La larga vida de la familia Chaves 

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    Gonzalo Chaves.
    Gonzalo y Rocio.
HOMENAJE GONZALO CHAVES

La larga vida de la familia Chaves 

11 Marzo 2024

Rochi Chaves estaba en Campo de Mayo cuando sintió dolor de panza. Fue por un momento que advirtió la duda, por ser una Chaves, por saber que su familia fue perseguida por el Ejército Argentino durante gran parte del Siglo XX. Sacó su teléfono y llamó. 

 

-Hola Pa, me anoté en el Ejército. ¿Qué pensas?, preguntó directa.  

-Rochi son otros tiempos, gente mala vas a encontrar en cualquier lado, pero tenes que seguir adelante.    

-Gracias Pa. 

 

Rocío Chaves es una de las últimas hijas de Gonzalo Chaves. Su abuelo Horario fue Suboficial Mayor, peronista, que solito -y con una réplica de ametralladora simil "Los Intocables"- tomó el Regimiento VII de la Plata cuando la revuelta del general Juan José Valle, un 9 de junio de 1956. Por este fue condenado a muerte pero una orden de último momento le salvó la vida cuando se fusilaba a militares y civiles, los recordados del basural de José León Suarez, por toda la Argentina.  

Gonzalo, el Negro Chaves, fue perseguido por la dictadura genocida y sus bandas armadas. Anibal Gordon, que comandó el operativo que terminó con la vida de Horacio Chaves, Rolando Chaves, Luis Norberto Macor y Carlos “el Gringo” Pierini, en agosto de 1974, recibió una condecoración por parte del ejército que, sin poder hacerlo, de todas maneras le entregó el grado de Sargento por sus servicios prestados durante el Terrorismo de Estado. Llegada la dictadura fue el responsable directo de las atrocidades del CCD Automotores Orletti. Murió en la cárcel, en 1987. El mismo Gonzalo, contó en las páginas de Agencia Paco Urondo como las bandas armadas del Ejército le pisaron los talones hasta tiempos de la Democracia, y que zafó porque hubo compañeros que, torturados ferozmente, no hablaron.        

Ahora, en un nuevo giro, o contragiro, de la historia argentina, donde los protagonistas tienen la centralidad de las acciones y no hay incidencias del destino incierto, Rocio Chaves integra nuevamente sus filas.  

Agencia Paco Urondo: ¿Cuál era el momento de tu familia cuando naciste? 

Rocio Chaves: Nací en el 98, mis viejos se conocen -mi vieja también tiene toda su historia política con mi abuela, que era militante de la Juventud Peronista- cuando mi mamá está por editar un libro sobre sueños enmarcado en la post dictadura. Ella (Andrea Suarez Conica) estudiaba psicología y sacó un libro donde relata sueños que evidencian toda esa parte de su historia. Estaba en la búsqueda de alguien que le haga la tapa del libro, conoce a mi papá y mi viejo termina haciendo el diseño. Para mi ese comienzo es muy lindo. 

Ahora están separados, pero se llevan unos 27 años. Siempre hubo una conexión política entre ellos. Mi abuela de parte de mi vieja sabía sobre mi abuelo de parte de mi viejo, y lo tenía como un referente. Esas conexiones previas de mis viejos para mí son como muy interesantes y, cuando me las fueron contando, yo estoy en un momento de mi vida diferente… y para mí cambia el significado.

APU: ¿Siempre vivieron en La Plata?   

Siempre vivimos en el barrio “El Mondongo” de La Plata, ahí viví toda mi infancia. Fue muy linda esa etapa, porque esta cosa de que mis viejos están conectados desde otro lado, siempre hizo que se llevaran muy bien. Mi papá fue muy fuerte para mi vieja en ese sentido, o sea de referente para ella, de ayudarle siempre a poner en palabras cosas que por ahí a mi vieja le costaba más, todo por la experiencia de mi papá. Siempre entre mates y charlas, y siempre todo atravesado por la política. La admiración y el respeto fue mutuo, obviamente. 

Mi vieja es una de las fundadoras de HIJOS, pero yo en esa época no había nacido. Entonces no viví toda esa etapa de mi vieja, pero sí, toda la militancia de mi viejo más en la actualidad. Recuerdo a mi papá súper presente siempre, siempre con muchas actividades, pero siempre nos involucraba en todo. Si bien al principio, llevarnos a reuniones era para no dejarnos solos con mi hermano que nos llevamos tres años, después terminó siendo por motus propio: “Che Pa, te acompaño”. 

Recuerdo que a mí me re gustaba escuchar a los compañeros y también escucharlo a él hablar, que le consulten. También me costó mucho entender -después obviamente lo pude hacer- que cuando llegaba a alguna reunión todos esperaban la palabra de mi papá, le hacían preguntas, como si mi papá tuviera ciertas palabras que por ahí una claridad que por ahí otros. Al principio me dio gracia, y después entendí, cuando me ha pasado de necesitar alguna la palabra de mi viejo, esto de por qué siempre le pedían su opinión. 

APU: ¿Cómo te llevas con ese Gonzalo Chaves que lo saluda la gente? 

RC: Siempre me gustó. De chica me sorprendia porque uno no tiene bien construidas las ideas, mientras va escuchando la historia familiar. Al principio era como “mi papá escribió un libro y es famoso”, a nivel más chico ¿no?, pero luego empezas a entender el peso que tiene todos esos relatos y el ejercicio de la memoria, que él pudo construir a partir de su historia familiar, de la historia con sus hijos más grandes. Y cómo se esfuerza por eso todo el tiempo porque, o sea, mi viejo hoy ya es grande y a veces me llama con el nombre de mis hermanas, pero no me importa porque sé que me habla a mi. 

