Gustavo Matías Terzaga

No hay soberanía nacional posible con una industria destruida

No hay Nación fuerte con salarios miserables, pymes cerrando y un aparato productivo destruyéndose.

Kirchnerismo y teoría de la infalibilidad: la táctica como sustituto de la estrategia

"Si Cristina acierta, queda demostrada su extraordinaria capacidad de anticipación; si se equivoca, todavía no hemos comprendido la profundidad de la...

La reencarnación cultural: una teoría sobre la continuidad creadora del pueblo argentino

La Argentina conoce desde siempre un fenómeno extraordinario que, hasta donde sabemos, nunca fue formulado como una categoría de análisis. Lo...

Entre la ONU y el FMI

La leeción geopolítica de la Scaloneta

Hablar de Malvinas no es hablar de una efeméride. No es evocar un episodio cerrado en el pasado ni una herida que se recuerda por compromiso moral o...

Ensayo general para la farsa actual

Unas reflexiones de lo que deja la multitudinaria e histórica despedida del Indio Solari.

El femicidio de Agostina: las horas que faltan explicar

Existe una cuestión todavía más inquietante que la propia monstruosidad del criminal. Porque el femicida no surge de un vacío social ni aparece como...

El problema de Cristina no es judicial, es político

"El dispositivo político que rodea a Cristina funciona mejor en clave de conflicto y excepcionalidad, más que en condiciones de normalidad política y...

Malvinas. entre el prejuicio y el destino nacional

"Malvinas sigue siendo un punto activo de esa misma lucha histórica. Hablar de Malvinas es, en realidad, hablar de la Argentina misma". Por Gustavo...

Malvinas y los límites de la posición progresista

Gustavo Terzaga reflexiona sobre los límites de las posiciones progresistas de reducir la cuestión Malvinas a los derechos humanos.

La debilidad política del 24 de marzo

Misiles, petróleo y la guerra económica del siglo XXI

En ese sentido, la guerra del siglo XXI ha desplazado su centro de gravedad. Durante buena parte de la historia, la victoria militar se definía por...