"Guillermo Moreno, una vida peronista": la biografía imprescindible

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RESEÑA

"Guillermo Moreno, una vida peronista": la biografía imprescindible

10 Mayo 2026

Hay vidas y vidas y la vida de Guillermo Moreno —ahora confirmamos algo que ya intuíamos— es auténticamente “una vida peronista”.
Tal es el nombre de la muy buena biografía que Santiago Asorey escribió sobre el mítico secretario de Comercio y luego candidato presidencial Guillermo Moreno: Una vida peronista.

Leo y releo el título y voy descubriendo un doblez en él, como si dijera algo pero a la vez otra cosa, pues dice que la vida de Moreno fue y es una vida dedicada a la militancia y al fervor peronista (y también a difundir la doctrina, todo hay que decirlo), como que esta vida peronista es una, y que por ende hay otras formas de vida que también son peronistas y diferentes a la de Moreno.
El futuro no está escrito.

Una vida, cualquier vida, tiene muchas maneras de ser contada —y también de ser vivida. En esta biografía “autorizada” de Moreno lo que Santiago se propuso relatar son principalmente los hechos que colaboran en la construcción de esa vida militante (es decir, los datos afectivos están subordinados a esta función), que desde hace muchos años mantiene una ética y una coherencia que quisiéramos encontrar en otros personajes de la clase política. No los hay, o en todo caso son menos que los dedos de una mano.
Pero Moreno no pertenece a la “clase política”. Es ferretero, y se enorgullece de serlo. O un soldado.

El libro se divide en tres partes. En la primera cuenta la infancia, la adolescencia y la militancia juvenil de Moreno. También cuenta cómo se convirtió en ferretero: su primer trabajo fue como vendedor de clavos de acero. Podemos decir que se hizo desde bien abajo. En este inicio ya estaba el código que Moreno respetaría a lo largo de toda su vida. Cuando la fábrica de clavos cerró y Moreno pretendió independizarse, un cliente (que hoy sigue siendo su amigo: Néstor Centenaro) le prestó dinero sin más compromiso que su palabra. Tener códigos es fundamental para cualquier vida, más aún para una vida peronista.
En la segunda parte Santiago reconstruye las acciones de Moreno durante las dos primeras décadas democráticas, desde 1982 hasta el 2002.
Y en la tercera parte narra los años de gestión en el gobierno kirchnerista, desde los años de Néstor hasta su viaje a Roma como agregado comercial —Santiago cuenta con detalles la mediación de Moreno para que Maradona se entrevistara con el Papa Francisco —Maradona le firmó una camiseta con una dedicatoria, me hubiera gustado que estuviera su foto —ojalá la pongan en la segunda edición, porque vaticino que este libro tendrá varias ediciones.

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Santiago Asorey
Santiago Asorey, autor de "Guillermo Moreno, una vida peronista"

El libro tiene muchos méritos. Se lee con facilidad, te atrapa. Y sin hablar del personaje mediático en el que se convirtió el  “profeta”, demuestra la consistencia ideológica y la densidad política que hay detrás de los gritos y las respuestas chistosas que sobresalen en la pantalla —es cierto, entre la persona y el personaje no hay una diferencia abismal en el caso de Moreno, lo que tampoco significa que sean lo mismo.
En este sentido, es muy ilustrativo el trabajo infatigable que Moreno llevó a cabo en la unidad básica de su barrio, las Cañitas, que en aquella remota época, mucho antes del menemismo y del “zorrito” von Quintiero, era un barrio de casas bajas con olores fuertes, poblado por studs y caballos de carrera —ya no queda ninguno, me parece.

Otro mérito del libro es que tanto para las nuevas generaciones como para las viejas, que creen conocer a Moreno por las funciones que cumplió en la gestión del primer kirchnerismo y por las noticias que fatigaban las pantallas, como la de la supuesta intervención en los índices del Indec (de la que la Justicia lo absolvió), el libro nos enseña la formación económica de Moreno, su cercanía a importantes economistas peronistas (Carbonetto, Challú, Curia), su acercamiento a Menem en los primeros meses de gestión, y su alejamiento cuando el menemismo cambió de brújula y de norte, etc.

Es decir, tanto para los jóvenes como para la gente mayor el libro nos presenta a un Guillermo Moreno que solo las personas que lo conocen muy bien podrían reponer.
Solo por esto me parece un libro importante.
Pero hay otro elemento que lo vuelve imprescindible. Nos demuestra que ser peronista, más que una cuestión ideológica, es un compromiso existencial.