Cinco fuerzas, un oficialismo en jaque y el fantasma de los "paracaidistas"

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Cinco fuerzas, un oficialismo en jaque y el fantasma de los "paracaidistas"

18 Mayo 2026

Vengo siguiendo el rearmado político en Jujuy cruzando las escuchas sociales y el termómetro de los medios con los reportes minuciosos que nos mandan los analistas locales desde el territorio. Lo importante: cuando limpiás el ruido de las redes y lo contrastás con el barro de la rosca provincial, la película es mucho más compleja que lo que se cuenta en los pasillos de la Casa de Gobierno. El oficialismo de Jujuy Crece (UCR + PRO) retiene un piso del 38,31%, pero para asegurar la gobernación en 2027 necesita que la oposición siga fragmentada. Y ojo, porque en política los milagros de la dispersión no duran para siempre.

En el dashboard que venimos alimentando para Datacivis identificamos cinco fuerzas sobre la mesa. Cada una tiene su matemática, sus armadores y —sobre todo— sus bloqueos institucionales.

La matemática de las cinco fuerzas

Jujuy Crece · UCR + PRO (38,31%, viabilidad alta): El oficialismo provincial mutó. Pasó del liderazgo personalista de Gerardo Morales a un perfil tecnocrático-provincialista bajo Carlos Sadir, apalancado en el Plan Jujuy 2035. Suena sólido en los papeles, pero nuestro monitoreo local detecta un muro interno: la mesa chica (Sadir y Freddy Morales) mantiene una interna intensa con el intendente capitalino, el "Chuli" Jorge, que ya camina con plataforma propia hacia 2030 por fuera del armado del gobernador.

La Libertad Avanza (21,11%, viabilidad media-alta): El "León sin domador territorial". Un híbrido entre ortodoxia macro (RIGI y equilibrio fiscal) y conservadurismo popular con fuerte capilaridad evangélica. Es la segunda fuerza provincial, pero los reportes de pasillo exponen un problema de fábrica: el bloque legislativo está quebrado en una interna abierta donde 5 diputados responden al senador Atauche y 2 al diputado Quintar.

Peronismo Unificado / PJ (10,77%, viabilidad baja): El transatlántico que chocó contra el iceberg. Pasaron de sus pisos históricos del 30% a un piso famélico en las últimas elecciones. Hoy están bajo la intervención judicial del salteño Ricardo Villada, lo que en el análisis de flujo de medios se lee como una ventaja paradojal: se sacaron de encima la tutela de La Cámpora y Buenos Aires para intentar barajar de nuevo.

Peronismo Disidente (10%, viabilidad media): El archipiélago de los no-K. Espacios que van desde Carolina Moisés pisando fuerte en el Senado con bloque propio ("Convicción Federal") hasta Carlos Haquim. La tendencia en la conversación digital muestra su transición ideológica hacia un "libertarismo provincialista" (votaron a favor del RIGI y la Ley Bases).

Frente de Izquierda · FIT-U (8,44%, viabilidad media): La anomalía exitosa del trotskismo argentino. Con Alejandro Vilca como catalizador de base, son la cuarta fuerza provincial, pero en San Salvador de Jujuy ya hacen ruido en el termómetro electoral: le ganaron cómodos al PJ tradicional (11,83% vs 6,44%). Tienen alianza orgánica con los gremios más duros (SEOM, CEDEMS).

Los tres dilemas estratégicos que queman

Ningún escenario es lineal. El tránsito a 2027 está atravesado por tres dilemas estructurales que nuestros informantes en el territorio marcan como los verdaderos detonadores del armado:

1. ¿Vuelve Gerardo Morales? (El dilema de Sadir)

Gerardo Morales quiere regresar a la primera línea de la política. Eso pone a Sadir ante una encrucijada letal: si acepta el regreso, se subordina y pierde su identidad tecnócrata; si lo resiste, parte la UCR en dos y arriesga la reelección. La salida más probable en los papeles es un acuerdo de convivencia (Morales a la nación, Sadir a la provincia), pero el pacto todavía no se selló. Mientras tanto, Freddy Morales hace de puente táctico, aunque sus fichas operativas hoy están con el sadirismo.

2.El dilema de LLA: El enigma del casillero vacío

Anoten este movimiento táctico que empieza a asomar en el radar y que debería encender las alarmas de varios: Luis Federico Canedi (Presidente de Ferrocarriles Argentinos) asoma para disputar el casillero de la gobernación en 2027. La gran incógnita de ingeniería política es qué pasará con las estructuras locales de Ezequiel Atauche y Manuel Quintar si Canedi finalmente es nominado para la gobernación. Una jugada de pizarrón diseñada por la conducción nacional por fuera de los líderes locales activa una bomba de tiempo: si ambos espacios lo perciben como un paracaidista que les bloquea el crecimiento territorial, el frente corre el riesgo de partirse y sus cuadros operativos podrían fugar en masa hacia Jujuy Crece o el peronismo disidente.

3. La ambulancia de Rivarola y el factor Haquim

La matemática legislativa obligó al PJ ortodoxo a moverse rápido. Rubén Rivarola cerró una alianza táctica con Carlos Haquim (Primero Jujuy) para unificar personería y abroquelar un interbloque de 10 bancas en la Legislatura. Buscan recuperar músculo de presión frente al oficialismo mientras arman un "Peronismo del Norte" junto al salteño Gustavo Sáenz, totalmente equidistante de Cristina Kirchner.

Lo que puede romper el tablero

El escenario actual no se va a definir solo por nombres, sino por las variables materiales que la gente y los medios locales ponen en agenda todos los días:


●La soga fiscal: Las paritarias estatales son una guillotina: el 90% de los fondos coparticipables de Jujuy se va en salarios públicos. Sadir camina sobre el filo del malhumor social.
●La bomba del litio: El conflicto en Salinas Grandes y Laguna de Guayatayoc con 38 comunidades originarias está en la Corte Suprema. El fallo de la CSJN puede hacer volar por los aires las regalías y el flujo de inversiones.
●La zanahoria de la Coparticipación: La Ley de Coparticipación Municipal sigue cajoneada en comisión bajo una presión feroz de los intendentes del interior. LLA ya la usa como moneda de cambio para seducir a caciques radicales de peso, como Julio Bravo en San Pedro.

La pregunta ya no es si la oposición puede ganar, sino si el oficialismo logrará contener sus propias fracturas expuestas antes de que la ola libertaria nacional se estabilice y le ponga la firma a un candidato local. Lo que se defina en las mesas chicas de San Salvador y Buenos Aires en los próximos meses va a setear el mapa político jujeño para el resto de la década.