame para que lo internen. 

APU: Kravetz planteaba que la culpa es del vecino que lo ayuda.

JV: Sí, uno puede señalar que hay un intento de volver a un macrismo originario. No hay que olvidarse que arrancaron en la Ciudad de Buenos Aires con las Unidades de Control del Espacio Público (UCEP), una especie de grupos operativos que iban a buscar a las personas en situación de calle en la madrugada, le sacaban las cosas y les tiraban agua. Terminaron con esa política por una denuncia judicial.

APU: ¿Vemos diferencias entre la gestión de Jorge Macri y la anterior de Horacio Rodríguez Larreta?

JV: En la gestión de Larreta había, de mínima, un cuidado mayor respecto a un discurso público sobre estos temas. Uno puede encontrar matices. En particular, en relación a la cuestión social, uno podría señalar que el gobierno de Larreta, en algunos casos más exitosos que en otros, tuvo la reurbanización de algunos barrios. Desde que asumió Jorge Macri, uno no termina de descifrar si tiene que ver con incapacidad de gestión o una decisión de definitivamente mimetizarse con el gobierno nacional, hay un recorte presupuestario, a partir de la falta de actualización o subejecución. Por ejemplo, obra pública. Pareciera que así como Javier Milei pasó la motosierra en la Ciudad hay un intento de eso. Insisto, no sé si consciente o el cambio de gestión.

Recordemos que Macri arranca con una fuerte disputa con algunos de los ex funcionarios de Larreta, que salieron eyectados en un primer momento, y con una intención clara de diferenciarse de él. Quizás eso puede repercutir en la gestión, pero cuando uno empieza a ver que, por ejemplo, el presupuesto en educación cayó más de un 20% real en el en el primer trimestre, no sé. En infraestructura escolar cae 30%, en el Instituto de la Vivienda un 40%, también salud. Hay un claro recorte presupuestario en todas las áreas, incluso en seguridad, en un modelo que se enfoca en ese discurso, el de la Policía de la Ciudad también está recortado.

APU: Además, negociaron el porcentaje de la coparticipación.

JV: Ahí es paradójico. Cuando fue todo el lío de la coparticipación el Congreso votó una ley de financiamiento de la seguridad de la Ciudad de Buenos Aires con transferencias directas permanentes que, en lo que va del año, el gobierno nacional no hizo transferencia de un solo centavo, por lo menos eso figura en los registros. Es llamativo que el Gobierno de la Ciudad no hizo una sola queja en relación a eso cuando en realidad fue la discusión sobre la seguridad en ese entonces. 

Larreta había metido un impuesto a las tarjetas de crédito y todos los recortes presupuestarios los justificaba porque no había plata del Estado Nacional. Ahora hay un silencio absoluto. Hubo un acuerdo respecto de la coparticipación, hay que ver cómo y cuándo se los van mandando porque también hay una ley vigente y no hay transferencias en relación a eso. Es llamativo porque es un área en la que están haciendo un recorte presupuestario enorme, pero donde supuestamente enfocan el eje de su gestión.

APU: Recordemos que el traspaso de la fuerza de seguridad a la Ciudad se hizo con transferencia de presupuesto, unidades, comisarías y terrenos en su momento.

JV: Incluso, si uno quiere señalar continuidades entre el gobierno de Larreta y estos siete meses de Macri en términos de presupuesto también hay. Por ejemplo, el gasto en veredas o el servicio de higiene urbana crecen en medio de una crisis económica en la que se duplica la indigencia. Son dos sectores, veredas es obra pública muy puntual e higiene urbana es un contrato millonario, uno podría decir que Mauricio Macri se metió en la política a partir de esa discusión, que los que los tienen a cargo en muchas ocasiones aparecían como aportantes de campaña de la fuerza que gobierna hace veinte años. Es bastante llamativo y pasa desapercibido porque quizás la cuestión nacional es tan brutal y Macri tiene la ventaja que de la Ciudad se habla poco.

APU: Son problemas que pasan desapercibidos en general, sobre todo las personas en situación de calle, más allá de los reiterados triunfos electorales del Pro en la Ciudad.

JV: Creo que hay muchos factores. También hay que reconocer que es una fuerza que gobierna un distrito hace veinte años, algunas virtudes tienen que tener. Uno puede encontrarlas en algunas obras en espacio público, como parques y plazas, o incluso, aunque uno no esté de acuerdo, en términos de política de transporte decidieron desinvertir en el subte pero hicieron el Metrobús que en algunos casos es clave porque es indiscutible que le ahorró a las personas. 

Por otro lado, en la Ciudad de Buenos Aires, como Capital Federal del país, la discusión local queda muy subsumida porque todos los medios tienen cobertura nacional. Hay una cuestión que tiene que ver con el debate público que, a diferencia de otras grandes ciudades, como Rosario, más allá de que obviamente también se discute lo nacional, hay una identidad local y las fuerzas locales son conocidas. Acá se convierten en nacionales, como pasó con el Pro. 

APU: Termina siendo un trampolín. 

JV: Sí, después uno podría señalar también diferentes momentos erráticos de la oposición. Habría que ver hasta dónde se para como alternativa o si hay cierto conformismo de ser una permanente oposición a lo largo de los años. Hay que discutir para generar una propuesta realmente alternativa, que deje de pensar a la oposición como tal y se proyecte a generar un plan de gobierno, propuestas y miradas a largo plazo. 

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