APU: El tema de la memoria, una constante en la vida de Gonzalo Chaves. 

RC: El ejercicio de la memoria para mí es un gran ejemplo el de mi viejo. Ahora ya no vivo más con él, hace tres años más o menos, porque me fui a estudiar a Capital Federal, Diseño Textil en la UBA.

Recuerdo que en los momentos en que yo vivía en la casa con él y con mi hermano Juan Manuel, me levantaba y mi papá estaba escribiendo, me acostaba y estaba leyendo. Llegaba del colegio y mi papá estaba en una reunión en casa con diez compañeros, o sea, fue algo que de verdad lo viví y esto que te digo de hacernos parte, me decía: “Rochi veni, sentate a tomar un mate con.." no sé… con Alicia que que yo la conozco desde que era bebé. Me hizo construir mi propia historia y darme cuenta que todo lo que a él le pasó y todo lo que pasó con mi abuelo. Esto es parte de mi historia y creo que por eso también él siempre intentó como como hacernos parte, que vayamos a las reuniones porque queriamos. Yo también quería escuchar el recuerdo de algún compañero de mi abuelo o escuchar algo alguna palabra nueva de mi viejo. Esa parte de mi infancia con mi viejo para mí fue muy buena, a mí siempre me gustó un montón. Extraño bastante vivir lejos de mi papá, la verdad.

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HORACIO CHAVES
Horacio Chaves, al medio sin gorra.
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"En ese sentido me parece eso, es un gran ejemplo, en esto de poner el cuerpo para militar, para criar a hijos ya de grande".

APU: Tenes una diferencia notable con la crianza de tus hermanos, más marcada por la dictadura, el exilio. 

RC: Haber sido padre en esa época con mis hermanos, y cómo logró conjugar su historia política en el presente con los nuevos hijos, en una nueva generación que no vivimos todo lo que vivieron mis otros hermanos. Cuando no los ha podido llevar a mis hermanos a la escuela por ejemplo. Nunca hablé de este tema con él, y pienso que estaría bueno charlarlo. 

Yo a mis hermanos los admiro realmente y sé que hay un montón de cosas que tienen de mi papá, claro, obviamente también de Amalia su mamá. 

Entonces ser padre, en otra época, y cómo cómo conjugar todo lo que es en el presente y con hijos nuevos, nueva generación, nuevas preguntas, nuevas cosas que contarles. Nunca me senté a charlar con mi papá porque siempre me hizo tan parte de las reuniones, de los actos, que que las preguntas en general me las contestaba sola. 

Creo que haber tenido hijos de grande lo cargó de batería. Mira mi hermano, además de que mi hermano era un terremoto, digamos criar a hijos a los sesenta y pico…, tenías que poner el cuerpo y como papá lo sabe poner. En ese sentido me parece eso, es un gran ejemplo, en esto de poner el cuerpo para militar, para criar a hijos ya de grande. 

Hoy en día, por ejemplo, su militancia no tiene que ver directamente con reuniones políticas, pero sí con otras maneras que encontró -creo que estratégicamente- para que acompañen su edad, ya que no le exigen tanto poner el cuerpo. Que hoy en día mi viejo está grande para realizar algunas actividades no se puede negar: como estar parado en una marcha o algo por el estilo. Entonces arrancó con toda la parte cultural, y empezó a tener amigos muy jóvenes. 

APU: Siempre se conectó bien con la juventud, con los talleres de poesía. 

Si, hay muchos que son de mi generación, algunos tienen treinta años, pero también hay de veintipico. Y pasa esto también que lo admiran un montón en el sentido de que es una persona que está dispuesta a hablar, a contarte, a responder preguntas. Y no tiene problemas con eso mi viejo. No se guarda nada en ese sentido... es como una excelente persona para poder charlar e intercambiar conocimientos: te cuenta sobre su historia y, a partir de eso, para que puedas entender la historia de Argentina. 

Con sus amigos de sus talleres de poesía sacaron una editorial independiente de poesía y, mi viejo y sus amigos, publican textos de escritores de la Plata. Creo que estas formas de militar nuevas acompañan su edad y hacen que se sienta activo.

APU: ¿Cuánto hace que estás en el Ejército? 

RC: Estoy trabajando desde hace un año en el Ejército Argentino, y también estudiando en la UBA. Al principio estaba angustiada porque me pasaba que querían empezar a trabajar en el Ejército, pero tenía todo el peso familiar por la persecución que sufrieron. Entonces, estaba en Campo de Mayo y lo llamo a mi viejo por teléfono y le cuento -no les había contado nada, que me había inscrito en el ejército- y entonces me dice: “Rochi estamos en otra época del país, gente mala hay en todos lados seguí para adelante”. Y, le dije: “Bueno Pa, gracias”.

Fue muy claro, contundente y entendí que, por un lado, me estaba diciendo que no estábamos en el momento que vivieron ellos, que las cosas cambiaron, que las personas también cambiaron y que tenía que seguir por lo que yo sentía que era correcto, y que me apoyaba. Para mí, eso fue impresionante. 

APU: ¿Quién es Gonzalo Chaves? 

RC: Todo lo que respecta a la vida y a la voluntad y a la fuerza. Desde siempre que tengo algún problema o alguna duda, piensan lo que mi papá haría, las que hizo o las cosas que aprendí de él con el ejemplo. Para mí, eso es mi papá.