Publicaciones sobre Memoria y DDHH que dejaron de circular
Ha sido práctica habitual en nuestro país, que en los periodos de dictadura, la represión alcance a todos aquellos aspectos sociales a través de los cuales se puedan difundir ideas o teorías del pensamiento. Por supuesto la cultura no quedó fuera de este objetivo y dentro de ese enorme universo, los ataques fueron variando según la época. La Revolución Libertadora apuntó más que nada a la simbología y propaganda relacionada con el peronismo mediante el Decreto 4161/56.
Durante la última dictadura la represión cultural se dirigió en gran medida hacia los libros, enfocando en ciertas temáticas y autores, muchos de los años 60 y 70. Algunos textos y autores fueron prohibidos y muchos libros secuestrados y quemados en grandes fogatas. De todos modos, muchos han sobrevivido en impensados escondites y otros volvieron a publicarse al regresar la democracia. Esa permanencia es un símbolo. Aunque muchos, sobre todo los enterrados, sufrieron la acción del tiempo, su materia se transformó y ya no se puede acceder a su contenido.
Durante los gobiernos de Néstor y Cristina, los pilares de los derechos humanos, la memoria, la verdad y la justicia se transformaron en una cuestión de Estado sostenida por políticas públicas la continuación de los juicios de lesa humanidad, la continuidad y masividad de las reparaciones y las búsqueda incesante para devolver la identidad a los niños y niñas apropiados. En ese contexto, el abordaje de estas políticas fue integral, teniendo su correlato en la cultura. Desde páginas institucionales muy nutridas y actualizadas, siendo la principal la de a ex secretaría de Derechos Humanos de la Nación, hasta Canal Encuentro, Paka Paka, Cine.ar, entre muchas otras y un importante caudal de material impreso que de muy buena calidad, era distribuido gratuitamente en las escuelas públicas y privadas del país, con miras a que los docentes tuvieran fuentes para abordar los contenidos de la Ley Nacional de Educación y nutrir las bibliotecas escolares.
Algunos de estos textos refieren a los siguientes temas: Negacionismo, Colección de Derechos Humanos, Género y ESI (que incluía textos de DDHH, ambiente, derechos de niños, niñas y adolescentes, Lineamientos Curriculares para la Educación Sexual Integral”) Juicios de Lesa Humanidad, Malvinas y el Mar, Responsabilidad Empresarial en las violaciones de derechos humanos en Argentina. Se suma una colección muy importante compuesta por tres textos de más de cien hojas cada uno, “Colección: La enseñanza del pasado reciente en la escuela: Pensar Malvinas, Pensar la Dictadura, Pensar la Democracia”.
Hay temas que representan un gran desafío como es la transmisión de la memoria, acercar a las escuelas a los sitios de memoria para verlos como espacios educativos y de representación, donde se pueda entender y reflexionar acerca del pasado reciente. El texto que da las pautas sobre el abordaje correcto se llama “Los sitios de memoria como desafío pedagógico- Guía Educativa".
Ya fuera de lo estrictamente académico los envíos se completaban con otras publicaciones: “Guía de orientaciones y criterios de intervención ante situaciones de consumos de sustancias en ámbitos escolares” elaborado por equipos técnicos del Sedronar, “Orientaciones para los cuidados en las escuelas ante situaciones relativas al suicidio”, con el objeto de generar practicas educativas para promover los cuidados y el derecho a la salud mental desde una perspectiva integral. Otro de los temas profundamente abordados fue el desarrollo de la Educación Sexual Integral, ya que la ley sancionada en 2006 establece que “Todos los estudiantes tienen derecho a recibir Educación Sexual Integral (ESI) en los establecimientos educativos a los que concurren sean públicos o de gestión privada de las jurisdicciones nacional, provincial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o municipal”.
Con ilustraciones o fotografías en color, muchos incluyen material para trabajar el tema en el aula según el nivel educativo. Todos los temas resultan imprescindibles para la formación integral que se espera, puede alcanzar un individuo al terminar los primeros tres tramos de la escolaridad.
A partir de diciembre de 2024 con la llegada del gobierno de Milei todas las áreas mencionadas en este artículo se fueron achicando o directamente se cerraron. Muy pronto comenzamos a entender que el contenido del material no era compatible y mucho menos “amigable” con los discursos y los lineamientos que enseguida empezamos a recibir como sociedad. Tal vez algunos docentes los sigan usando, tal vez hayan quedado guardados en las bibliotecas escolares. Como los libros prohibidos en los años 70, este material es el símbolo de una época en la que la vigencia y materialización de los derechos humanos fue tan cierta como nunca antes.